El Toy Theater Festival de St. Ann’s Warehouse [1], Brooklyn, acogió hace unos días la obra KAMP del grupo danés Hotel Modern [2].
No se trata de obra nueva, pero no tenía noticia de ella y me ha producido ―lo poco que he alcanzado a ver y aquí comparto―, una impresión profunda.
Hotel Modern ha reproducido a escala un campo de exterminio y ha fabricado víctimas y verdugos de apenas tres pulgadas de alto. Movidos por los actores, esos muñecos representan diversas escenas propias del universo concentracionario.
Si con Eichmann y de la mano de Hannah Arendt conocimos la «banalidad» del mal, aquí asistimos a su exposición miniaturizada. Y minuciosamente «manipulada».
Lo dicho: extraordinario.
h/t: Ian Buruma @ NYR Blog [3]
De contra:
Las vuvuzelas… [5]
Ahora hay aplicación que permite navegar por la red bajo permanente zumbido de vuvuzelas.
Leer ETDLV, por ejemplo [6].