Los periódicos me dan el día

- 27/05/11
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Castro & Family, Media, Oposición
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Leo tres titulares sobre Cuba que recogen los diarios: 1) «Fidel Castro ‘va a vivir 140 años’ pese a enfermedad, insiste su ex médico»; 2) «EE UU enviará a Reina Luisa Tamayo y sus familiares a Arizona»; y 3) «Muere en Miami el columnista político Adolfo Rivero Caro».

¡Vaya tríada! Desde La Habana, proclaman la perdurabilidad del castrismo amenazándonos con una bíblica por imposible longevidad del dictador; desde Matanzas, nos dan aviso de que la madre de un prisionero político muerto en la cárcel se marcha al exilio con residencia en la casa de las quimbambas; desde Miami, la noticia de la muerte de un hombre público del exilio. En definitiva, el sempiterno relato de nuestra condición. Más dictadura, más exilio, más ausencia.

Hay días en que los periódicos pasan por divertidos. Hay otros en que apenas remiten a su sacrosanta función de envolver pescado. Hoy han ofrecido una narrativa que dibuja paisaje verosímil porque veraz. ¡Mal rayo los parta!

Ya hace tiempo que no les pedimos verdades a los periódicos, porque sabemos que no están diseñados para ofrecerlas. ¿A qué perseverar, pues, una vez que ya los hemos eximido de esa función?

Coño, ¡que ni siquiera nos endulcen las tardes con un buen cóctel de ilusiones!

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Aceite de (Pedro Pablo) Oliva

- 24/05/11
Categoría: Agua corriente, Arte, Cambios en Cuba, Castro & Family, e-cuba
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Leo manifiesto circulado hoy por un pintor y promotor cultural cubano, a quien desposeyeron de repente de su condición de delegado a la Asamblea Provincial del Poder Popular de Pinar del Río —hacía más que pintar y promover, por lo visto— y de una institución que llevaba su nombre en la misma urbe.

Pedro Pérez Oliva es su nombre y lo conocía como mañoso dibujante y poco más, porque no sigo el día a día —ni siquiera el lustro a lustro— de la pintura pinareña —bueno, y tampoco sigo el década a década de la castrista reunión de unánimes votantes en la Asamblea de esa provincia menguante.

Leo, y confieso que el tipo me da más pena que curiosidad, aunque algo también de la segunda. Dice que le gustan su país y sus árboles llenos de flores y que también le gusta especular sobre la actualidad nacional. Bien, me digo. Eso es un guajiro y yo por los guajiros siento una veneración que tiene asiento nombre a nombre en mi árbol genealógico. Leo que le parece bien que lo expulsaran de la Asamblea de marras —¿tan habituado estaba a las votaciones unánimes de la Asamblea a la que pertenecía que también dio su voto cuando lo siquitrillaron?— y que tomó la decisión de cerrar la Fundación que llevaba su nombre cuando se lo impusieron. ¡Un ciudadano modélico!, me digo. Más: ¡un artista ejemplar! ¡Un cubano uneacista arquetípico! Ya Miguel Barnet le estará enviando cachorrito de chihuahua con lazos y cintas, me sopla Bruno.

Leo más y recomiendo lo hagan también ustedes. Dice, por ejemplo, el buen siquitrillado:

Este hombre (dice de sí mismo) al que hoy le han colocado el traje de “disidente” o “contrarrevolucionario” no tiene ninguna intención de partir de este país. Esta tierra nos pertenece a todos por un derecho que no lo otorga un partido. Creo que fidelidad a la Patria no es fidelidad a un partido. Un partido es una propuesta social, y la Patria guarda en sí el pensamiento y el corazón de todos.

Lo de «corazón de todos» me sobresaltó con su diástole, pero no paré de leer:

Seguiré soñando con un país mejor, derecho que tengo como ser humano. Aquí me quedo, esta es mi tierra y mi gente. Los conflictos del país, económicos, espirituales y políticos, tendrán que ser resueltos por nosotros los cubanos. Los que vivimos dentro y fuera, con nadie más.

Enternecedor, n’est-ce pas ? De ahí a «La Patria es de Todos» no hay más que un paso. Un pasito de nada.

Pero fíjate tú que a novelita tan promisoria le llega un final, una conclusión que es todo promesa de vernissage, todo oleaginoso aquí-no-ha-pasado-nada:

Duermo hoy tranquilo, mañana volveré a coger mis pinceles.

Bien, ¿a qué engañarnos? Muy probablemente, yo también dormiré hoy «tranquilo». Zzzz…

Apenas podrá sobresaltarme, si acaso, el recuerdo de que a otro cubano, a este Oliva, los hermanos Castro lo mandaron a dormir tranquilo y él se fue a llorar la humillación en su pinareña almohada, mientras nos cuenta sus sueños, los que dormirá sin ver cumplidos. Zzzz…

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Los hermanos Castro han vuelto a matar (y no van a parar)

- 08/05/11
Categoría: Castro & Family, Oposición | Etiquetas:
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«Los hermanos Castro han vuelto a matar» titulé aquí cuando supimos de la muerte de Orlando Zapata Tamayo hace catorce meses.

Ahora lo han vuelto a hacer. Juan Wilfredo Soto García falleció en un hospital del centro de la isla a consecuencia de una paliza recibida unos días atrás. No murió, como Zapata, tras una huelga de hambre. Los esbirros actuaron esta vez de forma activa. No murió porque lo dejaran morir: murió porque lo golpearon llevándolo a un estado clínico que acabó en fallecimiento. Lo asesinaron.

Raúl Castro lleva cuatro años gobernando Cuba. Y ya se ha cobrado las vidas de dos opositores. Un hecho revelador amén de monstruoso. Si la persecución del gobierno de Cuba a sus opositores discurría por cauces incruentos desde hace décadas, ahora se suman dos muertes en poco más de un año y nada hace pensar que estas no acaben arracimándose a medida que avance —es un decir— la adecuación del «modelo cubano» al neocastrismo.

La muerte de Juan Wilfredo Soto García no es un mero accidente producido por el exceso de celo de un par de esbirros. Bien al contrario, es una siniestra manifestación del neocastrismo. Uno donde el celo represor se desbordará con fuerza de marea criminal.

Volveré pronto sobre el asunto. Ahora apenas les doy la mala noticia: la muerte ha visitado por segunda vez a la oposición cubana porque va a quedarse a vivir con ella. A matarla a ella.

Fotografía: Los hijos de Soto García en su entierro. Cortesía de Yoani Sánchez @ Twitpic. Hay más.

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