Tampoco Lissette Bustamante puede entrar a Cuba

- 21/04/12
Categoría: Agua corriente, Exilio
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Después de haber viajado cuatro veces a Cuba desde que se exilió en España en 1992, la periodista cubana Lissette Bustamante se encuentra con que ya no le permiten viajar a su país.

La noticia la esperaba en el aeropuerto de Miami cuando viajaba al encuentro de su madre, una anciana de 82 años que se encuentra en calamitoso estado de salud. Aquí y aquí, los dramáticos partes médicos sobre la salud de su madre.

En el aeropuerto fue apartada de la cola por la agente de viajes. Le informaron de que no podía subir al avión. Sucedió el pasado 15 de abril a las seis de la mañana.

Bustamante es autora del libro Raúl Castro, a la sombra de Fidel (2008).

Lissette Bustamante ha escrito esta carta a Raúl Castro. A ver si se la hacen llegar los lectores de ETDLV en La Habana:

A Raúl Castro Ruz

Presidente de la República de Cuba

Le escribe Lissette Bustamente, cubana y residente en EEUU, me atrevo a tomar parte de su tiempo porque me encuentro literalmente desesperada.

El pasado 12 de abril, mi madre sufrió un ataque isquémico y está en estado grave. En este momento se encuentra internada en terapia intensiva en el hospital Joaquín Albarrán de La Habana y a pesar de que todos mis documentos están en orden y que he viajado cuatro veces con anterioridad sin ninguna dificultad, en esta ocasión no me dejaron abordar el avión. Esto sucedió el domingo a las seis de la mañana en el aeropuerto de Miami.

Imagine Usted por un momento, la situación en la que me encuentro, una madre de 82 años sola en Cuba internada por un ataque isquémico y yo con la creciente necesidad de abrazar a mi madre, atenderla y darle mucho amor porque no sé si tendré otra oportunidad. Sin ninguna explicación, (porque le reitero, todos mis documentos migratorios y permisos de entrada a Cuba están vigentes) me impidieron abordar el vuelo. Mi caso lo conoce perfectamente la Sección de Intereses de Cuba en Washington.

Le ruego desde lo profundo de mi corazón interceda Usted para que yo pueda ver a mi madre, no tengo acá ningún vínculo familiar, soy una mujer sola, enferma, que ya no tengo como pedir por favor que me dejen ver a mi madre. Confío que hará lo que esté a su alcance para ayudarme.

Le agradezco todo lo que pueda hacer, en medio de mi desesperación Usted es ahora una luz que se enciende y que quizás me ayude para llegar al lado de mi madre.

Lissette Bustamante


La fotografía es de su último viaje a La Habana.

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Jaime Ortega y Raúl Castro, la película

- 22/03/12
Categoría: Agua corriente, Castro & Family, Susan
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La ya inminente visita de Susan* a Santiago de Cuba y La Habana tiene revolucionada a la blogosfera cubiche y opinadores adyacentes. Todo a partir de una extraordinaria, castrísima, unanimidad en presentar al cardenal Jaime Ortega como el mamporrero que sirve a los Castro para jodernos vivos, y perdónenme la gráfica expresión.

El argumento es otro más en una serie eterna: siempre es otro el que tiene la culpa de que los cubanos estemos como estemos. Batista, Kennedy, los rusos, los americanos en general, Venezuela… y ahora son la iglesia y Susan. ¡Qué mala suerte tenemos, chico! ¡Cuántas fuerzas se confabulan para impedir que diez millones de cubanos que querrían vivir en democracia no consigan hacerlo!

En esencia, la película que están pasando en todos los cines es esta que sigue con Raúl y Jaime en los papeles estelares. Lástima que no sea igualmente muda y contenga intertítulos más apropiados. Y, sobre todo, nos permita indagar a fondo en el guión que subyace a estos déjame-echarte-aquí-una-mano-tortugón sin recurrir a tragicómicos salpafueras:

Volveré en los próximos días a lo que hay de cierto y lo que hay de incierto en este relato de tortugas de caparazón a prueba de aporías.

*Susan es la forma apocopada con que me gusta llamar a Su Santidad el Papa Benedicto XVI –se pronuncia así.

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El espía René González viaja a Cuba

- 20/03/12
Categoría: Agua corriente
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Bien, porque, y esto nunca lo repetiremos lo suficiente, nosotros no somos como ellos.

Y aunque esa constatación nos ponga cara de bobo tantas veces, vale más tener rostro de eso, de bobo, que jeta de hijoputa.

René González ha cumplido su pena de internamiento en la cárcel y aunque las precauciones de la jueza Joan A. Lenard nos arranquen sonrisa, su decisión demuestra el respeto a la ley, la sobriedad y la humanidad que jamás veremos en los castristas.

Otros son los malos. Nosotros, esa jueza, no le negamos a un hombre que ha cumplido el grueso de su condena la posibilidad de despedir a un hermano al borde de la muerte.

Somos distintos y en esa distinción radica buena parte de nuestra fuerza moral.

La orden de la jueza en Café Fuerte.

Dicho esto, expuesta esa verdad de Perogrullo, quiero ver a Alan Gross viajando a Washington ya. ¡YA!

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