Raúl Castro aka Castro II dijo esta mañana en el oriente de Cuba: «El día que (los Estados Unidos) quieran la mesa está servida [1]».
La reiterada y bravucona invitación me trajo a la mente dos variaciones sobre el mismo tema de la mesa servida y para lo que sirve lo que en ella es servido. Una con más aroma del comunismo esteeuropeo que la otra.
1) Daniel Spoerri: «El desayuno de Kichka» [2] (adviértase que la silla cuelga de la pared, ingrávida, y ya está ocupada por lo que deberían compartir los comensales sentados a la mesa)

2) Jan Svankmajer [3]: «El desayuno» (con «barbudo» y todo)
https://www.youtube.com/watch?v=AMTBW7MMTW4 [4]
Ps. Para más Daniel Spoerri y Jan Svankmajer en ETDLV, úsese la casilla de búsqueda a la derecha del blog. Practicando esa búsqueda ahora mismo, advierto que les debo el relato de una espléndida performance de Spoerri a la que asistí hace una década. Queda pendiente…