Bien por Colombia

- 24/09/10
Categoría: Actualidad | Etiquetas:
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Colombia a partir de hoy sin el Mono Jojoy, como sin h el “proibida” de ese cartel sobre el que se dibuja su figura brutona y siniestra.

Una buena imagen para ilustrar el triunfo que se ha cobrado hoy la razón sobre la sinrazón.

Bien por Colombia. Bien por América latina. Bien por la libertad sin tiros, que es la que merecen los colombianos desde hace… Uff, pregúntenle a Fernando Vallejo, grande entre grandes.

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Castro I, como la princesa Mononoke, sin Lady Eboshi

- 22/09/10
Categoría: Cine, Oposición, Transición | Etiquetas:
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Y hoy, leo, sale Fidel Castro del catafalco y en lugar de ir a parlotear con los delfines recibe a 620 japoneses. Setenta y dos huríes esperan a los yihadistas en el cielo. A las yihadistas las espera igual número de huríes a las que acicalarán y peinarán para disfrute de los yihadistas. A un déspota tropical resucitado, por lo visto, lo esperan delfines y japoneses a centenares.

Esta nueva escena de la sobrevida de Castro I me trajo inmediatamente a la cabeza otra, también de aliento nipón. En La princesa Mononoke, de Hayao Miyazaki.

La simpar Lady Eboshi y sus compinches consiguen aislar a la princesa en un desfiladero. Los gozosos soldados que sirven a su despiadada señora se alebrestan cuando esta les dice en tono magistral:

Lady Eboshi: Now watch closely, everyone. I’m going to show you how to kill a god. A god of life and death. The trick is not to fear him.

Que no está nada mal, por cierto, para ser plan con el que atacar a ídolo de masas resucitado.

Disparan con sus cañoncitos tan monos, la princesa continúa sin ser el deseado cadáver, y se produce el siguiente intercambio:

Gonza: We killed her!

Lady Eboshi: You forget she’s a god. It will take more than that.

(Esto último, más bien así: エボシ御前: 彼奴は不死身だ。このぐらいでは死なん)

Y sí, oigan, entre delfines y japoneses, por lo visto nos va a tomar un poco más. Y más a nosotros, que por no tener, ni erotizante Lady Eboshi tenemos.

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Lo que falta en la «Lista de actividades que se aprueban para ejercer por cuenta propia»…

- 18/09/10
Categoría: Al teléfono, Cambios en Cuba | Etiquetas:
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Al teléfono:

―El problema es que ese optimismo de la gente con la reforma económica de Raúl no tiene fundamento, Ferrer, porque esos cambios no nos acercan a la libertad…

―Ah, ¿no? ¿Y eso?

―Chico, ¿tú no viste la «Lista de actividades que se aprueban para ejercer por cuenta propia» en Cuba? Ahí está claro que no autorizan a ser lo único que se ha demostrado hoy en día capaz de ofrecer resistencia de verdad al régimen… A ponerlo contra las cuerdas…

―No te copio…

―Jorge, cualquiera que tenga dos dedos de frente sabe que a ese gobierno jamás se le va a rebelar un afinador o reparador de instrumentos musicales, un aguador, un albañil, un alquilador de bufandas o ponis, un amolador, un artesano, un arriero, un barbero, una bordadora o tejedora, un boyero o carretero, un carpintero, un carretillero, un cerrajero, un cobrador de impuestos, un conductor de coche de uso infantil tirado por animales menores, un comprador-vendedor de discos musicales usados, un reparador de artículos de mimbre, un cristalero, un criador de animales afectivos o un cuidador de animales de trabajo…

―Pero eso no es lo que…

―Tampoco un cuidador de enfermos o de niños, un chapistero, un decorador, un desmochador de palmas, un carbonero, un elaborador de yugos y frontiles, un electricista, un encargado, limpiador o turbinero, un encuadernador de libros, un entrenador de animales afectivos, un forrador de botones , un fotógrafo, un fregador de automóviles, un grabador de objetos, un herrador de animales, un instructor de automovilismo, un jardinero, un lavandero, un leñador, un limpiabotas, un limpiador de bujías, un reparador de fosas, un manicurista, un maquillista, un masillero, un mecánico de equipos de refrigeración, un mecanógrafo, un mensajero, un sastre, un molinero…

―Oye, espera un momento…

―Ni se le va a oponer por la fuerza un operador de compresor de aire, un parqueador de triciclos, una peluquera, una criada, un peluquero de animales domésticos, un pintor automotriz, de inmuebles, de muebles o rotulista, un piscicultor, un plasticador, un plomero, un pocero, un ponchero, un vendedor de escobas, un alfarero, un productor de paños o calzado, un hierbero, una florista, un vendedor de piñatas, un profesor de taquigrafía, mecanografía o idiomas, un profesor de música o artes, un pulidor de metales, un quiropedista, un relojero, un joyero, un reparador de lo que sea, incluyendo bastidores de cama, baterías automotrices, bicicletas, bisutería, cercas y caminos, cocinas, colchones, radios o planchas, equipos eléctricos o electrónicos, equipos de oficina, espejuelos, fosforeras, máquinas de coser, monturas y arreos, paraguas y sombrillas u obras de arte…

―Nene, ¡para!

―Y mucho menos va a plantarle batalla al gobierno un restaurador de obras de arte, un restaurador de muñecos y juguetes, un portero de edificio, un talabartero, un tapicero, un techador, un teñidor de textiles, un tostador de granos, un traductor, un intérprete, un trasquilador, un trillador, un zapatero remendón, un botero o lanchero, un carretonero o un cochero…

―¿Y de qué tendrían que ejercer los cubanos para que algún día digan el hasta aquí?

―Coño, Jorge: ¡de paquistaníes! ¡Los únicos que se han rebelado en Cuba en los últimos quince años!

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