Se trata de Luis M. Luarca, un médico cubano exiliado que se autotituló «Presidente del Proyecto de Restauracion De La Nación Cubana / Sistema Multipartidista Patriotico Unido y Fundador del Movimiento Cubano Mesianico-Judio A La Sagrada Familia». Así con todas las letras y sus mayúsculas, nenes.
Lo había olvidado en estos años, ¡y a uno le cuesta olvidar tales cosas!, cuando me sorprende ahora con una suerte de reggaetón dedicado a Benedicto XVI, La gasolina cubana, que canta como saliendo de entre las olas y, agárrense, con anuncio de huelga de hambre. (Alguien tendrá que explicarnos el porqué de esta súbita pasión cubiche por las huelgas de hambre.)
Leo en la misiva que envía hoy a mi buzón de correo:
A traves de esta pequena carta quiero informarles que a partir de hoy 11: 59 PM / 12:00 Midnight / Medianoche , me declaro en huelga de hambre para exigirle al Gobierno de Cuba , a La Conferencia De Obispos Catolicos De Cuba , al Papa Benedicto XVI , asi como a la Comunidad Internacional que reconozcan en publico al Movimiento Cubano Mesianico-Judio A La Sagrada Familia del cual soy el fundador .
Es bueno senalar que no levantaremos esta huelga de hambre hasta que el Gobierno Cubano nos reconozca como Institucion Religiosa y nos de permiso para regresar a nuestra patria y llevar a cabo celebraciones religiosas a todo lo largo y ancho del pais ( Como se les permite a los Pontifices Catolicos Apostolicos Romanos ) para que el pueblo cubano me pueda conocer en vivo / directo y asi comenzar la Mision que Yeshua me ha encomendado . De la misma forma La Conferencia De Obispos Catolicos De Cuba , y el Vaticano deben reconocerme como Movimiento Religioso.
Nada, avisados quedan.
Ah, y el reggaetón en clave de canción protesta que podría ser el mensaje postrero de este elegido por Yeshua. ¡Bailen, bailen… si pueden!
Con el cine cubano del siglo pasado nunca se sabe y uno tiene que revisar una y otra vez esa maraña de celuloide para desbrozar el marabuzal, por ralo que sea.
A mí esta escena de Sugar Hill (León Ichaso, 1993) me luce una de las mejores que ha producido, aunque la acción transcurra en isla tan distante de la de Cuba como Manhattan.
Hay alguna que otra escena de Sugar Hill, la tercera película que León Ichaso dirigió, que me pone cada vez a rascarme el cogote. Las escenas con Abe Vigoda —cuando le explica a Wesley Snipes qué es ser italoamericano y qué es ser negro en la lucha por el control del negocio de las drogas, por ejemplo—, porque con Vigoda y su cuerpo contrahecho, León Ichaso se coló en el imaginario godfatheresco por amplia y definitiva avenida.
Pero esta escena de Sugar Hill, hmm, esta escena es tremenda como todas esas cosas cubanas que no son cubanas en verdad.
A) En mayo de 2011 en Miami (aka «la Capital del exilio cubano») no concebían que Reina Luisa Tamayo, madre del preso político Orlando Zapata Tamayo, quien murió tras huelga de hambre, fuera enviada a Arizona por las autoridades norteamericanas. La madre del mártir, se desgañitaban, tenía que estar rodeada de «los suyos». Y no fue a Arizona Reina. Tuvo la suerte de quedarse entre quienes la colmarían de honores:
“He estado en contacto con el Departamento de Estado para pedirles que permitan a Reina Luisa Tamayo quedarse en Miami”, dijo la republicana Ileana Ros-Lehtinen, presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, en un declaración publicada por medios de prensa y blogs.
“Reina Luisa no debe de ser enviada a Arizona rodeada de personas ajenas a su sufrimiento y al de nuestros hermanos y hermanas en Cuba”, añadió.
“Estamos comprometidos a ayudar a Reina Luisa Tamayo a establecerse en Miami e integrarse a nuestra comunidad”, afirmó la congresista.
“Después de años de sufrimiento bajo la tiranía cubana y del martirio sufrido después del asesinato de su hijo, Orlando Zapata Tamayo, por los agentes castristas, Reina Luisa Tamayo, merece estar rodeada de aquellos en Miami que la apoyan”, dijo.
B) En enero de 2012 Reina Luisa Tamayo comparece en la televisión de Miami. Acude a programa de presentador uruguayo donde apoyada por una activista colombiana y otra nicaragüense —¡¡¡en el Miami cubano, papa!!!— se pide a los cubanos que por favor que por sus madres que por lo que mas quieran donen siquiera un dólar por cabeza para ayudar a la madre del mártir que se halla al borde del desahucio.