Sexo, (arte) y disidencia en el poscomunismo

- 10/03/11
Categoría: Democracia, Poscomunismo, Transición | Etiquetas:
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Las sociedades poscomunistas en las que perviven durante décadas rasgos totalitarios constituyen un campo de trabajo apasionante para quienes quieren imaginar la Cuba del mañana. Digo, para todos aquellos que rebasen la pueril e infantiloide creencia en una Cuba que vea súbitamente muerta la rabia, cuando muerto esté el perro. Que conciban transición milagrosa hacia una, digamos, republiquita próspera cuyos ciudadanos se conviertan de repente a la fe democrática y pasen por aquellos suizos que Estrada Palma imaginaba desandando el Paseo del Prado. (Los nuestros absortos en piernas y voz de las María Elvira del mañana.)

Una idea igualmente pueril supone que los jóvenes de sociedades poscomunistas como las del espacio postsoviético muestran un pobre desarrollo de la conciencia cívica y apenas ofrecen contestación a las élites políticas, económicas y policiales que han diseñado democracias de baja intensidad.

Bien al contrario, cualquiera que atienda a los movimientos sociales de Rusia, Ucrania o, en menor medida, Bielorrusia, encuentra centenares de iniciativas disidentes magníficas, provengan o no del mundo del arte. Hace unos meses comenté aquí una acción de las muchachas de FEMEN, un movimiento de jóvenes de Ucrania que se manifiestan con el torso desnudo y constituyen un fenómeno político y performático admirable.

No son las únicas mujeres del espacio poscomunista con arrestos democráticos basados en mañas de género que pasean su disidencia por el paisaje de esas sociedades postransicionales.

El pasado 1 de marzo el Art-Proyect Voiná (Guerra), concretamente una presunta Fracción Militar-Feminista de la que Voiná dice no ser responsable, llevó a cabo en el metro de Moscú, Rusia, la acción «Lamiendo la basura» («Лобзай мусора»). Esta consistió en perpetrar agresiones a las mujeres policías por un breve comando de supuestas lesbianas que se abalanzaban sobre ellas —la «basura» homófoba— y las besaban en la boca con lascivo ánimo de denuncia.

¡No me negarán que las muchachas de Voiná tienen ganas, además de coraje!

De manera que, ¡ánimo, cubiches! No todo está perdido; al menos no lo estará en el subdemocrático mañana.

Abundante testimonio de la acción «Lamiendo la basura» aquí. Sigue un buen recuento en video:

http://www.youtube.com/watch?v=l0A8Qf893cs
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Vistas en clave pop de una Habana (futura)

- 07/03/11
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Este viernes se inauguró la muestra Collapse de Rómulo Sans en la Galería Hartmann, Barcelona.

Sans vivió una década en Cuba y allá urdió y puso en marcha The H Magazine, uno de los proyectos artístico-empresariales más sofisticados que haya emprendido un extranjero en esa isla durante los últimos años.

Ahora que ya ha puesto fin a su aventura en una Habana desde la que se trae asuntos aún por eclosionar, expone en Barcelona, cosa de ir haciendo boca, un extraordinario dossier de sus fotografías: Collapse.

Quien haya seguido la aventura de The H Magazine sabe que la Cuba que fue juntando Sans allá dista del paisaje que embelesó a tanto hiperventilado fotógrafo de la decadencia. Un servidor, hastiado como tantos de la «estética de la miseria» de la que tal vez solo Robert Polidori supo sacar algo al engarzarla en cadena con Pripyat y Nueva Orleans, se confiesa gustoso, aunque distante, visitador de la Cuba de Sans. Un país hecho cara a cara, gesto a gesto, más que de figuritas recortadas sobre fondos desconchados. Y una Habana futura porque escapa de la ominosa tiranía del pasado en tanto paisaje, a la vez que ironiza sobre la no menos ominosa tiranía del presente en tanto ideología, ay, reductible al ojo pop. ¡Si es que bastaba tener o, si lo prefieren, poner otro ojo!

De la sobada recurrencia al Impala o al Buick descontextualizados al susto del qué-coño-es-de-esta-Cuba-que-veo que fijó Sans, en estas fotografías que aquí junto, donde el rostro de Juan Miguel Más, bailarín, coreógrafo y director del proyecto Danza Voluminosa, dibujan Cuba abofada, desideologizada porque hiperideologizada, vacía porque llena.

En definitiva, un futuro, cierto futuro que siempre estuvo allí y pulula ahora mismo por blandos desbordamientos y recónditos pliegues. Y a chorros que cada vez cuesta más cegar.

Rómulo Sans - Brunch I

Rómulo Sans - Brunch II

Rómulo Sans - Dudas

© Las fotografías de Rómulo Sans aparecen aquí por cortesía suya y no pueden ser reproducidas sin su autorización.

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Después de la revolución, la evolución

- 27/01/11
Categoría: Poscomunismo, Transición | Etiquetas:
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Mientras tanto, hubo en nuestro país una revolución. El Estado cambió. Pero esta revolución no consistía en la toma de un poder existente o partido político en el Estado, sino que la revolución nacionalsocialista significa la completa subversión de la totalidad de la existencia alemana [die völlige Umwälzungdes gesamten deustchen Daseins]. Ello también comprende la Universidad. ¿Cómo se perfile ahora la Universidad en el nuevo Estado? El nuevo estudiante ya no es el ciudadano académico, ahora pasa por el servicio social, forma parte de las SA o de las SS, hace deporte al aire libre. En poco tiempo todo se unirá en una gratificante armonía. El nuevo docente hace planes para la Universidad, escribe folletos sobre el nuevo concepto científico, se habla sobre los estudiantes políticos, sobre las facultades políticas, se dan ponencias sobre el folklore y el servicio social. Esto no es más que una repetición de lo antiguo. Cuando mucho, es un traspaso extrínseco de ciertos resultados de esta revolución junto a una interiorización que se arrastra con la misma tranquilidad de antes.

¿Qué más hay, entonces, que hacer? En las palabras del mismo “Führer”, la revolución ha terminado y ha dado lugar a la evolución. La evolución debería relevar la revolución. Pero la revolución en la Universidad alemana no ha terminado, ni siquiera ha empezado. Y si en el sentido de las palabras del “Führer” la evolución ha llegado, sólo se podrá llevar a cabo a través de la lucha y dentro de la lucha. La revolución en la Universidad alemana no tiene relación con el cambio de apariencias externas. La revolución nacionalsocialista constituye y constituirá la re-educación total de la gente, de los estudiantes y del joven plantel docente por venir. Esto no puede ocurrir al margen de la nueva realidad [der neuen Wirlichkeit], sino sólo cuando nosotros mismos formemos parte de la nueva realidad y la experimentemos. Sólo lo puede experimentar el que tiene el verdadero sentido para experimentarlo, no el observador que quizá sólo lee literatura nacionalsocialista para educarse en el habla, sino aquellos que participan ya de que la realidad revolucionaria no es algo presente [Vorhandener], sino que está en su esencia, que apenas se está desarrollando, que apenas está llegando.

Completo aquí.

[Nota de Fronterad: Este texto, incluido en las Obras Completas de Martin Heidegger, no había sido publicado antes en español. Recoge (por obra de un periodista del Tübienger Chronik) la conferencia dictada por el rector Heidegger en Tubinga el 30 de noviembre de 1933 bajo el título Die Universität im nationalsozialistischen Staat. El texto fue publicado por primera vez en el periódico La crónica de Tubinga el 1 de diciembre de 1933. (Se trata, añado, de conferencia distinta al célebre «Discurso del Rectorado»: La autoafirmación de la universidad alemana, pronunciado el 27 de mayo del mismo año).]

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