• Registrarse
  • Iniciar sesión
  • > El Tono de la Voz

Oposición cubana: Ivette Leyva responde a Martha Beatriz Roque

42 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Icono de FaceBook Enviar Imprimir

El pasado 6 de marzo la opositora cubana Martha Beatriz Roque subió a su website la primera parte de un artículo en respuesta a otro publicado por Ivette Leyva en el diario El Nuevo Herald (edición del 25/02), El muro de la disidencia.

Al artículo de Martha Beatriz, Sin críticas, pero con historia, que discute la perspectiva adoptada por Ivette Leyva ha respondido esta última con una nota que ha querido compartir con los lectores de El Tono de la Voz, cortesía que le agradezco.

El intercambio entre Ivette y Martha Beatriz aborda una cuestión de capital importancia para la actualidad cubana, a saber, el potencial de la oposición al castrismo, su capacidad de convocatoria nacional e internacional y el surgimiento, que apunta la primera, de nuevas formas de oposición encarnados en Yoani Sánchez o Gorki Águila.

Mientras Ivette sostiene que la oposición cubana “ha fracasado en su principal misión: convertirse en un movimiento popular”, Martha Beatriz cree que “no es hora de balances, si no de terminar con lo que, aun siendo tan malo nos une: ¡la dictadura!”

Huelga decir que para una lectura más provechosa de la réplica de Ivette Leyva que sigue se requiere leer los dos artículos previos:

1) Ivette Leyva: El muro de la disidencia

2) Martha Beatriz Roque: Sin críticas, pero con historia

Réplica a Martha Beatriz Roque

Por Ivette Leyva Martínez

He leído con atención la primera parte de la respuesta de Martha Beatriz Roque (“Sin críticas, pero con historia”) a mi artículo “El muro de la disidencia”, publicado el 25 de febrero en El Nuevo Herald, y me gustaría comentar algunos puntos clave de sus afirmaciones.

Las coordenadas geográficas de la crítica: Martha Beatriz (MB para abreviar, de ahora en adelante) apela al socorrido recurso de descalificar las opiniones incómodas si quien las emite no comparte sus mismas coordenadas geográficas, como si este fuera un requisito de validación de la crítica. Siguiendo esa misma línea de pensamiento, no serían legítimas las protestas de los cubano-americanos por las condiciones de las prisiones cubanas, ya que no han estado en ellas.

El status social del crítico: Cree MB, como muchos cubanos, que los que gozamos de aire acondicionado no tenemos derecho a criticar las actividades políticas de los que soportan el calor tropical. En otras palabras, quienes viven en peores condiciones tienen por ello una impunidad moral ante los cuestionamientos. A mi juicio, este es otro síntoma de la nefasta influencia dentro de la sociedad cubana, incluyendo a su oposición, de las doctrinas comunistas, que predican una superioridad moral en el sacrificio del bienestar material.

La crítica “constructiva”: Durante este medio siglo de dictadura, el discurso oficial ha insistido en que la crítica debe ofrecer soluciones a los problemas como condición sine que non, y con éxito ha usado este método para frenar cualquier asomo de inconformidad. Supeditar la crítica al planteamiento de “soluciones”, como hace también MB en este escrito, es una manera de restarle filo. No, no soy activista política y ese no es mi trabajo, y todos tenemos derecho a expresar nuestras opiniones sin cortapisas, asumiendo el riesgo de equivocarnos.

La carencia de “recursos”: La dependencia de la ayuda exterior ha afectado la credibilidad del movimiento opositor dentro y fuera de Cuba. No es sólo mi opinión; sé que muchos cubanos la comparten. MB da fehacientes muestras de esa dependencia cuando pide nuevamente “recursos”. Es un hecho que una buena tajada de los fondos gubernamentales que ha destinado Washington a la disidencia cubana no ha llegado a la isla (así se señala en sendos informes de USAID en el 2006 y de la Fundación Cubano-Americana en marzo del 2008), pero al margen de esos dineros -que a mi juicio también perjudicaron la imagen de la oposición cubana-, cientos de exiliados, tanto en Estados Unidos como en Europa, han enviado a título personal paquetes y dinero al movimiento disidente cubano durante décadas.

Conozco personalmente a varios de esos donantes y mecenas, quienes están cansados y decepcionados con el rumbo actual del movimiento. Los opositores cubanos no están totalmente carentes de apoyo monetario, aun cuando este no sea suficiente. Me llama la atención que MB afirme que de contar con más “recursos” el pueblo cubano no vería a los disidentes como “personas que viven casi en la indigencia”. En primer lugar, eso no es cierto para muchos disidentes, justamente por el apoyo que reciben del exilio, y en segundo lugar, el dinero puede ayudar, pero no sustituir una estrategia efectiva de la oposición. Y justamente esa efectividad ha faltado.

El meollo del asunto: Sigue siendo, a mi juicio, que el movimiento opositor está desunido, dominado por dimes y diretes y no ha logrado hasta ahora darse a conocer entre la población cubana, y mucho menos conseguir apoyo masivo. ¿Qué piensan hacer para revertir esta situación?

Quiero enfatizar en que el principal escollo del movimiento opositor cubano es el régimen represivo imperante en Cuba, que coarta su proyección y su alcance. No pongo en tela de juicio el valor de los hombres y mujeres que arriesgan sus vidas desde la oposición. Pero también creo que a medio siglo de totalitarismo sería saludable que se cuestionaran sus métodos, su estrategia y su lenguaje. Estoy segura de que algunos lo están haciendo ya y resulta alentador que disidentes como Manuel Cuesta Morúa comiencen a reconocer el agotamiento de las tácticas del anticastrismo. Contrario a lo que piensa MB, esta sí merece ser una hora de balance. La autocomplacencia ha sido un rasgo característico de la dictadura; no debe serlo del movimiento opositor que aspira a derrotarla.



Buscar en este blog

Sobre este blog

Política, literatura, medios

Sindicación

Agregador para sindicación en XML

Autor: Jorge Ferrer

Jorge Ferrer. Foto © Laura Ceccacci

Jorge Ferrer. Escritor y traductor. Escribe desde Barcelona, España.

Foto: © Laura Ceccacci

Contacto: eltonodelavoz@gmail.com

 

Donaciones

Enlaces Patrocinados

Advertise here / Anúnciese aquí


Archivo

Calendario

lunmarmiéjueviesábdom
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Libros

Tristán de Jesús Medina

Tristán de Jesús Medina

Retrato de apóstata con fondo canónico. Artículos, ensayos, un sermón. Selección y prólogo de Jorge Ferrer. Editorial Colibrí, Madrid, 2004.

 
Cubierta Minimal Bildung

Minimal Bildung

Veintinueve escenas para una novela sobre la inercia y el olvido Editorial Catalejo, Miami, 2001.

 

ETDLV en Facebook