No hay como escuchar hablar y sufrir a la gente humilde para comprender la rotunda insensatez de nuestras dizque ordenadas mentes.
Caos, decimos bajo la toga y detrás de las gafas. O vicio, denunciamos.
¡Bah! ¡Si supiéramos!
Comienza en 1:15
h/t: The Lede [1]