Sin Chávez, esperando

- 06/03/13
Categoría: Agua corriente, Castro & Family
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He dedicado unos minutos a la señal de Telesur, esa fábrica de bobadas que se dicen sueños. «¡No volverán!», grita la chusma chavista. Y que «unidad, unidad y unidad». Dicen los entrevistados que la revolución sigue, que más revolución, que Chávez en el corazón y la batalla y la victoria… Bueno, y cantan y moquean.

Los deudos de los caudillos suelen comportarse de esa guisa. El caso de Venezuela, a diferencia de otros episodios autoritarios, pero también heredero de algunos otros, dota al finado de una dimensión mesiánica, crística. Dicen que murió aferrado a Cristo, según he visto. Visto que lo digan, no el aferramiento.

A mí, que Chávez haya muerto no me alegra. La única muerte de la que me alegraré en esta vida que también conduce irremediablemente a otra muerte, la mía, es la de Fidel Castro. Ah, nenes, ¡ese día que está por venir! Estéril en lo político, ya sé, pero soñado con esmero e impaciencia durante tantos años.

Del Chávez que se marcha hoy lo que me entusiasman son los lloros de esos «revolucionarios», adelantando el día en que veremos llorar a los cubanos por la muerte de quien los hizo más pobres en conjunto y más tristes en masa. Lo que vi en Telesur de esa Caracas de hoy es un adelanto más bien pálido de la puesta en escena en la Cuba que sabrá muerto a Fidel. ¡Aprepárense!, que diría el guajiro que vive dentro de mí.

Y gocemos hoy y mañana, si de algo hay que gozar, con el ensayo, un mero ensayo, de la apoteosis plañidera de nuestros compatriotas. No hay como conocer a los hombres para aprender, a una, a despreciarlos y a sentir piedad por ellos.

Después, si uno quiere imaginar el futuro, hágalo. Ese futuro que es siempre una mera pausa entre el presente y su regreso.

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Discurso de Raúl: las palabras o word cloud

- 25/02/13
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Castro & Family
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La nube de palabras del discurso de Raúl Castro esta tarde en La Habana:

Nos sobra todo lo que sobra: Revolución, Partido, pueblo, Consejo, Fidel.

Y nos falta lo que nos falta: Derechos, Libertad, Ciudadanos, Adiós…

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Castro II y Obiang: de un pájaro, las dos alas

- 02/01/13
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Castro & Family
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Hoy me tropecé con mi viejo amigo M. N., uno de los líderes de la oposición a Theodoro Obiang en el exilio. Intercambiamos sobre el saldo del último año para las dictaduras ecuatoguineana y cubana. «¿Este año si volvemos a casa?», me preguntó retóricamente: «porque ya no aguanto más esto». Eso lo dice quien lleva algo más de 20 años exiliado en España y las ha probado todas para organizar una oposición creíble y potente —en el caso de Guinea ecuatorial, una además que dé cuenta de la diversidad étnica del país—, capaz de enfrentarse al déspota africano. Obiang, me dice, resulta cada vez más atractivo para un mundo sumido en la corrupción y, encima, el dinero le sale por las orejas: compra voluntades con facilidad pasmosa, incluso entre los opositores, incluso entre los exiliados… Por otra parte, de la antigua metrópoli, es decir, España, nada que esperar. «¿Y Cuba qué?», pregunta, «¿podrás volver este año?»

Le resumo, a mi vez, el saldo de cubanerías de los últimos meses. Enseguida surgen los paralelos: la patrimonialización del futuro económico de Cuba y Guinea por parte de las élites del entourage palaciego y las élites castrenses; la oposición debilitada y carente de discursos capaces de contrarrestar el (dudoso) atractivo de los “cambios”; el exilio desunido y desconectado de la gente del país, etc. Lo que todos ustedes saben, vaya.

Siempre nos han maravillado los paralelos entre Guinea ecuatorial y Cuba en lo que a la imposibilidad de escapar de la bota de sus tiranos respecta —salvas las diferencias, que son también muy notables. Eso sí, desideologizada Cuba y puesta en marcha la reforma de su «modelo», si los Castro se hicieran con la capacidad de producción de petróleo que buscan con uñas, dientes y, sobre todo, la participación de empresas rusas, chinas y vietnamitas, entre otras, el «modelo Obiang», como el «modelo angolano», podrían situarnos en una lógica similar a la que viven algunas naciones africanas. Ojo: que nadie tome lo de «africanas» desde una perspectiva sigloveintesca: los índices de crecimiento de que gozan hoy muchos países del África negra son absolutamente extraordinarios.

Pero todo esto viene a cuento, a la manera de Esopo, de lo saludable que resulta que cuando pensemos hoy en Cuba y en la evolución de sus «cambios» escapemos del fatal ombliguismo de su presunta excepcionalidad. De hecho, Cuba se parece hoy más a Guinea ecuatorial o a Vietnam, que a la Cuba de hace diez o quince años. ¡¿Qué decir de cuánto se parece a la Cuba republicana?! Y para entenderla resulta mucho más provechoso fijarse en esa urdimbre globalizada de las subdemocracias que en la entelequia de una recuperación democrática que nos devuelva al Edén de El Encanto o el Bazar de los Tres Quilos.

De contra:

A punto de despedirnos, el agudo M. N. me pidió mi opinión sobre el affaire Carromero. Se la di. «Eso imaginaba yo», me dijo, «es como si alguno de aquellos buenos muchachos de Londres hubiera viajado a la Sudáfrica del apartheid para ayudarnos y saliendo del aeropuerto hubiera arrollado a Nelson Mandela, sacándolo del mapa de la lucha». ¡Brillante!

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Fidel Castro: Game is over

- 12/10/12
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Leyenda.

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Cubadebate se hace un lío con los hermanos Castro, siameses

- 08/10/12
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Cubadebate, sitio web que es el brazo armado de tonterías del gobierno cubano se ha hecho esta noche un lío con la pareja de hermanos Castro. Son dos y aunque uno tenga barba y el otro no, que decía el chiste, parece que en ocasiones resulta difícil distinguirlos.

La confusión viene a cuento de la felicitación a Hugo Chávez por su victoria de anoche en las elecciones venezolanas.

Hace un rato mi cuenta de RSS traía esta entradilla:

Dice:

“En nombre del Gobierno y el pueblo de Cuba, te felicito por este histórico triunfo, que demuestra la fortaleza de la Revolución Bolivariana y su incuestionable respaldo popular. Tu decisiva victoria asegura la continuidad de la lucha por la genuina integración de Nuestra América. Te reitero nuestra solidaridad y apoyo inquebrantables”, señaló el Comandante.

Naturalmente, me dije que quién coño era Fidel Castro para hablar en nombre del “Gobierno de Cuba”, uno al que no pertenece desde hace años. Lo de hablar “en nombre del pueblo de Cuba” es más sencillo, porque eso lo hace cualquier idiota desde hace medio siglo y más. Intenté seguir el enlace, pero estaba roto.

Unos minutos más tarde fue corregido (o eso pensé) para conducir a este artículo en Cubadebate, donde, sí, se insistía en que Castro I felicitaba en nombre de gobierno y pueblo con un par de oraciones y fotografía donde se lo ve reinando.

El texto:

“En nombre del Gobierno y el pueblo de Cuba, te felicito por este histórico triunfo, que demuestra la fortaleza de la Revolución Bolivariana y su incuestionable respaldo popular. Tu decisiva victoria asegura la continuidad de la lucha por la genuina integración de Nuestra América. Te reitero nuestra solidaridad y apoyo inquebrantables”, señaló el Comandante.

No paró ahí la cosa. Cubadebate subió a portada instantes después esta otra entrada.

Ahí es Raúl Castro quien felicita en nombre de gobierno y pueblo, lo hace exactamente con las mismas palabras del mensaje de “Fidel” y lo rubrica.

El texto:

La Habana, 7 de octubre de 2012

Compañero Hugo Rafael Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

En nombre del Gobierno y el pueblo de Cuba, te felicito por este histórico triunfo, que demuestra la fortaleza de la Revolución Bolivariana y su incuestionable respaldo popular. Tu decisiva victoria asegura la continuidad de la lucha por la genuina integración de Nuestra América.

Te reitero nuestra solidaridad y apoyo inquebrantables.

Un fuerte abrazo,

Raúl Castro Ruz
Presidente de los Consejo
de Estado y de Ministros de la República de Cuba

Mismo mensaje, dos autores. Dos jefes de gobierno en paralelo.

Seamos condescendientes con los soldaditos de Cubadebate. Siempre es complicado manejarse con las dinastías. ¿Qué dijo uno, qué el otro? ¿Qué silla es Luis XV y qué silla es Luis XVI?

Pero hagámosnos pregunta más interesante: ¿de dónde sale un mensaje “en nombre del Gobierno… de Cuba”? ¿De Palacio o de Punto Cero? ¿No habíamos quedado en que Castro I solo se dedicaba al “estudio”?

UPDATE:

Una hora más tarde, Cubadebate ha eliminado ambas felicitaciones de los Castro. Trabajan para desenredar el entuerto con los Castro siameses. De nada, muchachos.

UPDATE:

¡Y ganó Raúl!

Después de una hora de consultas, Cubadebate mantiene el enlace al artículo sobre las felicitaciones desde la izquierda latinoamericana expurgando la mención a Fidel Castro y el texto que compartía con Raúl se le atribuye al hermano menor en exclusiva volviendo a ocupar la cabecera.

Por lo menos, curioso, ¿no?

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Castro I: ¿otra rubia en el dormitorio?

- 06/09/12
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The Atlantic vuelve hoy sobre Michael Dweck y su proyecto cubano. Aquello de la farándula habanera que el fotógrafo norteamericano vendió como una élite en la sombra. Y lo hizo con tanto éxito que hasta exposición en La Habana se agenció. Aquí me entretuve con eso entonces y daba ya el asunto por finiquitado.

Pero, decía, The Atlantic retoma hoy la historia y trae una curiosa especulación sobre el dormitorio donde agoniza Castro I en Punto Cero. Esta:

«Fidel is said to display, hanging over his bed, a portrait of a nude woman from one of Dweck’s previous projects».

¡Alto ahí!

Dejando de lado que «Fidel» y «hanging» forman linda parejita de vocablos y que la idea tiene mucho de inverosímil, ¿cómo es que Dalia habría permitido que otra rubia se encarame sobre el protocadáver a estas alturas/honduras?

Una de las de Dweck, que no son rubias desmejoradas, oigan. Son esta o esta.

Sobre la cabecera de la cama de ese dormitorio que cabe imaginar un monumento a la estética de los Fifties, el renqueante y balbuceante dictador se tumbaría cada noche bajo una musculosa muchacha del norte que le velaría el sueño. («Fidel» y «tumbar» es otra feliz, aunque también desafortunadamente falaz, conjunción.)

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ¿Sueñan los dictadores seniles con rubias esculturales?

Ná, oigan, que en este circo nos crecen los enanos. No solo morirá en su cama el satisfecho octogenario. Encima, pa’ jodernos, lo hará con dos rubias metidas en el cuarto.

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