Entrevista a Rodolfo Nodal Tarafa, presidente de la República de Cuba en el Exilio
Jorge Ferrer - 22/01/10Categoría: Entrevistas | Etiquetas: Agua corriente
Imprimir
Estos últimos días me ha llegado una y otra vez la noticia de reunión que propone el autodenominado Gobierno de Cuba en el Exilio en Renaissance Ballrooms, un restaurante de Miami. La reunión se propone reunir por fin al exilio. ¡Dale! Será el próximo 30 de enero.
La noticia viene acompañada de nota escrita por el «Presidente» en términos que reúnen el sentido común ―el más barato de los sentidos― con un «Asere, qué volá» que repugna al «mandatario» y otras perlas que dan testimonio del divorcio entre Gobierno (presunto) y Pueblo (este sí real como los pastelitos de guayaba).
A mí esto, para decirlo con claridad, me parece un almuerzo con plato único, aunque se lo sirva con múltiples mañas: Catibía. Con mojo, grillée, en enchilado, deconstruída a la manera de Ferrán Adrià, hecha de vuelta y vuelta, etc. Pero la catibía, como la mona con la seda, catibía se queda.
Hace un par de años entrevisté a Rodolfo Nodal Tarafa, ese fantasmagórico presidente de Cuba inexistente. Estaba entonces en vísperas de su «investidura» y formando su gabinete de ministros. Sí, sí, no es broma. El gobierno freak de Nodal Tarafa tiene ministros y viceministros a paletadas, aunque carezca de ciudadanos.
La entrevista se publicó originalmente en El Tono de la Voz en marzo de 2008 y se me ocurre que muchos de sus lectores actuales no la conozcan. A modo excepcional, pues, la reproduzco. Va y alguno de mis lectores exiliados no sabe que por tener, hasta gobierno tenemos. ¡De ampanga!
Entrevista al Presidente de la República de Cuba, en vísperas de su investidura
Por Jorge Ferrer
Quejoso de tantos males, el exilio cubano padece también de la patología de la memoria. Una enfermedad que conoce dos terapias extremas: el olvido más radical o la sublimación del pasado.
Hay, por ejemplo, cubanos que reivindican la legitimidad que emanaría de la Constitución de 1940 y actúan en consecuencia. Es el caso del Dr. Rodolfo Nodal Tarafa, quien será investido el próximo sábado Presidente Constitucional de la República de Cuba en ceremonia a celebrarse en Ybor City, referencia martiana obliga.
He querido ofrecer a los lectores de El Tono de la Voz la palabra de quien preside la República según ese rito continuista.
En el trance, me he hablado o escrito con el propio Presidente, el Secretario de la Presidencia y el Ministro de Información. Todos han sido amables y eficaces. He tenido también ocasión de recordar tantos gobiernos en el exilio que poblaron el pasado siglo. Y he ahogado alguna sonrisa. De pronto, alguien que se dedica a urdir ficciones sobre la patria –los lectores de Minimal Bildung saben de qué hablo- se encuentra con narración que lo supera.
Hay algo decididamente freak en todo esto. Pero hay también una voluntad de mantener viva la tradición republicana que constituye curioso y tenaz apéndice a la historia de Cuba y de su exilio.
Creo que una buena disposición para leer la entrevista que sigue es la que me ha animado a hacerla a mí mismo: imaginar países soñados es una buena manera de construir -y conjurar- futuros posibles.
Agradezco al Dr. Nodal Tarafa su disposición a someterse al escrutinio de los lectores de El Tono de la Voz.
Jorge Ferrer: Supongo sea consciente de que la investidura de un presidente en el exilio a estas alturas provoca en muchos, por lo menos, estupor. La ceremonia del próximo sábado en Ybor City: ¿Un acto lúdico, una representación teatral o se la toma en serio?
Dr. Rodolfo Nodal Tarafa: Para la gran mayoría de exiliados cubanos militantes y enterados, que han respaldado la Constitución de 1940, así como la Coalición que la representa, formada por la casi totalidad de las instituciones representativas de la República democrática, y el gobierno que de ella emana, el acto de proclamación y jura del nuevo presidente constitucional en el exilio no es mas que la continuación y continuidad del proceso de la instauración de ese gobierno que comenzó en 1995 con la proclamación del primer presidente, que fue el magistrado Dr. Morell Romero, q.e.p.d., y que continuó con la proclamación de su substituto legal constitucional, el Dr. Claudio Benedi, quien debió renunciar por motivos de salud el 21 de Diciembre pasado.
De forma que para quien conozca los hechos, este acto no es de ninguna manera un suceso nuevo y aislado, sino que responde a la voluntad cubana de regresar al estado de derecho democrático y ofrecer para ello la legítima alternativa legal que representa un gobierno producto del mandato constitucional, y que garantice los derechos de todos y conduzca el país hacia la legitimidad celebrando elecciones libres para entregar la dirección del estado al gobierno electo a los 24 meses de haberse hecho cargo de la provisionalidad, con la particularidad de que el presidente provisional no puede ser candidato en las elecciones por disposición de la misma Constitución.
JF: La investidura se basa en el Art. 149 de la Constitución de 1940. ¿Qué fundamento de derecho lo habilita concretamente a usted para ser investido según lo que establece dicho artículo?
Dr. NT: El ex-presidente doctor Benedi siguiendo los procedimientos señalados por los artículos 180 y 149 de la Constitución escogió al magistrado que debería ocupar la posición de sucesor a la presidencia de una terna de juristas que le sometió el Consejo Asesor Jurídico de la Coalición Constitucional. La persona seleccionada a principios de 2007 fue el que subscribe y por ello se produjo la substitución constitucional automática a la renuncia del presidente anterior.
JF: La mayoría de los «gobiernos en el exilio» que conoció el s. XX se dedicaron fundamentalmente a denunciar a los gobiernos establecidos en sus países de origen y a trazar planes de recuperación del poder. Otros trabajaron en el diseño de planes de reconstrucción democrática imaginando el retorno. ¿En qué perspectiva se sitúa Coalición Constitucional?
Dr. NT: El equipo de gobierno que presidimos, formado por cubanos de destacada trayectoria de militancia patriótica, calibre intelectual y experiencia profesional, se proyecta en ambas direcciones: hacer conocer al mundo la verdadera situación del pueblo cubano bajo la gastada tiranía, y a la vez fomentar el cambio hacia la democracia legítima y el estado de derecho en Cuba mediante la presión de la acción de rebeldía popular y el reconocimiento y respaldo de gobiernos e importantes instituciones democráticas del mundo, especialmente del mundo occidental. En este sentido, se adelantan gestiones ya con resultados positivos, que esperamos muy pronto habrán de conocerse públicamente, y que están dirigidas también a hacer saber a los militantes de intramuros del respaldo con que contarán al producirse el cambio a través de su gobierno constitucional.
JF: ¿En qué medida representará su gobierno al exilio cubano?

