(Tómese nota) [1]: Más nos ha de interesar el por qué esa estatua de Lenin no fue demolida en 1990 y permaneció en el centro de Kiev, la capital política del país, durante 23 años de poscomunismo. Los símbolos de la opresión han de ser eliminados el día 1 del después. Toda demora no hace más que incubar futuros derramamientos de sangre en el paisaje de una transición reversible.
Tómese nota, dije, y entre paréntesis. Porque el problema con las transiciones es muchas veces una cuestión de paréntesis.

Video + Foto (Andrei Stepin para RIA Novosti) via Drugoi [2]