- El Tono de la Voz - https://www.eltonodelavoz.com -

El revolico: ¡y a Cuba llegó Internet!

Leo que llega el cable ese desde Venezuela. Que la isla de Cuba se conectará por fin a Internet [1] por vía menos limitada que la satelital.

La noticia me produce enorme alegría, porque no me cuesta imaginar que en un año o poco más habrá casi tantos cubanos como quieran conectados a la red. Habrá páginas capadas, como en toda dictadura, y habrá redadas de vez en cuando para detectar las conexiones indebidas. Pero al menos en las áreas urbanas la conectividad será intensa y masiva. ¡No lo duden!

Y no lo duden, digo, porque por mucho que enterados ciberpolicías como el del vídeo de la mantequilla [2] intenten coartarlo o tropecientos nagües desanden las calles con orden de patear routers, hay una y acaso una sola confianza que jamás debemos retirarle a los cubanos de esa isla.

A saber, la de robarle al Estado ladrón —la de burlarlo y esquilmarlo. Y otra: la de saber rentabilizar el dinero de las remesas como aquella cucarachita Martina con el centavito que se encontró.

Más claro aún: si con las relativamente escasas conexiones que ahora existen la red de intercambios Revolico [3] se pudo convertir en lo que es/fue, ¡imagínense ahora el revolico que vendrá cuando haya conexiones en casas de más doctores mal pagados, más «confiables» mal pagados, más «revolucionarios» mal pagados, más «combatientes» mal pagados y el etcétera que se les ocurra con la obligada coda de «mal pagados»!

Eso sí, modérense las esperanzas de que tal incremento exponencial de la conectividad redundará inmediatamente en activismo político.

Seguir las estadísticas de las Grandes Ligas [4] o descargarse música bailable y series de moda [5]; buscar aplicaciones para los teléfonos celulares [6] o jugar en línea [7]; atender a las evoluciones de la Liga Española de Fútbol [8] o pasarse el día haciendo amigos en Facebook [9] o las noches paseando por Pornhub [10]… Y, sobre todo, buscar cómo sacarle dinero a la conexión… Todo eso será siempre mucho, pero mucho más apetecible para el internauta cubano en San Miguel del Padrón, Bauta o Las Tunas que seguir la suerte de un Hosni Mubarak, leer la prensa exiliada o entretenerse con estos mismos posts que escribe aquí un servidor.

[11] [12] [13] [14]