Jorge Ferrer - 14/01/11
Categoría: Al teléfono, Media | Etiquetas: Agua corriente
Imprimir

Al teléfono:
—Mira, Jorge, piénsese lo que se piense está mal eso de censurar…
—Muy de acuerdo. Yo estoy muy irritado con lo que estoy leyendo…
—Es que una cosa es que a veces salgan de ahí cosas que a uno no le gustan, pero, coño, prohibirlo es muy grave.
—No es que sea grave: es que sería criminal. ¡Cuántos nos quedaremos sin ver tantas imágenes que nos conmueven! ¡Que nos alegrarán los meses! ¡Todos los meses! Me sumo sin fisuras a tu protesta… ¡Sin fisuras!
—Porque Cubadebate, Jorge…
—¿Cubadebate? ¿Y eso qué coño importa aquí?
—Cubadebate, chico, que Google les borró el canal de Youtube…
—¿Que les borraron su tubería de propaganda? ¡Magnífico! ¡Qué se jodan esos intoxicadores!
—Pero ¿tú de qué hablabas entonces?
—¡Del calendario de Oliviero Toscani para este 2011, viejo! ¡12 meses, 12 pubis! ¡Que atenten contra eso y pretendan secuestrarlo sí que es grave! ¡Gravísimo! Pero Cubadebate, puah…

De contra:
Cartel de la presentación esta tarde del calendario de Oliviero Toscani en Florencia.

Algunas páginas del calendario, mes a mes, pubis a pubis, aquí.
Completo lo sirven torrentes aquí y aquí. (Las descargas son responsabilidad de quien las autorice. No de etdlv.)
© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 13/01/11
Categoría: Exilio, Media, Poscomunismo | Etiquetas: Agua corriente
Imprimir
Me levanté esta mañana con la noticia de valla instalada en Miami en favor de los cinco espías castristas bien-presos-porque-confesos.
¡Qué regocijo me produjo ese passage! Tanto más delicioso cuanto que la valla iba en comandita con otra en favor del ahorro. ¡Qué puntería, señores!

Ahí, en calle cualquiera, perfectamente intercambiables los mensajes de ambos lados del estrecho.
¡Imagínense! Recoge cubano la visa en la USINT y vuelve a casa a preparar la maleta mientras pasa frente a vallas que piden liberar a «los cinco» y traen alguna llamada de Castro II al ahorro. O sale del Cotorro, pasa frente a idénticas vallas y va a la costa a subir en la lancha por la que pagaron desde Hialeah. De ahí a los Florida Keys, carretera pa’ Miami y ¡toma! ¡Los «Cuban Five» y el ahorro, again!
La definitiva continuidad entre La Habana y Miami, la sublime liaison de los mensajes. La havanización de Miami que corre a la zaga de la miamización de La Habana.
Y ahora, fíjate tú, que vuelvo al asunto horas después, van y la quitan. ¡Bah!
Es que ya a uno no lo dejan ni gozar de un argumento ni pasearse por el imaginario túnel que une a la capital de la tiranía con la capital del exilio. Disfrutar del slogan contra slogan que circula por la frontera (sobre todo la mental) porosa.
Y encima, ¿sorpresa?, la sustituyen por valla de AT&T en la que se lee: «Only on the days you use it»…
¡Castrismo y exilio! ¡Cómo si no los viéramos ejercitados, y utilizados, sin pausa día tras día en la misma falaz comandita!

© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 12/01/11
Categoría: Exilio, Memoria, Oposición | Etiquetas: Libros
Imprimir
He terminado la lectura de las memorias de Orlando Bosch: Los años que he vivido (Miami: New Press, 2010, 342 pp). Unas 150 páginas de texto, más abundante material sacado de las hemerotecas y el archivo fotográfico del autor.

Por extremas que sean las pasiones que despierte Orlando Bosch en valedores y detractores, su vida es una que merecía ser leída.
Activista estudiantil en la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), dirigente del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) en Santa Clara, responsable de decisivos envíos de armas a Cuba desde Miami para las tropas de Fidel Castro, temprano organizador de la resistencia contra el régimen comunista instaurado en la isla por el propio Castro, protagonista crucial del inicio del movimiento guerrillero en el Escambray, organizador de campos de entrenamiento de exiliados cubanos en la Florida, responsable de operaciones militares contra intereses de la Cuba revolucionaria y de una amplia nómina de sabotajes dentro y fuera de Cuba, preso en varias ocasiones por su lucha anticastrista, entre ellas por la presunta autoría intelectual (junto a Luis Posada Carriles) del atentado al avión de Cubana de Aviación que se saldó con la muerte de 73 personas en 1976, etc., etc., Orlando Bosch es una figura atendible de los últimos sesenta años de la historia de Cuba.
«Luchador por la libertad» o «terrorista», según se le apliquen unos u otros baremos, el hecho es incontestable: Orlando Bosch contó –y contó bastante— en esa historia y valía la pena que la contara —y la contara bien— en sus memorias.
No ha habido suerte. Y no sé exactamente qué falló. Si la directora editorial Nancy Pérez Crespo o una idea errónea, por pobre, del noble género que se ocupa de contar los años que se han vivido, como reza el título.
Libro soso, prosa intransitable, lagunas o hiatos imperdonables, polémicas de nulo interés, regodeos absurdos, escenitas envueltas en celofán.
Uno siente que hay libro, porque hay hombre transitando por la historia, pero termina por no ver ni libro ni hombre ni historia.
Una lástima, oigan. No son muchos los cubanos que han dedicado toda la vida a la lucha contra las últimas dictaduras cubanas. La del dictador Batista —así lo llama Bosch que sabe de lo que habla— y la del dictador Castro.
Tampoco son muchos los que han decidido enfrentar a ambos regímenes con las armas, con la violencia. Violencia contra violencia. Ojo por ojo, aunque desde el exilio anduvieran tuertos de medios contra uno y, sobre todo, contra el otro.
Y sea cual sea la opinión de cada cual sobre tales empeños, y aun cuando se trate de una radicalmente contraria a esos afanes, todos deben leer esa historia. Conocerla. La de los que se concibieron vencidos como pueblo y no se quisieron dar por vencidos como hombres. Y eligieron el camino del gatillo y la pólvora.
Que el resultado de este empeño editorial sea calamitoso no hace justicia a los lectores. Tampoco a Orlando Bosch.

UPDATE:
Un lector me pregunta dónde comprar el libro.
Dónde puedo comprar el libro de orlando bosh dime si lo puedo ordenar online o lo tienes en pdf un abrazo
Antes de publicar el post llamé a Librería Impacto, la única referencia que me aparecía con existencias. Nadie respondió al teléfono y preferí no anotarlo, porque su site en Internet tampoco respondía. Vuelvo a llamar ahora y la amable librera me confirma que disponen de ejemplares del libro, cuyo precio “oscila entre los $20 y $25 y tal vez menos”.
Aquí los datos de Librería Impacto.
© www.eltonodelavoz.com