Otra (distópica) Habana posible

- 18/08/14
Categoría: Arte, Cine, Poscastrismo, Poscomunismo
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Vi anoche Habana (22’, 2014), el cortometraje de Edouard Salier producido por Autour de Minuit, Francia. Esta mañana lo volví a ver. Un par de veces más, como hipnotizado.

Es cosa muy notable, oigan. Sobresaliente.

Ningún director abordó jamás una Cuba distópica (o cacotópica) con estos arrestos, si alguno. ¡Y fíjate que convertir la utopía en distopía cabal iba a colocar a cualquiera, y a los espectadores, ante feliz borboteo de vasos comunicantes!

Contábamos con buenos catálogos de ruinas y los discursos que las enmarcaban (significativamente, el espléndido documental Arte nuevo de hacer ruinas de los alemanes Florian Borchmeyer y Matthias Hentschler). En fotografía, la colección de ruinas es aún mayor y por lo mismo depreciada por sobreabundancia, con la excepción del inmarcesible libro de Robert Polidori Havana (Steidl, 2008).

Pero lo que se ha atrevido a hacer(nos) Edouard Salier es una empresa que rebasa la exposición de las ruinas de hoy, porque les suma las de un mañana que podrá habitar la utopía fracasada, unas breves pinceladas de la distopía que podemos cargar en nuestros genes: el Capitolio con la cúpula desfondada por caricia de misiles, el puente que uniría La Habana y la Florida apenas levantado a trozos, la ciudad desconectada del mar por un Malecón desierto y sembrado de artefactos frente a un mar lleno de desvencijados pozos de petróleo. Una Habana sobrevolada por sofisticados helicópteros y transitada por futuristas carros de combate. Y una rebelión inminente contra el invasor por medio de un arma secreta, una bestia mutante, criada en los solares…

‘La permanencia del solar’ habría sido otro título posible para este corto espléndido, cuyo metraje acalla mis peros, que los hay, con la insolencia de dibujarnos otro futuro desde el ahora cubano, putero, violento, desasosegado y rabiosamente adhocista.

Y no digo más que ya resbalo por la pista de hielo en la que es lícito lapidar a los spoilers.

El cortometraje Habana de Edouard Salier está ya disponible en Canal+ en España y Francia y recorre con intensidad el circuito de festivales donde, lo adivino, será muy premiado.

UPDATE:

Digital District, empresa encargada de los efectos especiales en el cortometraje Habana, comparte unas imágenes del notable trabajo que hizo sobre el metraje rodado en La Habana.

© www.eltonodelavoz.com

Unsere Mütter, unsere Väter

- 26/09/13
Categoría: Cine, Memoria
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Anoche vi los dos últimos episodios de Unsere Mütter, unsere Väter, la serie en tres entregas de 95 minutos cada una de la que nos llegó el alebrestado rumor de susto y reprobación que provocó en Alemania, Austria y Polonia cuando se la vio allá la pasada primavera. ¡No sabían qué hacer con ella, los pobres hijos de sus padres y sus madres! ¡Los polacos montaron en cólera y se quejaron a las cancillerías! Anduve hace un tiempo por Polonia, por Cracovia y Varsovia y haciendo etapas, y jamás vi gente más espontáneamente antisemita ni más espontáneamente dolida por su tara, salvedad hecha de un moldavo con el que compartí psiquiátrico cuando yo era bueno. (Que lo fui antes de que lo vuelva a ser algún día que adivino lejano.)

Un espectáculo sentimental inédito a estas alturas el de esos lloros, esos yonofui, cuando las culpas del siglo pasado, ¡no digamos ya las de mediados del siglo pasado!, nos parecen distantes como unicornios. ¡Ah, pero esos unicornios judíos siguen ahí, millón a millón! ¡Y esos nazis a los que el cine ha puesto todos los cuernos asoman en este filme como gente, digamos, regular!

En España nos tocó verla ahora titulada Hijos del Tercer Reich (Generation War, en inglés), en la linde que separa verano y otoño. Muy apropiado, que es serie de lindes. Lindas, terribles, lindes. (¿Cabrá “Länder” en esta línea cuando la discipline WordPress?)

Búsquenla, aunque sean ustedes hijos de otras madres y otros padres, o nietos de otras abuelas y abuelos. Todos llevamos el horror en la sangre. Horrores grandes u horrores pequeños. Nadie está a salvo, nenes. Lo que desconcierta de Unsere Mütter, unsere Väter es que el horror se reparte como la tarta en un cumpleaños o, mejor, como las sonrisas en un funeral. Y nos descubre que nada sabemos hacer con ese merengue, ni esa espuma, que nos gustan y repugnan en días alternos que buscamos igualar desde el olvido. Subalternos que somos.

http://www.youtube.com/watch?v=IBU4V3Z3dDw

De contra:

Sigan, por cierto, a Miriam Stein –Charlotte, Charly–, que hay algo en ella de lo que debería ocuparse el maestro Herzog antes de meterse en otra cueva. ¡Y son ideas, Werner!

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Affaire “Escuela de cine de San Antonio”: dicen los estudiantes que…

- 03/08/13
Categoría: Agua corriente, Cine
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Cine Lechuza, un colectivo informal dentro de la Escuela Internacional de cine y televisión, EICTV, de San Antonio de los Baños, Cuba, ha realizado un curioso cortometraje que apunta a la esposa del recientemente dimitido director de la escuela, el realizador guatemalteco Rafael Rosal.

Como es sabido, Rosal se vio obligado a abandonar su cargo hace unas semanas debido a un escándalo en la institución que dirigía. La designación de un sucesor interino, el cubano Jerónimo Labrada, es vista como una intervención del Ministerio de Cultura en la que hasta ahora fue una institución que gozaba de abundante autonomía. (Me consta: tuve la suerte de pasar unos días allí en 1992 editando el documental “Subir hacia atrás”, que dirigió Jamila Castillo). El disgusto del personal de la escuela, sus alumnos y la comunidad de egresados parece mayúsculo.

El cortometraje del colectivo Cine Lechuza, en cuyos créditos solo aparecen la denominación del propio grupo y “el tema”: “Las velas púbicas robadas a la mujer del director”, pretende ser un monólogo de Josephine Wilkie, la esposa de Rosal, con frases tomadas del blog que esta mantenía en la dirección serendipityandmadness.com Con sorna, viene precedido de un aviso: “Esta película es una ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”.

Tanto el blog como el material utilizado en el corto muestran a una frívola Wilkie, periodista británica, no precisamente entusiasmada con Cuba y los cubanos.

Tal vez la intervención de la EICTV fuera motivada por algo más que un mero, y sobre todo puntual, problema contable.

(Los lectores de ETDLV y yo mismo agradecemos que me hayan hecho llegar este video, como agradeceremos más información sobre la suerte de esta Escuela magnífica.)

http://www.youtube.com/watch?v=glgb7VLc2CU

Actualización:

Café Fuerte acaba de publicar una nota relevante sobre el affaire.

Actualización #2:

Ya fuera de Cuba, Josephine Wilkie amenaza con contar más, contarlo todo, “more revelations to come!”, amenaza: “The real blog starts here… out of Cuba”, titula.

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