Esta mañana he recibido un ejemplar de la tercera edición de El libro negro de Vasili Grossman e Ilyá Ehrenburg que traduje para Galaxia Gutenberg [2].
Que sean tantos los lectores de nuestra lengua que hayan leído este monumento al Holocausto desde que salió a la venta el pasado mes de enero me produce una satisfacción extraordinaria.
Explico en detalle el por qué en esta entrevista [3].
Aquí, antes, inserté un fragmento del libro [4].
