¡Y después dicen que los cubanos no pueden derrocar a Tiberio! (O a “Tiburcio”, en este caso.)
¡Claro que pueden, por muchos colmillos que tenga y sobre todo si lo cogen cansado!
¡Y muertos de risa, graciosos y ocurrentes que son!
Aquí la prueba:
¡Y después dicen que los cubanos no pueden derrocar a Tiberio! (O a “Tiburcio”, en este caso.)
¡Claro que pueden, por muchos colmillos que tenga y sobre todo si lo cogen cansado!
¡Y muertos de risa, graciosos y ocurrentes que son!
Aquí la prueba: