Jorge Ferrer - 02/08/10
Categoría: Agua corriente, Poscomunismo, Transición
Imprimir


Se reúne la Asamblea del Poder Popular ―eso que en Cuba llaman Parlamento― y los diputados hacen un diagnóstico muy crítico de la situación del país.
¡El más crítico ―el único crítico― que hayamos visto jamás! ¡Qué valentía, por fin! ¡Cuánto acierto!
Y mejor aún porque fue votado por unanimidad. ¡Bendito sea por esta vez el paisaje de brazos alzados, todos!
El Granma da cumplida cuenta de ello, de manera que todos los cubanos que ―es un decir― eligieron a sus representantes verán mañana en las manos de esos viejos medio muertos de hambre que venden los periódicos a peso por las esquinas el testimonio del descalabro. ¡La verdad antes susurrada estará en la calle y a gritos, chanito!
«¡Al fin la evidencia se ha abierto paso!», se gritará en la Esquina de Tejas y en Luyanó, en Placetas y Artemisa, ahora capital provincial de país cuyos diputados se enfrentan a la verdad y no la esconden.
«¡Hasta Alarcón sabe que esto está peor que nunca y lo ha reconocido!», gritarán alborozados los cubanos que quieren… ¿Cómo dicen?… Ah, sí, cambios.
¿No decían los mayimbes que si cambiar lo que deba ser cambiado? ¡Para eso están esos diputados y el Gobierno que controlan! ¡Y, caray, por una de las dos veces que se reúnen al año, en esta la han clavado! ¡Las peores condiciones de los últimos años: más claro ni el agua!
«¡Libertad! ¡Libertad!», será el coro unánime que sacudirá todas las provincias, la lozana Mayabeque incluida.
Fin de las cuitas, señoras, señores. Ya todo está hecho, votado y publicado en el Granma.
Aunque, oye, única duda que quitará el sueño a unos pocos, los descontentos de siempre.
¿Por qué coño a Cuba la llaman «Gerardo» y a qué viene recortarle tantos años al castrismo?

© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 29/07/10
Categoría: Agua corriente, Mimbres de la Voz, Oposición, Poscomunismo, Transición
Imprimir
(…)
―Tienes que ubicar la frontera que divide dos ámbitos bien distintos. Uno, donde rebelarse contra la tiranía de la nación es justo, es necesario y perentorio, es la única posibilidad de salvarse del provincianismo y el virus de lo municipal; otro, donde la renuncia al origen es pose, clownesca distopía, histriónica e impostada huída hacia ninguna parte. ¿Qué hay delante del payaso? Un coro de niños sin memoria que aplauden, un público cautivo. ¿Qué hay sobre su cabeza? La carpa que va de pueblo en pueblo… Ubicar esa línea y pararse sobre ella a horcajadas, un pie a cada lado, y con los brazos en jarras. La sombra que se dibuje en el suelo es lo que más se parecerá jamás a lo que buscas ser.
―…de pueblo en pueblo ―repitió Buenaventura.
(…)

De contra:
Esta fotografía de Ariel Sigler Amaya hoy en el Aeropuerto Internacional de Miami.

Ninguna me ha hecho concebir más esperanzas en el futuro de Cuba en lo que llevamos de liberaciones de presos.
Porque ahí están, a una, el testimonio del dolor y la alegría por el reencuentro.
Sobre la salida de prisión de Sigler Amaya, aquí.
La foto es de Reuters via Marc R. Masferrer @ Facebook
© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 26/07/10
Categoría: Agua corriente, Poscomunismo, Transición
Imprimir

Raúl no habló hoy en Santa Clara. Repartió diplomas y abrazos. Y punto. El discurso, en un gesto inusual, le correspondió a un vicepresidente, José Ramón Machado Ventura.
Para los estamentos del partido y el gobierno cubano Machado Ventura es un dinosaurio y un hijo de puta. Recuérdese el episodio Lage – Pérez Roque – Ramírez de Estenoz. Para los cubanos en general, pueblo poco versado en paleontología, Machado Ventura no es más que un viejo hijo de puta. Que, por cierto, ¡vaya par de apellidos para hacer política cubana en el siglo XXI!
Habituados a escuchar cada 26 de julio la voz de su amo y saber, siquiera en tentativo más-o-menos, lo que cabía esperar en los próximos meses, hoy los cubanos se quedaron con las ganas. Antes alguno de los Castro subía al podio y los felicitaba por sus glorias, los adulaba, les reñía y aunque los asustaba con más sacrificios, les prometía algún regalo. Raúl prometió leche, por ejemplo, cuando le tocó pronunciar su primer discurso de esa índole como jefe de Estado.
Ahora tienen a un desmomificado Fidel de vuelta a la calle y a Raúl mudo. Sordomudo. Encima un viejo hijo de puta que ni siquiera se apellida Castro sube a una tribuna a sermonearlos.
En los próximos días las especulaciones sobre el silencio de Castro II llenarán páginas y sobremesas. Que si el hermano ha vuelto y le quiere robar el show, que si está enfermo de muerte, que si perdió la apuesta de las reformas a favor de los «duros» como Machado Ventura que se habría aliado con Ramiro, que si está guardándose para momento más propicio… En Pogolotti y en Langley, en Bruselas y Hialeah, en Madrid, Argel y Bauta la gente se preguntará de quién es la mano que mece la cuna, la isla, la Cuba.
Va mi primera aportación a tales especulaciones. A la vista de la calidad de los tegumentos que protagonizan la fiesta, digo yo que la mano, sea diestra o siniestra, pertenece al más hábil de los taxidermistas.
Ilustración: Damien Hirst, The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (1991). No ha sido en lo absoluto inocente que eligiera pieza así titulada para ilustrar este post.
© www.eltonodelavoz.com