Termina el año 2010, uno de notable actividad política en torno a Cuba, si se lo evalúa en el paisaje de la monotonía propia de un régimen cerrado.
Huelgas de hambre con criminal saldo de un muerto y auspicioso saldo en liberaciones de presos; intervención de la Iglesia católica en relación con los presos políticos; abundante flujo hacia Miami de cantantes residentes en Cuba que cantan y regresan; diseño de un programa de reformas de la economía cubana; etc., etc.
Les propongo lista no exhaustiva:
¿Quién les parece, en asuntos cubanos, que merezca el título de “Hombre del Año”?