Luis Manuel Otero Alcántara y la «solución biológica»

- 10/03/20
Categoría: Agua corriente, Arte, Cambios en Cuba, Oposición, Poscastrismo | Etiquetas: , , , ,
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La «solución biológica» sólo era biológica*

Por Jorge Ferrer

 

Luis Manuel Otero Alcántara nació en 1987. Nació en El Cerro, un barrio de La Habana, Cuba. Un niño pobre en un país periférico con ínfulas. Treinta años después lo quieren meter en la cárcel, porque domesticar a un niño pobre prestándole un par de sueños y encaramándolo en el carril de la excepcionalidad es fácil, pero no resulta con todos. Los hay que no quieren vivir de sueños prestados y alimentan los propios. Los que no quieren vivir en un país excepcional, sino en un paisito normal, regular, un país menos cómodo que un sofá, pero más amable que un cuartel militar con patio al norte de un canal de agua, estrecho. Y los hay también, menos, que perseveran por cumplir sus propios sueños, los alimentan como quien le echa maíz a una gallina bonita y con ese gesto empujan, a sabiendas, los sueños de muchos.

 

Con Luis Manuel el régimen que impone el orden mediante la dialéctica del palo y la zanahoria no tuvo suerte. Tal vez porque las zanahorias y los palos se han ido confundiendo en una misma arma y una misma vianda de puré. El poscastrismo, ese paisaje digital de recargas y remesas que vinieron a sustituir a la base y la superestructura de los clásicos analógicos, ha traído consigo un desparrame que le resulta al poder cada vez más incómodo. Y por mucho que las zanahorias sean golosas, ¡sobre todo la que tiene de orondo penacho la fake news de la excepcionalidad!, los niños crecen cada vez más ausentes, desasidos del pasado y conectados con un presente global donde lo mismo te arregla la noche Spotify que PornHub, donde aquella enciclopedia Tesoro de la Juventud se llama «El Paquete» y el Parque Lenin lleva el nombre de un tipo que se parece más a Leonardo DiCaprio que a cualquier otra figurita de la épica de ayer.

 

Es otro tiempo. Y el problema que tiene la Revolución con los Otero Alcántara es distinto que el que tenían con los artistas de los ochenta, los hijos de la Revolución. Con aquellos, con nosotros, la Revolución tenía un vínculo de parentesco. Pero los Otero Alcántara, de la Revolución ni siquiera son nietos. Han roto cualquier lazo familiar e incluso sentimental con ella. Para estos millennials la Revolución es el abuelo borracho y violador. El abuelo que solo les dejó ruinas en herencia. Un amigo cualquiera de Facebook en Hialeah les es más próximo que un abuelo en el CDR o la Asociación de combatientes. Más los desvela ganar un follower en Twitter, que perder al policía feo y bruto que los sigue por la acera de enfrente o pasa el rato con el codo hincado en el muro o la moto. La Revolución es para ellos una maquinaria extraña a la que solo le deben el wifi y los palos. Ambos dispensados en parques, que la Revolución fue siempre muy de plaza y muy de parque.

 

Otero Alcántara es una de esas supersticiones que los redactores perezosos o los biógrafos cursis llaman «un hombre hecho a sí mismo». ¡Qué jodido reto para una dictadura que opera con guion redactado por sus Eduardo del Llano de pelo cortado al uno! Vaya mala pata con que ese mulato salido de la miseria se bajara con el San Lázaro negro erguido en el Cerro, el Museo de la Disidencia y ese mural en el que los rostros del joven Castro y el Payá maduro forman parte de una misma serie cubana que inscribir en el pecho de una camiseta cualquiera. El castrismo lo podía fagocitar todo, ya fuera domesticándolo o empujándolo al exilio (cagar y tragar son momentos de una misma digestión de la diferencia). Pero parece que Luis Manuel Otero Alcántara raspa demasiado la glotis y el esfínter anal del poscastrismo, su trágalotodo y su mira-que-te-gusta-el-Dolphin Mall, mierdecilla.

 

Mira, allá en los noventa, nosotros cansados y vencidos, los que decían que sabían nos dijeron que lo de Cuba solo tenía una solución: la «solución biológica». Nos enjabonaron el lomo, convertida la Paideia en una Aletheia de tarjeta de embarque. «La “solución biológica” es la solución, amigos», nos aseguraron: «Morirán los Castro, ese Fidel que vibraba en las montañas se hará ceniza y polvo, y todo volverá a su benéfico flow con el Almendares lleno de sirenas antes jineteras y los delegados del Poder popular convertidos en munícipes de corbata, talco y buena dicción». La biología haría lo que la política no pudo. Solucionaría por fin lo que la guerra no alcanzó, ni vencieron la rabia, el hastío y la libreta de racionamiento.

 

Objeté entonces citando aquel delicioso dictum de Rafael Martínez Ortiz cuando Tomás Estrada Palma, fundándose la República, le aseguró que Cuba sería la Suiza de América. Y él le preguntó señalándole a la calle: «¿Y dónde están los suizos?» Pero nos aseguraron que no, nos animaron: la solución era la biológica. Y muerto el perro, se acaba la rabia y cosas así nos dijeron.

 

De aquello hace casi treinta años. Los mismos que cuenta Otero Alcántara, año arriba, año abajo. Y fíjate, sí, otra biología ha dado voces ahora. No ha dado de sí la biología que iba a convertir al dictador en cadáver, asunto felizmente verificado hace ya un lustro. La biología que clama ahora es la del cuerpo del artista que lo pone, lo arrastra, lo somete, lo impulsa, lo arriesga, lo tensa y lo ve encerrado en una celda. La biología de Luisma: su músculo, su nervio, su saliva y su orina. Ojalá que no también su sangre.

 

La única «solución biológica» que importa ahora es sacar ese cuerpo del abrazo del poscastrismo, de su saña punitiva y ejemplarizante. Hurtarlo a la venganza, la roña, el miedo de este tiempo que vino después, este tiempo de sobrevida que la historia, hoy un animalito clemente en tiempos de populismo, regaló al castrismo. Y ya después veremos cuán suizos somos y cuánto merecemos ser sujetos de una postiza Suiza cualquiera. Un país por cierto que, si lo llevamos a la escala de nuestra cubana, minúscula estatura, está lleno de Cerros.

 

Este texto fue escrito por encargo de Rialta Magazine y apareció primero en su web.

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Raúl Castro lanza su propia ‘Ley de ajuste cubano’

- 28/12/14
Categoría: Cambios en Cuba, Castro & Family, e-cuba
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(Véase relevante actualización al final de esta nota)

En un inesperado movimiento que da continuidad al anuncio del relanzamiento de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos que hicieron los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el pasado 17 de diciembre, La Habana ha hecho público hoy que como parte de las negociaciones entre los dos países, Cuba comenzará a utilizar la denominación ‘Ley de ajuste cubano’ para nombrar el proceso de reformas socio-económicas que el gobierno de La Habana puso en marcha hace unos años y avanza «poco a poco».

Como ‘Ley de ajuste cubano’ se conoció hasta ahora y durante casi medio siglo en español a la ‘Cuban Adjustment Act’, un mecanismo legal que otorgaba la residencia con carácter automático a cualquier persona nacida en Cuba que permaneciera en territorio norteamericano por un período de tiempo superior a un año. Centenares de miles de cubanos se han beneficiado de ella a lo largo de los años de enfrentamiento entre Cuba y los Estados Unidos. Un enfrentamiento que entra en una nueva etapa, desde que el presidente Obama declaró al embargo amortizado y Raúl Castro aseguró, la semana pasada, que con pueblo como el cubano el castrismo tiene para 500 años más.

«¡La verdadera ‘Ley de Ajuste’ es la de la renovación de nuestro socialismo!», declaró un eufórico Raúl esta tarde a los medios en La Habana. «Lo de llamarle ‘Actualización del modelo’ y lo de los ‘Lineamientos de la política económica y social del VI Congreso del partido’ era una cosa provisional y picúa, porque no podíamos utilizar el nombre que siempre manejamos en clave con Fidel: ‘Ley de ajuste’. En realidad, eso es lo que estamos haciendo, unos ajusticos ahí», añadió el general visiblemente emocionado. «Y de ‘Hoja de ruta’ hacia el capitalismo, nada: ‘Carta de ajuste’ como en Cubavisión», dijo entre risas al marchar de los estudios de la televisión cubana.

La Habana ha trabajado con ahínco estos últimos años para recuperar palabras o frases que habían pasado a formar parte de lo que llaman «el idioma del enemigo», como ‘ley de ajuste’. Así, por ejemplo, la palabra «paquete» que utilizaban los anticastristas para definir las promesas de Fidel Castro es como se conoce ahora a la oferta digital de programas de televisión y otros materiales bajados de internet que anhelan los cubanos y compran cada semana en el mercado negro. Otro tanto ocurre con la denominación «marielito», con la que el exilio cubano llamaba a los refugiados que huyeron de Cuba por el puerto de Mariel en 1980, y ahora busca imponerse para nombrar a los inversores en el proyecto empresarial desarrollado en ese mismo puerto.

En la página oficial Cubadebate la etiqueta ‘Ley de Ajuste Cubano’ desapareció durante veinticuatro horas este sábado y ahora aparece intermitentemente mientras se opera la actualización. A una pregunta del editorialista del New York Times a Cubadebate sobre el momento en que se verían los cambios en la página, le respondieron, según anota en su cuenta de Twitter: «¡Que no son cambios, coño, que son ajustes!»

La sorpresa del 1 de enero

La noticia viene acompañada de la enorme expectativa mediática que ha generado el anuncio de la presentación del primer prototipo de niño poscastrista el próximo 1 de enero. El prototipo aparece bajo la marca comercial OnCubaymedio y todos los que lo han testado lo califican de adorable y cargado de futuro.

Desarrollada por el grupo empresarial Labiofam, la criatura, de la que se no se conocen todos los detalles, es el resultado de años de trabajo de científicos cubanos y norteamericanos. La Nota informativa que Labiofam ha distribuido a posibles inversores habla de «un híbrido de pionero de Güira de Melena y alumno de las escuelas Lincoln-Martí, capaz de gritar vivas a Fidel y Obama a la vez, empoderado con una fuente de alimentación en doble moneda y provisto, de serie, de visa americana por cinco años y múltiples entradas».

(El Departamento de servicio público de El Tono de la Voz recomienda invertir en esa empresa. Y este, no, no es un anuncio pagado.)

ACTUALIZACIÓN:

La nota titulada “Raúl Castro lanza su propia ‘Ley de ajuste cubano’” fue publicada ayer, Día de los Santos Inocentes, y responde a una vieja tradición periodística: la de redactar en esa fecha noticias más o menos verosímiles, pero inciertas.

En ETDLV cultivo ese ejercicio que me parece muy saludable: ironizar sobre el periodismo que leemos a diario y preguntarnos por su “verdad”, tantas veces disminuida a la mera “verosimilitud”.

Otras “inocentadas” en ETDLV:

28/12/2007: Secretismo en torno a la visita de Fidel Castro a El Rincón en la tarde de ayer

28/12/2008: Yusneris Montes de Oca: «¡Abajo Fidel! ¡Métanse la contraloría!»

28/12/2009: La Charanga Habanera le canta a los Cinco Héroes

28/12/2010: Mariela Castro se lleva a Julian Assange a Cuba

28/12/2011: Después de erradicado todo el marabú, se descubre que era comestible

28/12/2012: Michelle Obama viaja a Cuba de vacaciones

28/12/2013: Un ‘forrador de botones’ cubano entra en el Top2000 de la revista Forbes

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Estados Unidos y Cuba: breves notas al vuelo con sus síes y sus noes

- 17/12/14
Categoría: Cambios en Cuba, Exilio, Poscastrismo, Poscomunismo, Transición
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1) No, el embargo no ha sido levantado. Se ha hecho algo distinto, que es declararlo estéril por boca del presidente de los Estados Unidos, sin levantarlo. Que no lo hace porque no puede y depende del Congreso, es sabido. Pero no nos engañemos: el objetivo del embargo fue provocar la caída del régimen por implosión. Que cayera por presión popular. Y eso no ha ocurrido ni cuando desapareció la URSS y se apagó el país. Lo sabes tú y lo sabe Willy Chirino también.

2) Sí, declarar estéril el embargo sin levantarlo es peor que muchas otras cosas, porque no se lo ha utilizado para una negociación con el gobierno dictatorial de Cuba desde la palanca que entraña una presión económica de esa índole. Pero a estas alturas se ha hecho evidente para todos que los Estados Unidos no pueden negociar la transición política de Cuba sin articular un nuevo marco bilateral y una nueva inserción en los mecanismos regionales, muy favorables a las tesis de La Habana.

3) Y puede que no, que ni siquiera en marco nuevo puedan gestionar esa transición, pero al menos los Estados Unidos acompañarán al nuevo régimen en su deriva geopolítica, como en China y Vietnam, muy certeramente mencionadas en el discurso de este mediodía. Verán a Cuba como al país que dejó atrás su excepcionalidad por fin y se convirtió en un país cualquiera, uno más.

4) Sí, el levantamiento de más restricciones a viajes e importación, y significativamente a ciertas transacciones bancarias, ensancha la vía por la que el gobierno de Cuba avanza en la construcción de un régimen autoritario de corte capitalista.

5) No, no hay nada que impidiera, aun sin el cambio de política anunciado hoy por Barack Obama, que esa construcción siguiera adelante, por vía más o menos estrecha, y ensanchándola cada vez más Rusia, China, Venezuela, la Unión Europea, Brasil, el mundo entero, salvo una contestación popular a la dictadura y, como mero apoyo a esta, una alternativa solvente en términos políticos desde el exilio y la oposición interna.

6) No, ni ha habido esa contestación, ni se la espera. Ni hay fuerza alguna en el exilio que pueda ser tenida en cuenta para una negociación seria. Y, como he dicho otras veces, si no hay nadie a quien el gobierno de La Habana pueda rendirse, ¿a qué soñar con que lo haga?

7) Sí, mover el tablero de juego no es una mala idea para los Estados Unidos ni para el gobierno de La Habana. Moverlo apenas, porque darle una patada a tablero perfectamente sujeto a la mesa solo se podía hacer mediante invasión norteamericana a la isla o renuncia del gobierno cubano, convocatoria de elecciones, etc. Ninguna de esas opciones es factible, ni lo será.

8) No, no vale la pena ensartar el cambio de posición que han hecho hoy los Estados Unidos en la larga cadena de agravios que algunos cubanos esgrimen. Que si los «americanos» nos traicionaron y todas esas tonterías. Aquí el único problema son los cubanos. Démosle las gracias a los americanos por la paciencia que han tenido hasta ahora, el aguante. Démosle las gracias también a Alan Gross, víctima de maquinaria que lo utilizó hasta desdentarlo, que no, por suerte, hasta acabar con él.

9) Sí, el gobierno de La Habana ha sabido esperar agazapado a que surgiera una nueva construcción geopolítica poscomunista. Veinte años aguardando y hoy asoma a un mundo donde las subdemocracias son toleradas mientras no se zampen una Crimea y los Estados Unidos se ven obligados a mascar. Sí, hemos perdido y ganó La Habana. Hace rato que lo sabemos, ¿no?

10) Con todo, y más allá de nuestro hartazgo, nuestro cinismo medular y nuestra enfermiza propensión al sarcasmo, estamos ante una movida de veras histórica y un cambio de situación que beneficiará a todos. Un win-win en toda regla. Quien se sienta perdedor que lo anote en los comentarios

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(A propósito del NYT, sus editoriales sobre Cuba y un Londoño)

- 01/12/14
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba
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(Últimamente, comparto más contenidos en mi cuenta de Facebook, y ocasionalmente también en la que alimento en Twitter, que aquí. No hay nada deliberado en ello. Tan solo la comodidad de hacerlo desde el teléfono y una idea, acaso equivocada, de la espontaneidad de la comunicación en esas dos redes.
Con todo, a veces echo de menos no copiar algunos temas tratados allá y traerlos aquí.
Lo hago hoy con esta nota que escribí ahora en Facebook).

(A propósito del NYT, sus afanes con Cuba y un Londoño):

De Alexander Calder, el padre de la escultura cinética, se dice que dijo Dalí una vez, al ser preguntado por su obra: “Hombre, si alguien decide dedicarse al noble arte de la escultura, al menos debería conseguir que cuando las termine se estén quietas”. El NYT publicó estas últimas semanas seis editoriales seguidos sobre Cuba, algunos escandalosos por su procastrismo, y ahora envía al autor de esas piezas, un Londoño, a visitar la isla. Dos semanas enteras que se le van a hacer más largas que media mañana en la lavandería sin el iPhone.

¡Ojo al dato! ¡No mandaron a ese Ernesto Londoño a la isla ANTES de que escribiera los puñeteros editoriales, sino que primero los escribió en Nueva York, enfebrecido ahí mientras aporreaba la laptop creyendo que hacía historia, y viaja después a ver qué tal el país sobre el que escribió como experto. “Experto ¿de qué pinga de qué?”, se preguntaría uno si no perdiera el tiempo en construir eufemismos.

Ahora el bueno de Londoño ha asestado puñalada al digital OnCuba, al que concedió entrevista y dice que no, que se la robaron, y su cuenta en Twitter comienza a piar leves críticas a La Habana. Eso después de haber visitado la redacción de Granma, Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, así con todas sus mayúsculas, diario que nos regaló texto y fotogalería muy norcoreanas del paso del, dicen, “editorialista”. Y, sobre todo, después de que 14ymedio, el digital que impulsa Yoani Sánchez, dejara saber que Londoño, cuando se reunió con ellos, les dijo que ni entrevistas ni fotos, que no podía, que no.

Ay, Londoño. Ay, Grey Lady…

Esta historia no acabará aquí. Tendrá recorrido que nos divertirá en los próximos días, que nos divertirá a los cuatro que la seguimos, que tampoco es para tanto. Como en las cenas con mi suegra, tan largas, a Londoño le queda todavía paladear los postres. Morder el polvo de la canela.

Y como los Calder que quería Dalí, soñará con haberse quedado quieto, antes de salir a bailar el mambo, su mumbo-jumbo

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El de SATS: un buen estado

- 15/04/14
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Exilio, Oposición, Poscastrismo, Transición
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Cuando publiqué aquí el 15 de noviembre de 2012 una nota titulada ‘Antonio Rodiles: lo que hay en juego’ no podía saber que se iba a convertir en la cuarta entrada más vista, y reproducida, en este blog en todo ese año, como consigné más tarde al ofrecerles ese resumen. Que lo fuera me hizo feliz, porque leí en ese desparrame una señal de que aun habiendo sido derrotados por el castrismo –y no se me hagan los gallitos–, todavía sabemos leer las señales que indican la puerta de salida. La puerta de emergencia.

Era un post que reaccionaba a la carrera a una de las detenciones de Antonio G. Rodiles por la Seguridad del Estado cubana y llamaba a rebotar la denuncia de su arresto tanto como pudieran mis lectores. Y los lectores de otros que fueran también los míos.

Abundé entonces sobre lo que ya había dicho antes más de una vez: que Estado de SATS es la plataforma de oposición al castrismo que me parece la más genuina de cuantas –¡ay, como si fueran tantas!– pueblan –mal que meta aquí verbo con raíz en pueblo– el paisaje de la oposición interna. Un paisaje donde asoma el rostro grotesco de los buscavisas que inundan Youtube con sus performances de camino al principio de la cola de la SINA e ismos varios, el peor de ellos el delirio del protagonismo. El peor después del buscavisismo, esa cifra constante y agobiante y vergonzante.

Mucho se ha hecho mal y más se hace peor desde que los opositores viajan en masa al extranjero y conocen a un ‘exilio profesional’ que les ofrece sus oficios, que son los del dinero para quien garantice el suyo… El exilio de los anticastristas profesionales. Los que viven de los Castro cobrando en dólares y no en CUCs repartidos en La Habana a los esbirros y periesbirros, sean en nómina o pagados a destajo como esa gentuza que abre la boca en los actos de repudio. Que la abre para insultar y para que se la llenen de comida. Comida en cajita de la DSE, carne’e’puerco de usar y tirar, de jamar y cagar y preguntar cuándo es el próximo pogromo.

No repetiré aquí lo que escribí en aquella nota sobre Estado de SATS. Sería parodia y más conveniente es que la repasen. Aquí está.

¿Que a qué esta nota ahora si ya teníamos aquella? Sencillo: he tenido ocasión de compartir con Antonio Rodiles unas cuantas horas en recientes días sucesivos. También de ver ‘Gusano’, el documental producido por Estado de SATS acerca del acto de repudio que sufrieron hace unos meses (se vio aquí entonces), de verlo sentado precisamente junto a Rodiles, de constatar su serenidad, su ausencia de cualquier vedetismo, su certeza de que es posible hacer oposición vertical e inteligente, una oposición firme y eficaz al castrismo. Al castrismo que conocíamos, pero sobre todo, sobre todo también, al castrismo que viene. A la máquina del poscastrismo.

Oigan, nenas, nenes: es bueno que sepan ustedes que hay camino que recorrer, lo que es obvio para todos, y que hay una vía opositora que entusiasma, que es motivo de admiración en teoría y praxis. Y ojalá también de movilización.

Cuando todo está perdido es bueno saber que no lo están todos. Se los dice alguien que dedicó algún tiempo de su vida a vagar por las montañas. A escalarlas con esfuerzo mayúsculo y a volver a casa después, montaña abajo y campo a través.

De contra:

Con Antonio G. Rodiles en Barcelona

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Gusano, un documental de Estado de Sats

- 31/01/14
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba
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Gusano, un documental de Ailer González y Antonio G. Rodiles para Estado de Sats.

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