Besos contra la censura fanática

- 30/04/12
Categoría: Arte, Cine, Islam
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El auge del fundamentalismo islámico no es el único epifenómeno que nos trajo la Primavera Árabe, pero muy probablemente sí el más lamentable.

En Egipto, por ejemplo, los fundamentalistas tienen enormes posibilidades de hacerse con importantes espacios de poder. Ello pondría en riesgo la riqueza cultural del Egipto moderno, que puede ver borradas parcelas enteras de su historia.

A modo de protesta contra ese atentado a la cultura popular del Egipto del s. XX, Lana Al Sennawy realizó este espléndido montaje de escenas de amor y besos en películas egipcias de las décadas del 1920 al 1950.

Aparte de ser un magnífico y muy hermoso testimonio del extraordinario nivel que alcanzó la cinematografía egipcia en esa época, este material busca recordar a los egipcios lo que fueron para contrastarlo con el paisaje que la fanática censura islamista busca imponer al país. Las revoluciones, ya se sabe, también pueden acabar en tiranías.

h/t: The Arabist

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(Bin Laden again): Una delicia de footage el servido hoy…

- 08/05/11
Categoría: Freaks, Islam, Media | Etiquetas:
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Una delicia de footage el servido hoy:

Bin Laden mira a Bin Laden. El tipo estudia el resultado de su alocución. Se pregunta, cabe suponer, el efecto que tendrá sobre sus seguidores y sobre nosotros, las víctimas a asustar: «¡Uhhh, que te mato, kafir!»

Se pregunta, como cualquiera que se mira en un espejo: «¿Luzco bien?» Es el terrorista Narciso a la vez que el metemiedo en la duda. El CEO de una empresa en la ruina. Es una parodia de Bin Laden en la que aparece Bin Laden.

¿Que querían fotografía del psicópata con túnel abierto en el cráneo? Esto es superior, es mayúsculo: es su cráneo enfrentado al efecto catódico; «craneándose» el tipo, que diríamos en cubano.

El set es penoso. A uno se le ocurre enseguida llamarlo «guarida». Esos cables que cuelgan. El desmañado electricista que conectó esto y lo otro. Un amateur al servicio de quien nos modificó la entrada en el siglo XXI que nos prometíamos feliz. Nosotros aquí con iPad y demás tabletas, mientras un vejete enturbantado y con técnica setentera nos aguaba la fiesta. ¡Y ni conexión a Internet tenía!

Fiesta esa sí y en toda regla este making off de las bravatas en Al Jazeera del hijoputa. ¡Zappeando el bobo!

Y un poco de decepción y un tanto de vergüenza, porque vaya mierda de enemigo y vaya enemigo de mierda.

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La fotografía de Osama bin Laden muerto

- 05/05/11
Categoría: Islam, Media | Etiquetas:
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Obama ha dado por zanjadas las especulaciones, y los debates, en torno a la publicación de una fotografía del cadáver de Osama bin Laden. Ha decidido guardárselas.

Se crea así una desusada situación: en un mundo superpoblado de imágenes se nos hurta la de la escena que cierra diez años de titulares en los periódicos y largos, larguísimos millones de dólares empleados para llegar al set donde pudo ser tomada por fin —¡click!

Luego, la imagen del cadáver se convierte en la carencia de esa misma imagen. El previsible, y ya descrito, rostro deformado por una bala disparada a quemarropa, la frente abierta, los sesos desparramados quedan en la sombra de los despachos de Washington, ofreciendo un reto a los wikileaquicos de la semana o el mes que viene. Razón de estado contra razón de píxel.

En este caso yo estoy del lado de la primera por al menos un par de razones.

1) La ética del guerrero impide regodearse en el horror que resulta de las batallas ganadas. Y no porque no seamos tan bárbaros como ellos, que suele alegarse, sino porque nuestra barbaridad no debe ser obscena (a esa renuncia a la obscenidad le llamamos civilización occidental);

y 2) quienes reclaman las fotografías del fiambre bajo la excusa de que solo entonces creerán que se mató a quien se mató olvidan que si algo no sirve de prueba en la civilización del píxel son las fotografías, tal vez el documento más fácilmente manipulable y por lo mismo discutible de todos. Las fotografías, de hacerse públicas, serán igualmente impugnadas por los mascatrancas que sostienen que jamás hemos pisado la Luna, que Elvis vive y que hay UFOs paseándose sobre Austin o Seattle cada tarde de cada jueves.

Dicho lo cual, la fotografía con la que prefiero ilustrar la muerte de Osama bin Laden es la que sigue:

Se trata de un niño afgano que asistió hace unos días a una de las actividades desarrolladas por un Cultural Support Team del ejército norteamericano en el mercado de Oshay, Afganistán.

Un niño al que tal vez le alargaron la vida, como a sus padres, hermanos, primos y vecinos, los SEALs que agujerearon el cráneo de ese psicópata que respondía por Osama bin Laden.

Fotografía: Staff Sgt. Kaily Brown/U.S. Dept. of Defense

De contra:

Escrito este post y programada su aparición en ETDLV, Reuters ha publicado un puñado de fotos que habría comprado a un oficial de inteligencia paquistaní. Muestran cadáveres en la casa donde se realizó la operación del domingo. Muestran, por lo mismo, lo que considero un flagrante error de la operación de comunicación que sigue a la exitosa operación de asalto: ¿de veras no se pudo cargar con esos tres fiambres en el Chinook?

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Llámenme agorero…

- 28/01/11
Categoría: Democracia, Islam, Israel | Etiquetas:
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Llámenme agorero, antidemócrata y aguafiestas. Llámenme (cualquier cosa menos) Ismael…

Pero no se priven, como no lo hago yo, de avizorar en qué podría quedar pronto, lustro más o lustro menos, la ola democratizadora que sacude al Magreb.

¡Qué felices somos ahora, con qué alborozo recibimos la noticia del derrocamiento del dictador tunecino! ¡Cómo nos estremecemos como niño ante juguete nuevo con el efecto dominó que podría generar en Egipto, Yemen y, tal vez, más allá! ¡Conozco a uno que hasta ha contratado Al Jazeera para verlo en directo!

«¡Viva la democracia! ¡Abajo la tiranía!», chillamos o susurramos, según el libertario mimbre del galillo de cada cual, mientras asistimos a la revuelta contra las elites corruptas y dictatoriales que han gobernado, gobiernan, aquí o allá.

Magnífico. Nada que objetar.

Pero eso sí, y permítanme consejo: alégrense mucho, pero mucho y tres muchos más.

Alégrense tanto como para que cuando Túnez o Egipto o Yemen democratizados se conviertan en asiento de la más rabiosa reacción antioccidental y antijudía, cuando la marea democratizadora deje paso a la pleamar sobre la que podrá asentarse el fundamentalismo islámico de las juventudes y senectudes del profeta, todavía les quede fuerza para gritar o entonces sí y solo balbucear: «¡Viva la libertad!»

Porque, ay, la democracia ha demostrado ser animal tan magnífico que procura su propia muerte y la refrenda con votos.

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De terroristas, de taxistas moscovitas, de Twitter y de nosotros

- 25/01/11
Categoría: Islam, Twitter | Etiquetas:
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Atentado terrorista hoy en Moscú, ya sabrán. Treinta y cinco muertos cuando escribo esta nota. Centenar y medio de heridos. Súmese cuánto dolor a cuántos allegados de esas víctimas. Y anótese en la cuenta del terrorismo islámico. (Oh, sí, ya sé que no han concluido las investigaciones ni ha reivindicado la acción grupo alguno. Pero tengan por seguro que no son filatelistas, pentecostales ni enemigos de las gaviotas quienes perpetraron la matanza en Domodedovo. Ay, los antecedentes.)

Del horror, nada que añadir.

Otros dos epifenómenos me han llamado la atención mientras trasegaba con las noticias sobre sangre, carne y miedo que se multiplica. Sobre todo las que servía el que Jordi Pérez llama «el mejor periódico que existe»: Twitter.

1) La reacción de los taxistas del aeropuerto de Domodedovo al atentado. A una, entre el pavor de quienes querían alejarse cuanto antes de la terminal, acordaron subir la tarifa a 20.000 rublos (=400 Euros). Eso es multiplicarla por cuatro en relación con la que se paga habitualmente para salvar los 20 km que separan ese aeropuerto de la capital rusa. En medio de la desolación y el miedo, y aprovechándose de ambos, decidieron lucrarse con ellos. Mostraron la miseria de la que somos capaces. La sacaron a pasear sin correa. La soltaron a la vista de todos;

2) La comunidad de twitteros rusos reaccionó al instante con una campaña en favor de apagar los ordenadores, subirse a los coches particulares de cada cual y rodar al aeropuerto a evacuar a la gente sin costo alguno. Centenares de jóvenes rusos se apartaron de sus laptops y acudieron en ayuda de las víctimas de la extorsión de los taxistas. La fotografía ahí arriba muestra a tres muchachas enarbolando carteles que ofrecen esos viajes gratis.

Sirva esto, y no se me endilgue vocación de amigo de la moraleja, que no la tengo, de prueba de un par de cosas, o tres.

El horror del Islam más agresivo se ha visto acompañado esta vez de la codicia de hombres como usted y yo. Del más bajo oportunismo, del peor rostro de una sociedad envilecida. Pero la generosidad de otros tantos, alimentada por las redes sociales, les ha salido al paso. ¡A ver si ante espectáculo tan enaltecedor vuelve alguien a denunciar la supuesta enajenación de quienes «viven» en Facebook, Twitter o similares! Los nuevos paradigmas de comunicación nos dan sorpresas hermosas como esta de hoy en la twittería moscovita. Porque hay sociedad más allá del teclado, aunque hecha en el teclado. Sociedad que se aparta de la ilusión digital y se derrama a veces por las calles.

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Túnez, Cuba: el “Game Over” y el “vaya usted a saber”

- 15/01/11
Categoría: Cambios en Cuba, Castro & Family, Democracia, Islam | Etiquetas:
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Una tasa de desempleo en torno al 20%, tal vez encaramada hasta el 35% entre los jóvenes. Elevadas tasas de inflación que afectaban a productos primarios. Una juventud formada e informada que no encontraba salida profesional en el país y estaba harta de la falta de libertades. La sensación de que la casta familiar que gobernaba el país durante un cuarto de siglo concentraba el poder económico, además del político. Especialmente, los sectores más redituables; significativamente, el turismo. La corrupción de la clase dirigente…

En esencia, esa era la situación de Túnez, relativamente próspero país del Magreb presidido por un Ben Alí que ganaba las periódicas elecciones con escrutinios que lo favorecían en torno al 85 y al 90%.

En menos de un mes, y espoleados por la inmolación de un vendedor callejero, Mohamed Bouazizi, que se hartó de tanta injusticia, tanta burocracia y tanta corrupción, los jóvenes de Túnez salieron a la calle y se enfrentaron a fuerzas represivas que masacraron a unas cuantas decenas de manifestantes. Ya ahí no hubo quién los sujetara. Hoy ganaron.

Ben Alí tomó un avión esta tarde y abandonó precipitadamente el país. (Cuando escribo esta nota gozo con la información de que Francia e Italia se niegan a acogerlo, por cínica que sea la postura de ambos.)

Game Over, como dice el cartel que mostraron en algunas manifestaciones recurriendo a jerga propia de videojuegos, la jerga de su generación.

El Magreb, tan denostado tantas veces, acaba de ofrecer al mundo una muestra ejemplar de lo que puede el anhelo de hombres y mujeres que quieren ser más libres, vivir en una sociedad más abierta, disponer de sus destinos, rechazar a gobernantes eternizados en el poder, repudiar la repugnante dupla que conforman la tiranía y la corrupción.

(En país que yo me sé, atiéndase a las semejanzas, parece que no, que no pueden. Pero solo lo parece.)

De contra:

También se puede abordar esa última cuestión apoyándose en la info que sirven por estos días aquí.

Es una u otra. O una tercera. ¡Vaya usted a saber!

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