Jorge Ferrer - 27/05/11
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Castro & Family, Media, Oposición
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Leo tres titulares sobre Cuba que recogen los diarios: 1) «Fidel Castro ‘va a vivir 140 años’ pese a enfermedad, insiste su ex médico»; 2) «EE UU enviará a Reina Luisa Tamayo y sus familiares a Arizona»; y 3) «Muere en Miami el columnista político Adolfo Rivero Caro».
¡Vaya tríada! Desde La Habana, proclaman la perdurabilidad del castrismo amenazándonos con una bíblica por imposible longevidad del dictador; desde Matanzas, nos dan aviso de que la madre de un prisionero político muerto en la cárcel se marcha al exilio con residencia en la casa de las quimbambas; desde Miami, la noticia de la muerte de un hombre público del exilio. En definitiva, el sempiterno relato de nuestra condición. Más dictadura, más exilio, más ausencia.
Hay días en que los periódicos pasan por divertidos. Hay otros en que apenas remiten a su sacrosanta función de envolver pescado. Hoy han ofrecido una narrativa que dibuja paisaje verosímil porque veraz. ¡Mal rayo los parta!
Ya hace tiempo que no les pedimos verdades a los periódicos, porque sabemos que no están diseñados para ofrecerlas. ¿A qué perseverar, pues, una vez que ya los hemos eximido de esa función?
Coño, ¡que ni siquiera nos endulcen las tardes con un buen cóctel de ilusiones!
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Jorge Ferrer - 26/05/11
Categoría: Agua corriente, Democracia, Literatura
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Un nutrido grupo de escritores peruanos —Vargas Llosa, Iwasaki, Roncagliolo, Bryce Echenique y largo etc.— ha rubricado carta de una valentía que sobresalta. Anteponiendo la memoria al pronóstico, la historia a la ficción, llaman a votar por Ollanta Humala el próximo 5 de junio, porque consideran insoportable el regreso del fujimorismo al Perú.
Desde ideologías, biografías y narrativas distintas defienden una idea tan elemental como arriesgada: cortar a toda costa el paso al regreso de una idea chapucera y asesina de la política en la persona de Keiko Fujimori y su cohorte de asesores, aun en favor de aupar al, en el mejor de los casos, criptochavista Humala.
Me enamora esa carta, porque me seduce la certeza esencial que la anima. Todo futuro está por escribir, mientras que la ignominia ya registrada en eso que llamamos con cursilería, pero también con sentencias y con sangre, «anales de la historia» es un paisaje que la ética nos impide querer habitar.
Soy un poco peruano hoy.
Aquí la carta.
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Jorge Ferrer - 24/05/11
Categoría: Agua corriente, Arte, Cambios en Cuba, Castro & Family, e-cuba
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Leo manifiesto circulado hoy por un pintor y promotor cultural cubano, a quien desposeyeron de repente de su condición de delegado a la Asamblea Provincial del Poder Popular de Pinar del Río —hacía más que pintar y promover, por lo visto— y de una institución que llevaba su nombre en la misma urbe.
Pedro Pérez Oliva es su nombre y lo conocía como mañoso dibujante y poco más, porque no sigo el día a día —ni siquiera el lustro a lustro— de la pintura pinareña —bueno, y tampoco sigo el década a década de la castrista reunión de unánimes votantes en la Asamblea de esa provincia menguante.
Leo, y confieso que el tipo me da más pena que curiosidad, aunque algo también de la segunda. Dice que le gustan su país y sus árboles llenos de flores y que también le gusta especular sobre la actualidad nacional. Bien, me digo. Eso es un guajiro y yo por los guajiros siento una veneración que tiene asiento nombre a nombre en mi árbol genealógico. Leo que le parece bien que lo expulsaran de la Asamblea de marras —¿tan habituado estaba a las votaciones unánimes de la Asamblea a la que pertenecía que también dio su voto cuando lo siquitrillaron?— y que tomó la decisión de cerrar la Fundación que llevaba su nombre cuando se lo impusieron. ¡Un ciudadano modélico!, me digo. Más: ¡un artista ejemplar! ¡Un cubano uneacista arquetípico! Ya Miguel Barnet le estará enviando cachorrito de chihuahua con lazos y cintas, me sopla Bruno.
Leo más y recomiendo lo hagan también ustedes. Dice, por ejemplo, el buen siquitrillado:
Este hombre (dice de sí mismo) al que hoy le han colocado el traje de “disidente” o “contrarrevolucionario” no tiene ninguna intención de partir de este país. Esta tierra nos pertenece a todos por un derecho que no lo otorga un partido. Creo que fidelidad a la Patria no es fidelidad a un partido. Un partido es una propuesta social, y la Patria guarda en sí el pensamiento y el corazón de todos.
Lo de «corazón de todos» me sobresaltó con su diástole, pero no paré de leer:
Seguiré soñando con un país mejor, derecho que tengo como ser humano. Aquí me quedo, esta es mi tierra y mi gente. Los conflictos del país, económicos, espirituales y políticos, tendrán que ser resueltos por nosotros los cubanos. Los que vivimos dentro y fuera, con nadie más.
Enternecedor, n’est-ce pas ? De ahí a «La Patria es de Todos» no hay más que un paso. Un pasito de nada.
Pero fíjate tú que a novelita tan promisoria le llega un final, una conclusión que es todo promesa de vernissage, todo oleaginoso aquí-no-ha-pasado-nada:
Duermo hoy tranquilo, mañana volveré a coger mis pinceles.
Bien, ¿a qué engañarnos? Muy probablemente, yo también dormiré hoy «tranquilo». Zzzz…
Apenas podrá sobresaltarme, si acaso, el recuerdo de que a otro cubano, a este Oliva, los hermanos Castro lo mandaron a dormir tranquilo y él se fue a llorar la humillación en su pinareña almohada, mientras nos cuenta sus sueños, los que dormirá sin ver cumplidos. Zzzz…
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