Adoro las coincidencias fortuitas, porque iluminan el presente y alumbran el futuro como solo pueden hacerlo los fuegos artificiales vistos a hurtadillas desde una playa, aun si se trata de una (mal) asfaltada y en ocasiones inundada.
Hace tanto y tan poco como una veintena de años el gran Antonio Benítez Rojo dio a las prensas un libro fundamental: La isla que se repite. El Caribe y la condición postmoderna. Me da que si aún viviera, el maestro de Tute de reyes, que con malecón comienza, estaría sonriendo, su Volvo encangrejado en una calle de Amherst ante algún semáforo en súbito verde, admirando tal despliegue de caribeñas circunstancias. Como también, imagino, sonreirá Iván de la Nuez, otro perito en la vaivenesca materia de las inundaciones.
Y todavía están festejando la caída de Batista, qué risa, por dios, qué clase de atraso. Siguen festejando la caída del único que hizo un país de esa isla de basura, y para colmo, siguen comparando, queriendo desmejorarlo, claro, al presidente Batista con ese pichón de dictador sangaletúo con voz de pitico, y recontrapesado a muerte… En cualquier caso, ¡se ha quedado chirriquitico al lado de Batista! 53 años de dictadura contra los susodichos 7 años, que no fueron 7 fueron dos solamente!
People who until 1989 took part in the fight against a totalitarian dictatorship will be able to demand formal recognition of the status of the fighter with the communist regime (in Czech Republic) and one-time financial compensation.
(…)
According to law members of resistance will receive 100 000 Czech korunas (about 3850 euros). Spouses of deceased participants of resistance will receive half of that amount. If the resistance fighter pension is lower than the average, the state will as a gift enhance their pension to the level of the average.
Those who are denied recognition of the status of the fighter with the communist regime will apply to the so-called ethics committee which will consider the request again.