Jorge Ferrer - 17/05/13
Categoría: Cambios en Cuba
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Una pieza de exposición postcubana que se anuncia en Nueva York. Una sobre baseball, lo único redondo que nos interesa de veras. Lo demás son asuntos que nos ven parapetados en los ángulos. El cuadro del terreno de baseball, anguloso que es con sus cuatro esquinas, ¡bases!, es la única redondez que conocemos, aun cuando nos inventáramos esa deliciosa imposibilidad que es la pelota cuadrada.
Esta es:

Se la debemos a Arles del Río y va destitulada/titulada a guisa de “Untitled from the series Esperando que caigan las cosas del cielo o Deporte nacional”. Es de 2012. Un oil on cardboard (55 x 74.8 pulgadas), informa el galerista. No la conocía.
Y me encanta.
Retrata a Cuba y a su exilio con la prístina claridad que solo puede ofrecer un juego perfecto como es el baseball. Como ese otro juego perfecto que ha sido el castrismo, inning a inning.
Presencia y ausencia. Juego, drama, espera, color y silueta. Y yo veo más: a Röntgen. Su rayo X. El futuro ignoto. Esa X. ¡Rayos! ¡Out!
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Jorge Ferrer - 11/05/13
Categoría: Cambios en Cuba, Cine
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Inserto a continuación el documento fundacional del llamado Grupo de Cineastas Cubanos, una iniciativa surgida esta última semana en La Habana a la luz de una probable refundación del ICAIC.
Habrá que seguir su desarrollo para calibrar el verdadero alcance de este movimiento. Por lo pronto, vale subrayar que:
1) Se trata de una iniciativa gremial surgida al margen de la más veterana de las instituciones culturales cubanas post-1959;
2) Se erige como representante de todo el gremio en las relaciones que este mantenga con el Estado;
3) Detecta la transformación radical de un sector de la producción cultural y busca que sean los propios actores de ese sector asociados libre y espontáneamente y no las instituciones -ICAIC, Ministerio de Cultura, sindicato- quienes intervengan en la puesta al día;
y 4) Apunta a una acción que abarca tanto el marco meramente profesional, como el marco económico y legislativo.
El Grupo de Cineastas Cubanos electo en la Asamblea de Cineastas del pasado sábado 4 de mayo en el Centro Fresa y Chocolate, da a conocer el primero de los documentos que suscribe.
CINEASTAS CUBANOS POR EL CINE CUBANO
Convocados por la necesidad de participar en todos los planes y acciones que se proyecten para el cine cubano, se realizó un encuentro de cineastas el 4 de mayo del 2013 en el Centro Cultural Fresa y Chocolate, el cual eligió un grupo de trabajo que quedó integrado por Enrique Kiki Álvarez, Enrique Colina, Rebeca Chávez, Lourdes de los Santos, Daniel Díaz Ravelo, Pavel Giroud, Magda González Grau, Inti Herrera, Senel Paz, Fernando Pérez, Manuel Pérez y Pedro L. Rodríguez.
El objetivo esencial de este grupo es representar a los cineastas en todas las instancias y eventos, propiciar y garantizar la participación activa de los mismos en todas las decisiones y proyectos que se relacionen con el cine cubano, y luchar por la protección y desarrollo de estas artes e industrias y de sus hacedores, lo cual es nuestro derecho y deber como protagonistas de esta manifestación artística. En su primera reunión, el grupo llegó a las siguientes conclusiones y acuerdos:
1-. Reconocemos al Instituto Cubano del Cine y la Industria Cinematográficos (ICAIC) como el organismo estatal rector de la actividad cinematográfica cubana; nació con la Revolución y su larga trayectoria es un legado que pertenece a todos los cineastas. Al propio tiempo, consideramos que los problemas y las proyecciones del cine cubano en la actualidad no atañen solo al ICAIC, sino también a otras instituciones y grupos que de manera institucional o independiente están implicados en su producción, y sin cuyo concurso y compromiso no es posible alcanzar soluciones válidas y duraderas. Por esa razón, su reorganización y fomento no puede hacerse solo en el marco de este organismo.
2-. Entendemos por cine cubano el producido a través de mecanismos institucionales, independientes, de coproducción con terceros o de fórmulas mixtas; y como cineastas a todos los creadores, técnicos y especialistas cubanos de estas artes e industrias que realicen su trabajo dentro o fuera de las instituciones, sean cuales sean sus estéticas, contenidos o afinidades grupales. En consecuencia, es indispensable la aprobación del Decreto Ley para el reconocimiento del Creador Audiovisual. Este decreto debe ser enriquecido con todos los complementos legales adicionales que sean necesarios.
3-. Estimamos esencial la promulgación de una Ley de Cine, en cuya elaboración y propuesta participemos todos y que sea el cuerpo legal que ordene y proteja esta actividad artística y económica en el país.
4-. Consideramos importante estudiar e implementar un Fondo de Fomento al Cine, al que accedan todos los autores en igualdad de derechos y condiciones, en convocatoria abierta y ante un jurado independiente cuyo parámetro de selección sea la calidad y factibilidad integrales de los proyectos.
5-. En la etapa actual, los cineastas damos prioridad a la organización y remodelación de las formas de producción y realización de obras, en el concepto de que estas son, en primera y última instancia lo esencial por ser la manera en que nos expresamos y conectamos con el público. De igual forma, planteamos impulsar una visión sistémica de nuestra actividad que abarque la organización y remodelación de las formas de producción, distribución, exhibición y proyección nacional e internacional del cine cubano.
6-. Empezar el trabajo, revisando y actualizando el Documento “Propuestas para una renovación del cine cubano”, aprobado en el VII Congreso de la UNEAC en el 2008. En la medida en que se avance, se irán compartiendo las propuestas con todos los cineastas.
7-. Intercambiar propuestas y puntos de vista con la Comisión Estatal que trabaja en la elaboración de las propuestas para la transformación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos.
8-. Manifestar nuestra profunda preocupación por todo lo concerniente a las relaciones y la proyección internacionales del cine cubano, que fue un movimiento revolucionario de vanguardia en el contexto latinoamericano y mundial. Aspiramos a una rápida recuperación de las relaciones y el intercambio con cineastas de América Latina y el mundo, y a la continuidad del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, que en su próxima edición cumple 35 años.
9-. Este grupo de representación realizará su trabajo en permanente diálogo y comunicación con todos los cineastas a través de asambleas periódicas, las cuales tendrán la potestad de ratificar o renovar a los integrantes del grupo, tomar decisiones de interés común y definir las prioridades y las líneas de trabajo.
La Habana, 8 de mayo de 2013.
Fuente: Cine cubano, la pupila insomne
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Jorge Ferrer - 18/03/13
Categoría: Cambios en Cuba, Letra impresa
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Hoy aparece publicada una columna mía sobre Cuba en el portal del Centro de investigaciones políticas de Rusia (PIR-Tsentr). Las normas del centro me impiden reproducir la totalidad del texto, pero sí autorizan a insertar unos párrafos.
El texto completo se puede leer en ruso en el portal del centro.
¿”Isla de la Libertad”, por fin?
Por Jorge Ferrer (para PIR-Tsentr)
¿Está cambiando Cuba? ¿Cuánto muta esa que muchos en Rusia continúan llamando, desde la nostalgia, Ostrov Svobody (“Isla de la Libertad”)?
Hace unas semanas se consagró por fin lo que Raúl Castro había anunciado al tomar posesión de la presidencia de Cuba en su primer mandato. A saber, que se marchará del poder en 2018, porque no buscará un tercer mandato, ni recomienda hacerlo. La declaración fue hecha, eso sí, por un hombre de 81 años. Si la biología es clemente con él, los hermanos Castro habrán gobernado Cuba desde 1959 hasta bien entrado el siglo XXI. Una familia con mucha suerte en un país que con ellos no la ha tenido muy buena que digamos.
Raúl Castro gobierna Cuba de facto desde julio de 2006, cuando su hermano Fidel se vio obligado a retirarse. Desde entonces y sin pausa, pero tampoco con prisas, ha emprendido una serie de reformas del modelo económico cubano que se dicen “una reforma del socialismo”. Un modelo económico del que su hermano dijo, en entrevista con el periodista del semanario norteamericano The Atlantic Jeffrey Goldberg en septiembre de 2010 que ya no servía ni para Cuba.
(…)
Raúl Castro ha repetido más de una vez, en diversas variantes, que a él no lo eligieron para restaurar el capitalismo en Cuba, sino para reformar el socialismo. En consonancia con ello, no se han producido movimientos que apunten a la apertura de espacios de participación política para opciones que se opongan al castrismo, esa suerte de socialismo tropical. Es desde esa perspectiva que la élite que gobierna Cuba aborda los cambios: transformar a Cuba en una subdemocracia con algo menos de Estado en lo económico, pero mucha Seguridad del Estado en lo político.
(…)
Nada está escrito aún en lo que respecta a la evolución de la situación cubana en esta actualización de su modelo. Lo transitado a lo largo de estos seis años de gobierno de Raúl Castro y la puesta de una fecha de caducidad a su dominio sobre la isla sí permiten adivinar una paulatina actualización del modelo. Una actualización que hace a los cubanos más autónomos y los aleja del sofoco de una dictadura que les cerraba toda válvula de escape.
Eso sí, nada parece indicar que podamos llamar a Cuba, en verdad, Ostrov Svobody en largos años por venir.
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Jorge Ferrer - 25/02/13
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Castro & Family
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La nube de palabras del discurso de Raúl Castro esta tarde en La Habana:

Nos sobra todo lo que sobra: Revolución, Partido, pueblo, Consejo, Fidel.
Y nos falta lo que nos falta: Derechos, Libertad, Ciudadanos, Adiós…
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Jorge Ferrer - 10/02/13
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Exilio
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Diario Las Américas se ha apuntado la que muchos teníamos por la gran exclusiva pendiente en materia de cubanerías. Digo, esta entrevista a Pedro Álvarez, quien «desertó», que dicen los castristas, después de haberse ocupado de los intercambios comerciales entre Cuba y los EE.UU. por algo más de una década. Un pez muy gordo, sobre todo porque la gordura a contarle entre las escamas va asociada a la más interesante de las proyecciones de la relación entre Cuba y los EE.UU., dejando aparte, un poco aparte, las cuestiones de inteligencia. Luego, y sin ambages, enhorabuena a Diario Las Américas, que ha estrenado con nota de excelencia su relanzamiento editorial.
Otra cosa es lo que trae la «exclusiva» y el flaco perfil, o el perfil flaco, que nos ofrece el entrevistado. Léanla, que no es cosa de glosar aquí lo que bien nos cuenta Iliana Lavastida.
De entre todo lo dicho y atendiendo a las Five Ws + H, a mí me embelesa la respuesta al por qué. El por qué de la «deserción». El «por qué» quien dio cincuenta años de su vida al gobierno de La Habana y se paseó durante una década por uno de los ochomiles de la cordillera del castrismo decidió un buen día dejarlo todo y establecerse en la Florida. Léanla, ya dije, y allí verán que la razón es, agárrense, «sentimental».
Hace unos meses ya tuvimos que trasegar con otra historia de trasvase de La Habana a Tampa por motivos sentimentales. Aquella fue la de las cuitas amorosas de Glenda Murillo, hija del vicepresidente cubano, quien se piró de La Habana, cruzó la frontera en Laredo, viajó a Tampa y desde allá dejó ver que lo suyo había sido por amor.
Yo seré el último, sentimental que me pongo algunas tardes de invierno, en discutirle a viudo o joven herida por Cupido la eclosión de sus sentimientos. Pero, oigan, algo está pasando en los aledaños del Politburó, cierta querencia por las zonas blandas de la inteligencia.
Si antes los miembros de la nomenklatura «desertaban» del totalitarismo cubano por escapar del abrazo de oso del castrismo y ahora huyen de allá por razones sentimentales y, encima, elogian los cambios de Raúl, tendremos que concluir que la nación de los boleros está ensayando su forma más acabada: el bolerón poscastrista. Que ya cuenta con su clave tampa (todavía no he dicho trampa). ¡A ver si la culpa la tiene otra vez el bueno de Martí!
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Jorge Ferrer - 12/01/13
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba
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ETECSA, la única compañía que ofrece telefonía celular en la isla de Cuba, anuncia con toda fanfarria que rebaja sus tarifas. De los 45 centavos de CUC (1 CUC = $1 USD) que cobra ahora por un minuto de conversación, pasará a cobrar 0.35 CUC a partir del próximo miércoles. Hace un par de años la tarifa era de 0.60 CUC el minuto.
¡Cuánta alegría para ese pueblo cubano, Dios mío! ¡Raúl es que no para de mimar a los votantes de quienes votan a quienes votan a los que lo eligen líder!
Tamaño es su desvelo por los bolsillos de los cubanos que no es de descartar, fíjense, que llegue el día en que los mime tanto como para que les permita hablar por teléfono pagando lo mismo que cualquier ciudadano del entorno geográfico de la isla.
En Jamaica, ahí debajo de la isla de Cuba, LIME cobra 0.09 CUC el minuto. En Haití, a la derecha, Digicel cobra 0.06 CUC el minuto y en República Dominicana, un poco más a la derecha, algún plan de Orange te cobra el minuto a 0.01 CUC (descontando sms). Bueno, no cobran en CUC exactamente, ya me entienden. Lo hacen en las monedas en que reciben sus salarios los ciudadanos de Jamaica, Haití o República Dominicana, respectivamente, que Cuba, en cambio, tiene la peculiaridad de pagar en varias monedas a la vez o en alguna.
O más bien no. No pueden pagar tan poco los cubanos. No parece justo que esos tipos excepcionales que habitan el «Primer territorio libre de América», la «Llave y Antemural», la «Perla del Caribe», etc., paguen lo mismo por sus sofisticadas frases al teléfono —«¿Está todavía tu marido ahí, mami?»; «¡Corre pa’l mercadito de 3ra., que tienen menudos de pollo a diez pesos la libra!»; «Oye, dice el jefe que trasladen la técnica pa’ la esquina de la casa de Rodiles»— que lo que pagan jamaicanos, haitianos y dominicanos por sus insulsas y tercermundistas chácharas.
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