(En Perú): “memoria histórica”

- 26/05/11
Categoría: Agua corriente, Democracia, Literatura
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Un nutrido grupo de escritores peruanos —Vargas Llosa, Iwasaki, Roncagliolo, Bryce Echenique y largo etc.— ha rubricado carta de una valentía que sobresalta. Anteponiendo la memoria al pronóstico, la historia a la ficción, llaman a votar por Ollanta Humala el próximo 5 de junio, porque consideran insoportable el regreso del fujimorismo al Perú.

Desde ideologías, biografías y narrativas distintas defienden una idea tan elemental como arriesgada: cortar a toda costa el paso al regreso de una idea chapucera y asesina de la política en la persona de Keiko Fujimori y su cohorte de asesores, aun en favor de aupar al, en el mejor de los casos, criptochavista Humala.

Me enamora esa carta, porque me seduce la certeza esencial que la anima. Todo futuro está por escribir, mientras que la ignominia ya registrada en eso que llamamos con cursilería, pero también con sentencias y con sangre, «anales de la historia» es un paisaje que la ética nos impide querer habitar.

Soy un poco peruano hoy.

Aquí la carta.

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(Elecciones en España): Rhapsody in blue

- 23/05/11
Categoría: Agua corriente, Democracia
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Tras una semana de #spanishrevolution, gaya como aquella ciencia de Nietzsche, los españoles votamos.

La música que trajeron las urnas fue una rapsodia en azul. Ni la vida en asambleario rosa de los manifestantes en la Puerta del Sol, ni la policromía de antaño.

España se ha coloreado de azul y el juego político se va a cerrar y agriar como en mesa de dominó con jugadores broncos y ebrios.

Ahí va la banda sonora, a la espera de otras bandas. ¡Solo el verano que ya se anuncia nos dará pausa!

Para el otoño, puñetero, los nubarrones de una crispada Rhapsody in Blue con mucho ataque sobre las teclas que somos. ¡Nos vamos a divertir!

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(¡Vota a tu alcalde!): Elecciones en Barcelona el 22/05

- 22/05/11
Categoría: Agua corriente, Democracia
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Hoy se vota al alcalde de Barcelona para los venideros cuatro años.

No puedo votar por el puto botiguer que responde por Xavier Trias (CiU). De ser camarero o encargado de parking, le dejaría buenas, si bien razonables, propinas. Eso sí. Pero ¿alcalde de Barcelona ese retrógrado mascatrancas que escucha Sónar y piensa en su próstata? Definitivamente, no.

No puedo votar por ese fofo artefacto socialista que responde por Jordi Hereu (PSC). Es un tipo que de encontrármelo en un local de swingers, me daría la vuelta y escaparía a la carrera. No querría tocar nada antes tocado por ese baboso con ínfulas de «gerente». Ese ridículo bofe.

No puedo votar por Alberto Fernández Díaz (PPC), un tipo que no es que sea menos inteligente que mi perro, sino que también cede en agudeza a una iguana que mimé (o eso creo) el pasado octubre en Key Largo. Bueno, sí, es verdad que no tenté a la iguana de marras con debate sobre el histriónico Zizek, pero sé que si zizequeo a Fernández me va a pedir sacar del juego a ese inmigrante-esteeuropeo-roba-chalets.

No puedo votar por Jordi Portabella (como coño ahora se llame su propuesta). Ah, por Dios (o similar), ¡no me pidan que lo explique, que entraríamos en un debate sobre el calibre óptimo de las balas! (Las balas dialécticas, bobos… y, ejem, amigos mossos d’Esquadra.)

No puedo votar por Ricard Gomà (ICV-EUiA). Eso no tengo que explicarlo, ¿verdad? No he votado por un hijo de puta comunista jamás. Ni cuando vivía bajo una dictadura precisamente comunista. Por Gomà tal vez habría votado para jefe de barracón en Kolimá. Le habría sonreído para que me aumentara la ración de mohoso pan de centeno. Ay, la cara de comisario de ese Gomà. El «día de la liberación» se la habría pateado con ganas.

Tal vez podría hacerlo, pero no voy a votar a ninguna de las otras alternativas, las pequeñas y pintorescas. Cuando se trata de chapotear en el fango, hay que pisar con fuerza y salpicar con ganas las cañas de las botas.

No puedo votar en blanco, como me llaman a hacer hoy muchos amigos en opción que me ha tentado. Pero no voto para denunciar, que para denunciar ya escribo o hablo. Votar es otra cosa, porque uno de esos imbéciles descritos ahí arriba va a ocupar la alcaldía de Barcelona durante los próximos cuatro años y los otros cuatro imbéciles descritos compadrearán con él para joderme mejor. Peor, más bien.

Mañana, hoy domingo, voy a votar. Hazlo tú también, oye. Jode al que va a ganar; jode más a los que van a perder. Jódete tú, sobre todo. ¡Jode!

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