«…para cuando llegue la libertad»

- 27/09/10
Categoría: Cambios en Cuba, Oposición, Poscomunismo, Transición | Etiquetas:
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Leo las razones que esgrime Blas Giraldo Reyes, uno de los presos de conciencia cubanos recientemente excarcelados, para trasladar su residencia a Miami desde España, su primera etapa en el exilio.

(Blas) Giraldo cree que lo bueno de ir a Miami, además de la familia, es “estar más cerca de Cuba para cuando llegue la libertad”.

De veras curioso ese último argumento, porque presupone:

1) Que «la libertad» llegará a Cuba en forma tan rabiosamente repentina que a alguien le importará ahorrarse seis horas de vuelo en avión.

2) Que Giraldo desea correr allá a encontrarse con esa libertad súbitamente acaecida en cuanto lleguen las noticias del parto.

Me da a mí que el amigo Giraldo tiene que recorrer aún un largo trecho en el exilio para asimilar lo que sabe cualquiera que trasiegue con estos asuntos del porvenir de Cuba, materia tan incierta como la existencia de vida extraterrestre.

A saber:

1) Que los exiliados no planificamos nuestras vidas pensando en ese instante improbable ―por creerlo súbito. Hay otras muchas razones y otras muchas urgencias más perentorias que lo que no parece tener ninguna.

2) Que muy probablemente nada resulte más apetecible que encontrarse lo más lejos posible de Cuba el día en que llegue «la libertad» que llegará.

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Tyrannosaurius rex o wathever…

- 26/09/10
Categoría: Excepcionalidad | Etiquetas:
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«…el esfuerzo que nuestra Patria lleva a cabo para evitar un conflicto nuclear que puede poner fin a la existencia de nuestra especie», escribe Fidel Castro en su última reflexión.

Desde que dio por perdida la causa del llamado cambio climático, por ser lo más parecido a una trola, ahora esa es la cuestión que involucra a los cubanos porque así lo requiere su máximo líder: «salvar nuestra especie».

A mí la cuestión que me preocupaba esta noche al volver a casa era otra. Una del siempre estimulante capítulo del «If». A saber, la que sigue: de haber existido en el Cretácico superior la revolución cubana y su resucitado profeta, ¿se habría podido evitar la extinción de los dinausaurios?

No sé si me siguen. Digo, si Castro I se hubiera puesto entonces para el asunto, ¿pasearían hoy los brontosaurios por ―digamos― la calle Escorial de Barcelona?

Y me digo que sí, oye, que es que cuando ese pueblo y su líder se aplican no hay lluvia de meteoritos u ojivas que se imponga. Salvar la especie. Bah: eso para un octogenario cubano es pan comido, tú. La salva y punto, ¡qué caray!

Si es que los cubanos, nene… ¡Iba a negarles alguien la exposición de una parejita de Tyrannosaurius rex en La Rampa, acabaditos de salir de una cena en El Mandarín, si la hubieran querido! ¡Qué va!

Y merecida la tendrían, porque si de algo saben es de tiranos y dinosaurios. Que por cierto, ¿aparecía el utilísimo oficio de paleontólogo en la lista de profesiones a ejercer por cuenta propia?

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Lo que trajo el barco, el “Granma”

- 25/09/10
Categoría: Cambios en Cuba, Poscomunismo, Transición | Etiquetas:
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No, no dejes que otro te lo cuente. Tampoco yo.

El lento proceso de desmontaje de la maquinaria totalitaria, aquí en su versión meramente económica, merece ser leído por cada uno. Y por cada uno paladeado y pensado.

Eso sí, oigan, a lo que el régimen llama “nuevo escenario económico del país” recomiendo acercarse también con lentes nuevas. O mejor, con las mismas lentes pero ajustando las dioptrías.

De lo contrario estaríamos condenados a reírnos de los “desmochadores de palmas” hasta la caricatura. Que podría acabar siendo la de nosotros mismos.

Lean ustedes, pues, lo que trajo el Granma de hoy. Léanlo todo:

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