Este anuncio de Nike con Tiger Woods contrito y su padre, Earl, hablándole desde ultratumba.
Imaginemos por un instante que alguno de los habitantes de este planeta no sabe qué vende ese logotipo. Un imposible, ya sé. Pero imaginemos que hay terrícola que no conoce que el swoosh [1] vende zapatillas y sudaderas.
Y se encuentra de pronto el paria impensable que no sabe qué es Nike con este plano ku-klux-klanesque, donde un mulato pone cara de me van a linchar mientras lo sermonean.
http://www.youtube.com/watch?v=5NTRvlrP2NU [2]«Me gustaría saber qué pensabas, qué sientes», le dice la voz. Y el pobre mulato dos veces swooshed ―en pecho y frente― nos mira calladito sobre ese paisaje que uno imagina habitado por hobbits.
¿Qué pensó? [3] ¿Qué sintió? [4]
Por Dios, ¿de veras quieren que lo cuente a cámara? ¡El «delito» por el que acosan a ese hombre no es delito! ¡Se llama follar! O, dicho con bella palabra cubana, Guillermo Cabrera Infante dixit, singar.
«¿Pero qué diablos vende esta empresa?», se preguntará el imaginario ignorante. Y después: «¿Y qué ha hecho este pobre hombre para que lo linchen así?»
«Sudaderas», le responderán.
Y ambas preguntas resueltas con una sola palabra [5]. Es lo que tienen las que son buenas, que lo son todas.
De contra:
Curiosamente, así de puñeteros son los «creativos», el anuncio pretende reivindicar al follador, o singón.