Jorge Ferrer - 07/09/10
Categoría: Al teléfono, e-cuba | Etiquetas: Agua corriente
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Al teléfono:
―Chico, ¿tú sabes qué le pasa a la Z con la Y y la W?
―Visto en términos alfabéticos, la Y y la W preceden a la Z, a la vez que forman cuarteto con la enigmática X. Cuarteto, por cierto del que la última, por última, se descuelga. Y es evidente que a la Z no le gusta nada ese orden.
―Pero, ¿a qué armar tanto lío? Tampoco es que se juegue los puestos de la a, la be y la ce…
―Bueno, ya sabes… También está la distinción entre las mayúsculas y las minúsculas. Y los tipos.
―Y la «colita», ahora que lo pienso.
―Exacto: el serif que te da o te quita estatura de sheriff.
―¡Coño!
―Imagínate que eres z, así minúscula y escrita en tipo cada vez más bajo, y ves por delante a Y, mayúscula, con serif y reproducida en tipos inmensos, y a W que te hace sombra con su perfecta simetría gráfica y la condición de doble letra.
―Claro… Ahí la z intentará buscar foco a toda costa.
―…y les caen chorros de tinta a las precedentes Y y W, por un lado, mientras se urde «Historia de la Z», por el otro. Es lo que tiene no sentirse a gusto con el alfabeto, ese catálogo con peso de losa.
―¡Qué bobería la de esa Z, tú! A mí es que me cuadran un poco las tres, la verdad… La Z en sus minúsculas, la Y con su serif y la W con sus cursivas. ¿Cómo es que no pueden convivir?
―La pobre Z, viejo… Que añora los tiempos en que Alain Delon la garabateaba por ahí…
―Lástima, compadre…
―Bah, tampoco tiene mayor importancia…
―Ninguna, ahora que lo pienso…
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Jorge Ferrer - 25/08/10
Categoría: Al teléfono | Etiquetas: Agua corriente
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Al teléfono:
―…pero no me vas decir que a ti te parece bien que la condición para excarcelarlos sea venir a España.
―En este asunto, y mientras se producen las excarcelaciones, prefiero pensar no en lo que está bien o en lo que está mal, sino en lo que resulta horrible e insoportable y lo que resulta aceptable y soportable: la cárcel es horrible e insoportable; el exilio es aceptable y es soportable. Cientos de miles de cubanos vivimos en el exilio.
―¡Millones!
―Cientos de miles y fíjate que es cálculo generoso. La condición del exilio presupone algo más que mudar de geografía, saltar de Holguín a Hialeah…
―A esa gente la deberían dejar luchando en Cuba…
―Tratamos con una dictadura y la disyuntiva cárcel o exilio es propia de los tratos con las dictaduras. Los que están saliendo de allá eligen lo que les parece menos cruento. De hecho, ganar el exilio es ganar algo, así que han ganado… ¡Con lo difícil que resulta ganarle a La Habana!
―Pues, yo creo que su postura es cobarde…
―¡¡¡Cobarde??? ¡No me jodas!
―Cobarde, porque abandonan la lucha para ser humillados en España… No puedo entender que tú no veas eso, Jorge…
―Porque, tú, oye, ¿luchabas mucho en Cuba? Aparte de luchar la malanga…
―Bueno, yo… Mira, tú sabes bien que yo… Ese no es el problema… Ellos son los opositores, así que no pueden rendirse… Biscet no se va a rendir, por ejemplo.
―Mira, ni los humilla nadie en España ni se han rendido… Juegan con cartas marcadas y juegan su juego como otros muchos cubanos: libertad porque exilio.
―Pero sería mejor que se quedaran, que luchen…
―Nene, te lo pregunto otra vez: ¿tú luchaste alguna vez? ¿Conoces las cárceles de Cuba? ¿Cómo puedes querer que esa gente permanezca allá después de siete años en las cárceles cuando tú no tiraste ni un chícharo ni te interesaron los presos políticos cubanos hasta que no emigraste con permiso del Ministerio de Cultura?
―Es que si esa gente se va, allá solo quedarán cuatro gatos luchando.
―A propósito, ¿qué tal tu gata? ¿La llevaste a operar?
―¡Qué va! Me cobran 220 euros por la operación. Con lo gastada que está, creo que es mejor sacrificarla.
―Curioso que abordes de manera bastante similar el destino de la adorable Pitita y el de los presos cubanos…
―¡Eres un cabrón!
―¡¡¡Yo???
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Jorge Ferrer - 15/07/10
Categoría: Agua corriente, Al teléfono, Oposición, Poscomunismo, Transición
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Al teléfono:
―Ferro, ¿viste que Biscet dice que no sale de Cuba?
―Ajá…
―Entonces tampoco saldrá de la cárcel, ¿no?
―Todos saldrán, parece.
―Pero ¿cómo van a dejar a ese hombre suelto allá?
―Les conviene. Como les conviene Payá, como les convienen Martha Beatriz, Vladimiro, Elizardo, Calule, etc.
―No te sigo.
―Es fácil, mira. En unos meses Cuba no tendrá presos de conciencia reconocidos por organismos internacionales de derechos humanos. Tampoco periodistas presos. Ah, y las Damas de Blanco habrán desaparecido de calles nacionales y periódicos extranjeros…
―Pero habrá opositores en libertad…
―Exacto: eso es parte del paquete: no hay presos y hay opositores libres. ¡Y hablarán a diario y con toda libertad, como lo hacen ahora, con radios y televisiones de Miami et au delà! Será un magnífico paisito que vender… Hasta el Papa querrá comprarlo para jugar con él este verano en Castelgandolfo…
―Coño, pero la represión…
―Bobadas, a la prensa la represión policial no le importa si no hay muertos ni presos “de conciencia”. Y a los políticos occidentales menos. Alguna protesta para cumplir las formas y punto. Y a veces casi ni eso: ¿viste mucha polvareda por el bloguero egipcio asesinado por la policía hace unas semanas?
―Ah, no sabía…
―¿Cómo lo vas a saber, nene?… Lo que sorprende es cómo no soltaron a estos presos antes para devolver a Cuba a la condición de subdemocracia, tan en boga. O no sorprende tanto: por brutos que son…
―Pero, a ver, ¿entonces los que se quedan en Cuba le hacen más el juego a Raúl que quienes vinieron a Madrid?
―No exactamente, aunque pronto veremos a los funcionarios del exilio diciendo que quienes se quedan son los valientes de verdad. Tú cada vez que leas a alguien escribiendo tal cosa, escupe…
―No sé… Todo esto es tan raro…
―Mira, el juego es tan complicado que no conoce de jerarquías. Todos sirven y todos servimos, sea a sabiendas, a regañadientes o desde la más completa inocencia.
―Tú también, entonces…
―Yo también, claro. Con Cuba, si se juega se pierde. Siempre. Estoy seguro de que si al pulpo Paul le dan a elegir entre cajita con almejas por Biscet y cajita con almejas por Paneque se pone en huelga de hambre como Fariñas, fíjate…
―Coño, el calor te está poniendo pesimista, asere…
―¡Qué va! Estoy más feliz que una lombriz. ¿Sabes por qué?
―…
―Porque mientras más normalizado sea el juego, mayor será el número de jugadores y mayor también la inestabilidad del tablero…
―Ahora sí me dejaste en Babia…
―Un buen sitio para reposar durante el quinquenio que inauguramos… Quédate ahí hasta nuevo aviso…

De contra:
Fe de erratas:
Ayer califiqué de “trajeados” a los excarcelados que comparecieron ante la prensa en Madrid. Me equivocaba: ni saco, o americana, les dieron. Tan solo camisa y corbata.
En verdad, con eso ya había para la foto…
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