Que mi Bruno estaba llamado a iniciar ya su carrera cinematográfica era un murmullo a voces.
Y el debut se ha producido en este breve corto del género de terror y con deliciosas reminiscencias a Freud y Georges Meliès. No pudo haber elegido mejor proyecto Bruno, criatura.
Naturalmente, recomiendo verlo a pantalla completa. También les ruego disculpar mi pobre actuación.
Ai Weiwei vuelve a los ochentaytantos días que permaneció detenido en las cárceles chinas. El insoportable peso de la vigilancia, las fantasías oníricas del preso, su relación con sus carceleros…
Véanlo hasta el final: es espléndida esta incursión de Weiwei en el video musical.
Admirable esta pieza de Geandy Pavón. Otro “Che” que subir al parece que inagotable catálogo de evoluciones del Ernesto Guevara enmarcado por el paspartú del fotógrafo Korda. Admirable, de veras.
Ya me he ocupado muchas veces aquí de estas evoluciones del argentino y habría que raspar el archivo, algo para lo que no dispongo de tiempo ahora. Alguna vez lo hice con más poso y colegas, en ocasión de la venida a Barcelona de la exposición de Trisha Ziff, impenitente coleccionista de estos ches.
El Che manipulado por Geandy Pavón tiene movimiento bajo la estrellita y sobre el crístico rictus: un ratón que corre a guarecerse en el arco abierto en el rodapié. Resulta más pop este juego de ratón sin gato que aquel que le ponía orejas de Mickey. Siquiera porque carga con un peso histórico mayor, uno que supera la mera exposición de un icono a la imaginería de la infancia. Un che pasado por Banksy, con la cara tocada y graffiteada.
La imagen aparece en ETDLV con autorización expresa de Geandy Pavón.