Hoy en Cataluña —y un poco en España y ojalá que un algo donde quiera que estén los lectores de ETDLV— es el día de comprar un libro [1] y una rosa.
Antibotánico que soy, me manifiesto: no compren rosas (salvo que sean en favor de la Cruz Roja y las venda E.): tienen espinas pequeñas. Espinitas bobas.
Compren libros, muchos libros: esos sí tienen las espinas que nos faltan. Las que hincan bien, las que nos hacen sangrar de veras.
Y a falta de lista, que me la ahorro, va recomendación única. Es lo mejor que leí y traduje para estos anaqueles del día de mi santo.
Búsquenlo, cómprenlo, léanlo. Aun si están fuera de España.
