Jorge Ferrer - 20/04/11
Categoría: Cambios en Cuba, Castro & Family | Etiquetas: Agua corriente
Imprimir
Magnífica la clausura del Congreso. Impactante la aparición allí de Castro I, líder tan ilustrado y elegante, que ni siquiera abrió la boca; tan generoso que se deshizo en aplausos hacia el tipo que lo sucede en el cargo, su hermano.
Profundos esos momentos críticos de los discursos de Raúl Castro. Excelente y minuciosamente estudiado su ejército de adverbios: el poco a poco, el todavía no podemos…
Y, ah, grande la idea de exponer a Nemesia. Subirla al estrado, sentarla un ratico en la silla del nuevo Primer Secretario. Nemesia con sus zapaticos blancos y su pasado de hija de carbonero y víctima de los malos cubanos… ¡Snif! ¡Snif!
Cincuenta y dos años de dictadura, represión y exilio para que Nemesia tuviera zapatos. ¡Claro que han valido la pena entonces!, nos vienen a decir.
Y ahora que «Fidel» se ha marchado para siempre y es un viejo de mierda con sus camisitas a cuadros, sus trajes deportivos y par de ñángaras-muletas a cada costado, hay que recordarle a eso que llaman pueblo que alguien tiene que ocuparse de que un «cambio de modelo» no deje descalza a Nemesia. ¡Nemesia forever, nene!
De tal argumento, dirían en Hialeah lo que también da nombre allí a establecimiento que sirve para calzar a Nemesia: Ño, ¡qué barato!
© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 19/04/11
Categoría: Cambios en Cuba, Castro & Family | Etiquetas: Agua corriente
Imprimir
Las voces de esos delegados comunistas… ¡Hasta Castro I se reconoce incapaz de entenderlos cuando hablan! Un Castro I a quien, por lo visto, los técnicos de la Seguridad del Estado transmiten en exclusiva las voces que allí balbucean en lo que será, cabe pensar, uno de los últimos momentos de su ubicuidad como dictador.
Mañana (hoy) martes las conclusiones y la exposición —decir «elección» sería concederles demasiado— de la nueva jerarquía, el Buró Político, que saldrá de la composición del Comité Central que fue votada esta tarde.
Por lo pronto, escuchando o leyendo hoy las intervenciones de los delegados he de admitir mi coincidencia con Castro I. Hay un problema de expresión que añadido al de la nula idea que tienen del funcionamiento de la política y la economía más allá de su maltrecha finca, dificulta mucho que avancen en el intercambio de ideas. ¿Cómo puede imaginar el futuro de un país Congreso que dedica horas a discutir qué hacer con los electrodomésticos rotos, por tu madre? O en el que proponen en tono engolado “diversificar las exportaciones” o “potenciar la gastronomía local”.
Se me ocurre que esos delegados, cuyas discusiones, por cierto, modificarán en nada el futuro ya trazado por la jerarquía actual, llegaron mal encaminados al Congreso. Así, repiten constantemente la voz «lineamiento», pues se les dijo que a discutir Lineamientos iban, cuando es evidente que que lo que les mandan a aprobar es un bien diseñado «linimento». Es decir, un ungüento ligeramente licuado para su mejor administración. Deberían aclararles ese asunto y ahí va y se hubieran ahorrado horas de penosa dicción buscándole el sexo a los ángeles.
Este viejo anuncio del más que célebre Linimento de Sloan en cada carpeta habría sido de enorme utilidad, por ejemplo.
Léaselo: un linimento necesario en cada casa para enfrentar accidentes inesperados y remedio contra (casi) todos los males. Por si eso fuera poco, evita sufrimientos y malas consecuencias.
Y, encima, como aclaran al pie: no requiere fricciones porque penetra por sí solo.
Linimento, pues, y menos alarde de «lineamientos» trazados con cartabones y compases de Congreso «comunista».

© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 17/04/11
Categoría: Castro & Family | Etiquetas: Agua corriente
Imprimir
He estado revisando esta mañana el Informe central de Raúl Castro al VI Congreso del PCC y los escasos materiales sobre las cinco comisiones que comenzaron a sesionar hoy.
El estilo retórico de Raúl Castro se va afianzando. Es el del autócrata campechano. Un tipo torpón, de dicción trabajosa, con argumentación de guajiro ilustrado y permanente ademán resolutivo, capaz de reconocer errores propios y descargar los mayores sobre subordinados pusilánimes. Todo ello armado sobre la permanente recurrencia a la autoridad del «Gran Líder», su hermano. Me caben pocas dudas de que se trata de un estilo que sirve a la Cuba castrista como un guante a una mano.
La anunciada limitación del ejercicio de cargos “fundamentales” en la función pública a dos ejercicios consecutivos quinquenales me ha hecho sonreír, como a media Cuba. Y me arrancó carcajada cuando su nieto Raúl Domínguez Castro coló su jeta con la marca «Castro» -de repente y sin que viniera a cuento- en el retrato del discurso (véaselo en 05:55-05:58).

Recordé a Charles Chaplin en la deliciosa Kid Auto Races at Venice. Y recordé claro que la familia Castro lleva más de medio siglo rigiendo los destinos de Cuba, sin haber dado la mínima muestra de tener sentido del humor.
¿Cambios en Cuba? Unos cuantos, sí. Y también que ahora nos hacen reír recordando a los clásicos.
© www.eltonodelavoz.com