Castro I: Cuatro años de sobrevida

- 11/08/10
Categoría: Estío, Memoria, Transición
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El hombre que mira a la cámara es Fidel Castro. Lo que parecen ignorar sus ojos en busca de la lente es montañita de dólares. La foto fue tomada durante su viaje a los EE.UU. en octubre de 1955. Fue tomada -agradeceré el dato preciso- en alguno de los numerosos actos animados por Juan Manuel Márquez para recaudar fondos de la emigración cubana que financiaran la lucha contra Batista y la restauración de las libertades en Cuba. Al menos, tal era el discurso.

El mensaje que llevaron y resonó en Palm Garden, Nueva York, o el teatro Flagler, en Miami, tenía sabor de cónclave sionista: ¡Batista no finaliza 1956 como presidente! Un magnífico documental de Ricardo Vega –el primero de los tantos que ha hecho en el exilio- concluye con el discurso del teatro Flagler, aquel donde prometía que, triunfante la revolución, jamás volvería un cubano a querer exiliarse en Miami.

Con lo del Batista depuesto antes del lechón de la Nochebuena del 56 se equivocaban los feriantes del Movimiento 26/7. Al muchacho sentado tras la montañita de dólares del exilio le faltaba hacerse a la mar, llegar a la tierra prometida y ganar la condición de profeta. Tardó tres años en hacerlo.

Desde entonces, ese abogado cubano nacido en Birán ha dirigido los destinos de Cuba como yo gestiono mis libreros. Pleno dominio, tiránico orden, purgas periódicas, regalos decididos al albur de cualquier pasión inopinada…

Fidel Castro cumple hoy 81 años cumplirá 84 años en un par de días. Es un año Son cuatro años más de los muchos que quisimos que no cumpliera. Pero es el peor de todos ellos, porque es el año son cuatro años de una sobrevida que le han regalado la historia y la medicina. Una historia que tampoco quisimos y que nos colocó en un nuevo escenario del que también hoy es cumpleaños. El primero cuarto.

En casi medio siglo de gobierno, Castro hizo de Cuba cárcel y parque temático, símbolo de equívoca significación y objeto museable.

Y durante años millones de cubanos soñamos la Cuba sin Fidel Castro como quien imagina reino librado de ogro. Imaginamos resplandeciente arco iris y bullicio de duendes felices saliendo de bajo las piedras. Nos movíamos en los brillantes predios de la literatura infantil.

Ahora nos hemos topado, como el más pusilánime o desmañado de los novelistas, con personaje que se adueña del libro en extenuante e inesperado postfacio.

La atroz epopeya de Castro I se nos continúa en una secuela con Castro II por la que pululan personajes secundarios aupados al índice onomástico con mañas de ganar dos y tres líneas. Un libro nuevo que nos sorprende con su lengua extranjera. Uno, donde transición no es palabra aceptada. Uno, donde la voz marabú es espinoso eufemismo de las palabras fin y desastre.

Y todos, lectores ávidos o renuentes, esperamos ahora a ver si ese muchacho ante puñado de dólares cierra, ya cadáver y viajando en catafalco, una de esas páginas de la historia que dan para miles de notas a pie de página. Las mismas notas al pie de las que Walter Benjamín decía que son equiparables a los billetes ocultos en las medias de las prostitutas.

Una espera sin infantil esperanza. Una espera que, desvanecidas ya las esperanzas en un rápido cambio, vuelve a colorearse con tintes de desespero.

Este post apareció publicado en ETDLV el 13/08/2007 con el título “Un año de sobrevida”. Reaparece ahora con motivo del cambio de ritmo estival. Bueno, y con motivo de ver que lo escrito entonces vale tres años después como si escrito hoy. Mal rayo nos parta.

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Jóvenes rebeldes cubanos

- 10/08/10
Categoría: Agua corriente, Exilio, Freaks, Poscomunismo
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Haciendo honor a la últimamente tan desatendida vocación de servicio público de ETDLV, siguen varios testimonios de nuestra juventud rebelde.

¿Qué para qué sirven?

Facilito, oigan.

Cada vez que nos vengan de ahora en adelante con la cantaleta de la reconciliación, volvamos aquí, escuchemos atentamente y solacémonos con pregunta retórica pronunciada en tono de sorpresa y enarcadas las cejas: «Ah, ¿pero esta es la gente con la que me tengo que reconciliar?»

Dicha con la entonación correcta la frase sumirá a nuestro interlocutor en la más profunda inopia pues no sabrá si damos la reconciliación por pan comido o misión imposible.

1)      Kcho

Buenos días.

Bueno, Comandante, yo no quería decir nada, solamente… Yo, como todos, vinimos a escucharlo y a aprender de usted, y pienso que usted muchas veces nos ha hablado y nos ha dicho que si Hitler hubiera tenido detrás a un pueblo como el cubano no hubiera hecho lo que hizo. Pienso que solamente con su ejemplo, sus enseñanzas, su inspiración y la de un pueblo educado por usted, como el pueblo cubano, se puede persuadir al mal y al más odioso de los enemigos de la humanidad que es el imperialismo yanki, y me gustaría mucho seguirlo escuchando.

Muchas gracias (Aplausos).

2)      Elián González

http://www.youtube.com/watch?v=1mPlB8GjHQ8

Partes primera y segunda

3)      Gente de Zona

Primera parte

4)      Yoerkis Sánchez

Acceder al archivo de audio.

UPDATE:

Y ni les digo de estos jóvenes rebeldes que acaban de encontrar camino en El Tubo, suerte de contundente tapa al pomo:

De contra:

Por cierto, les recomiendo vivamente el material completo sobre Gente de Zona.

Esas imágenes en el Hotel Capri enseñan más sobre Cuba que  la colección completa del puñado de diarios que se ocupan de esa isla y sus gentes. ¡Mucho más!

© www.eltonodelavoz.com

ETDLV en VOCES, nueva revista independiente cubana

- 09/08/10
Categoría: e-cuba, Oposición
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El pasado sábado se presentó en La Habana la nueva revista independiente VOCES, estreno con el que me complace haber colaborado.

La coordina el escritor cubano Orlando Luis Pardo Lazo y esta primera entrega está dedicada a lo que llama “bloguiteratura”.

La presentación tuvo lugar en la casa de Reinaldo Escobar y Yoani Sánchez.

Los lectores asiduos de ETDLV recordarán el texto que ofrecí a esa publicación, que circulará cuanto pueda en La Habana, Mayabeque, Artemisa, etc.

Lo copio a continuación.

(Más abajo sigue el índice completo de esta primera entrega de VOCES.)


Escribir un blog (cubano): decálogo

1)      No comiences a escribir un blog si no estás seguro de que quieres respetar la máxima nulle dia sine lettera. Como en cualquier otro empeño, aquí manda la constancia, ese  trasunto de la responsabilidad. Lo otro, las más de las veces, es inventarse un hobby o, lo que es peor, una columna en periódico sin tenerla. Y los lectores, listos como zorras, y siempre al menos tan listos como tú, se percatarán de la trampa.

2)      Utiliza la «gramática» de los blogs, que es una «gramática» de la letra, la imagen y el hipertexto. Escribe, integra lo que escribes con imágenes y vídeos, pon sonido, enlaza. El medio era el mensaje, ¿recuerdas? Ahora la riqueza y eficacia de los mensajes pasa por la integración de la tríada ideas/medios/herramientas. Antes era AP; ahora es App.

3)      No comiences a escribir un blog contando con que otros lo escriban por ti. Si no quieres escribir un blog, no lo hagas. Nadie va a lamentar tu ausencia, pero serán muchos los que te darán la espalda si descubren que eres un editor sin empleo. Y harán bien, creo.

4)      Postea y ve a ganarte la vida. O a perderla. Un blog es como un cuaderno, aunque con la diferencia de que todos verán al instante lo que has escrito. Pero apártate enseguida y deja que cada post corra su suerte. Más: desconfía de todo aquel que se pase el día comiendo mierda pegado a su blog. Salvo que tenga uno dedicado a la pornografía, claro, que quien babea sobre lo que merece ser babeado, buen babeador es.

5)      Otros bloggers te propondrán intercambiar enlaces. Ese intercambio es una de las formas 2.0 de la prostitución. Cedes a enlazar, cuando bisoño, con tal de que te enlacen a ti. Crees que así ganarás lectores. Falso: los lectores se ganan trabajando, como (casi) todo. De hecho, lo mejor es que nunca tengas un Blogroll. Si no te gustan las putas, ¿a qué ponerles una casa?

6)      Asegúrate de que escribir un blog te divierte y te mejora como escritor. En cambio, si descubres que se convierte en una carga, abandónalo. De lo contrario, la presunta visibilidad que ganas manteniendo un blog se convertiría en un gravoso lastre para ti y tus lectores. Te abandonarás; te abandonarán.

7)      Hay muchas maneras de ganar dinero. Es bueno que comiences el tuyo pensando que los blogs no son una. Hay excepciones, claro, y también puedes tenerlas presentes. Como hay latas de Coca Cola con una cucaracha adentro. Lo más sensato será que cuentes con que el blog te costará dinero, porque así será si es uno que valga la pena leer. Si tienes suerte unos pocos lectores te ayudarán a correr con parte de esos gastos. Ofréceles esa posibilidad colocando una pestaña de PayPal: ¡jamás les recuerdes que está ahí, por tu madre!

8)      Los comentarios, ay, los comentarios. Lo peor de los comentarios es que entrarás a tu blog, cada vez que lo hagas, y te podrás encontrar puñadito de anónimos insultándote. No los moderes. Constatar que el número de las personas que te insultan no aumenta a pesar de que el número de lectores sí lo hace te animará. Un consuelo: de cada tres que insultan, cuatro son bloggeros. En esto, como en todo, perro inconforme come perro que envidia. Un consuelo mayor: los comentaristas te corregirán, te enseñarán, te alimentarán. Aprenderás de ellos y con ellos. No hay blog sin comentarios, como no hay diálogo sin dos.

9)      Puede llegar un momento, te lo deseo y te lo auguro, cuando veas multiplicarse los lectores, cuando, por decirlo así, tu blog tenga éxito. Digamos, por pensar en un esquema básico de éxito ―como en todo, los hay más modestos y más espectaculares―, que multiplicas por quince o veinte los visitantes en seis u ocho meses de actividad. Alégrate, pero aprende a despreciar las visitas que te llegan desde los motores de búsqueda y no dejes de pensar/escribir/postear como el primer día. Actúa como si cada vez que subas un post acabaras de subir el primero y buscaras interesar a un lector distante.

10)    Las estadísticas: será (casi) inevitable que las atiendas con interés al principio. Y será saludable que lo hagas: ello te permitirá conocer la procedencia de tus lectores y, sobre todo, cuánto tiempo permanecen leyéndote, es decir, si te leen de verdad. (No quiénes son: eso nunca lo sabrás con precisión.) Pasada la etapa inicial, si exitosa, ignóralas. Un vistazo cada domingo a ver qué tal ha ido la semana bastará.

11)   (Un extra al decálogo, last but not least) Por último, ay, la «cuestión cubana». Dicen que hay millar de blogs escritos por naturales de esa isla. De ellos conozco una docena atendibles (conteo que excluye los que se ocupan en exclusiva de los presos políticos o los que escriben los disidentes desde Cuba: esos merecen respeto distinto). La excelencia, entre los de la docena de marras, apenas la merecen unos cuatro. Cinco, si le descargas a Pérez Hilton. ¿Mi consejo?: descarta desde el primer instante que te asocien con eso que llaman «blogósfera cubana», aun cuando buena parte de tus lectores serán cubanos. Tú escribe, enlaza, diviértete, juega, crea. Bien sabes que los gentilicios como apellido apenas son útiles ―y el gentilicio «cubano» en especial―, cuando uno está lejos, hace frío y es de noche.

Imagen: © Morivati y El Tono de la Voz

De contra:

Índice de VOCES 1:

Orlando Luis Pardo Lazo. Reportaje al pie de la horda.

Claudia Cadelo. Líderes de una revolución alternativa.

Eduardo Laporte. Yo no sé qué tienen los perros.

Melkay. La mejor selección del mundo.

Wendy Guerra. Entre Perseverancia y Virtudes.

Iván de la Nuez. El cercano Este.

Reinaldo Escobar. El alcance de la cíber-disidencia.

Emilio Ichikawa. Papel y pantalla.

Jorge Ferrer. Escribir un blog cubano (decálogo).

Yoani Sánchez. Ése ya no volverá.

Antonio José Ponte. Una infancia sin cómics, una adolescencia sin pornografía.

Juan Abreu. Meada / Anal bleach / Nyotaimori.

Miriam Celaya. Carta abierta a la BBC de Londres.

Maikel Iglesias. Pinar del Río City.

Jesús Díaz. Réquiem.

Luis Marimón. Muerte del Yumurí.

Mirta Suquet. Prosperidad y bondad: la otra cara de la moneda del
iluminismo martiano.

Miguel Iturria. Martí: espiritualidad y manipulación política.

Ernesto Morales. La felicidad del corredor de fondo.

Ena Lucía Portela. Huracán.

Dimas Castellanos. Los límites del inmovilismo.

Yoss. Próximos pero lejanos: el universo de al lado.

La foto es cortesía de Fotos desde Cuba.

Los textos incluidos en VOCES 1 están siendo publicados online aquí.

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