Jorge Ferrer - 30/07/10
Categoría: Oposición
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Cada vez que alguien me dice que bajo una dictadura como la cubana no hay otra que aceptar y disimular ―hoy me tocó encontrarme de nuevo con ese argumento que brinda consuelo a quien lo compra― recuerdo la historia de Hans Münch.
Münch era un médico alemán a quien un amigo recomendó un puesto en las SS. Trabajaría como patólogo, su especialidad. Su destino fue un instituto ubicado a pocos kilómetros de Auschwitz, campo del que Münch, como muchos alemanes, no sabía nada. Muy pronto lo supo.
Un día de junio de 1944, Münch recibió una orden del comandante del campo, dictada por el agotamiento de los médicos que trabajaban en Auschwitz. También él debía participar en el proceso de selección que tenía lugar en la plaza del campo con frecuencia por aquellos días trepidante. Decidir quién marchaba a la cámara de gas y quién permanecía vivo unas semanas o unos meses más.
Münch se negó. Dijo que ello contravenía sus principios éticos. Lo manifestó con tal ecuánime claridad que sus jefes comprendieron que aquel hombre iba en serio. Y le dieron la razón. Así se convirtió en «el hombre que dijo “no”», como lo bautizó Gitta Sereny.
¡Y eso, ojo, en la sede del infierno, ante criminales para quienes la vida humana valía poco o nada! Dijo «no» y punto.
El 22 de diciembre de 1947 se dictó sentencia en el juicio a los cuarenta médicos de las SS destinados en Auschwitz. Veintitrés fueron condenados a muerte, seis a cadena perpetua y otros diez recibieron condenas de diversa duración.
Hans Münch fue absuelto.
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Jorge Ferrer - 29/07/10
Categoría: Agua corriente, Mimbres de la Voz, Oposición, Poscomunismo, Transición
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(…)
―Tienes que ubicar la frontera que divide dos ámbitos bien distintos. Uno, donde rebelarse contra la tiranía de la nación es justo, es necesario y perentorio, es la única posibilidad de salvarse del provincianismo y el virus de lo municipal; otro, donde la renuncia al origen es pose, clownesca distopía, histriónica e impostada huída hacia ninguna parte. ¿Qué hay delante del payaso? Un coro de niños sin memoria que aplauden, un público cautivo. ¿Qué hay sobre su cabeza? La carpa que va de pueblo en pueblo… Ubicar esa línea y pararse sobre ella a horcajadas, un pie a cada lado, y con los brazos en jarras. La sombra que se dibuje en el suelo es lo que más se parecerá jamás a lo que buscas ser.
―…de pueblo en pueblo ―repitió Buenaventura.
(…)

De contra:
Esta fotografía de Ariel Sigler Amaya hoy en el Aeropuerto Internacional de Miami.

Ninguna me ha hecho concebir más esperanzas en el futuro de Cuba en lo que llevamos de liberaciones de presos.
Porque ahí están, a una, el testimonio del dolor y la alegría por el reencuentro.
Sobre la salida de prisión de Sigler Amaya, aquí.
La foto es de Reuters via Marc R. Masferrer @ Facebook
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Jorge Ferrer - 28/07/10
Categoría: Agua corriente, Media
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Esto se encuentra uno cuando se asoma a los papeles…
1)

2)

Bah, suerte que uno sabe que en realidad no hablan ni de vulvas, ni de orgasmos. ¡Ni siquiera de toros!
Hace rato que los diarios no atinan titulando sobre lo otrora sagrado: el placer, la historia o la cultura.
Estos dos titulares se ocupan de asunto más pueril, por cotidiano y familiar. Apenas describen el recorte de nuestras libertades… Una tras otra.
Y a eso, oye, ya nos tienen acostumbrandos estos tipos a los que votamos una y otra vez, ciegos y genuinos cómplices del liberticidio.
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