Lissette Bustamante ya viaja a Cuba

- 25/04/12
Categoría: Actualidad, Agua corriente, Exilio
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El pasado sábado publiqué aquí la noticia de que a Lissette Bustamante, periodista cubana exiliada, le impidieron viajar a Cuba. La prohibición, después de cuatro viajes a La Habana, la encontró en el aeropuerto de Miami cuando se disponía a abordar un avión a Cuba.

El asunto importaba también, importaba sobre todo, porque Bustamante viajaba a visitar a su madre enferma. Entonces publiqué los partes médicos que daban fe del calamitoso estado de salud de su madre.

Bustamante me avisa ahora de que la prohibición acaba de ser revocada y viajará en las próximas horas.

Más allá de lo que yo crea sobre tales gestiones y la valoración que haga de sus resultados, me felicito de que esta mujer cubana pueda viajar a reencontrarse con su madre enferma. Y agradezo a los lectores de ETDLV por la extraordinaria difusión que dieron a ese post en las redes sociales.

Lissette Bustamante envía esta nota para los lectores de ETDLV, mientras hace la maleta y corre a la farmacia a comprar las medicinas que pecisa su madre:

En los momentos dolorosos de la vida es cuando más necesitamos apoyo y comprensión. Después de nueve días de múltiples gestiones con las autoridades cubanas llegó la llamada que decía: “Ya está resuelto”. En este éxito están implicadas muchas personas; desde personalidades de la Cultura cubana, el equipo médico que atiende a mi madre en el hospital, funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, ejecutivos de las líneas aéreas de vuelos charters a Cuba hasta el apuro y la angustia de mi hija que ha tenido el apoyo de su hermano por parte de padre y su familia. Todas estas gestiones permitieron que en breve pueda viajar a La Habana para estar junto a mi madre y atenderla en estos momentos tan difíciles.

Mi madre está estable, aunque la presión arterial sube y baja, siendo difícil controlarla. Continúa en terapia y los médicos que la atienden, así como las enfermeras ofrecen su mejor atención. La etapa que estamos viviendo es muy dura, sé que otros muchos la han pasado y que otros tantos miles no han podido llegar a dar el último abrazo…

En esta oportunidad tengo la bendición de poder hacerlo y entre mis agradecimientos están todas aquellas personas que, de una forma u otra y, a pesar de la distancia, han estado a mi lado con sus opiniones y plegarias. Estos nueve días hubiesen sido mucho más difícil si no hubiera tenido el apoyo incondicional que ustedes me brindaron. Es por ello que de corazón hoy quiero darles las gracias de todo corazón. No hay nada en el mundo que pueda pagar o retribuir lo que han hecho. Pido al Señor, para el que nada es imposible, les devuelva en dones y bendiciones, lo que han hecho por mí. Los milagros existen.

Con sincero afecto,

Lissette Bustamante

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Tampoco Lissette Bustamante puede entrar a Cuba

- 21/04/12
Categoría: Agua corriente, Exilio
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Después de haber viajado cuatro veces a Cuba desde que se exilió en España en 1992, la periodista cubana Lissette Bustamante se encuentra con que ya no le permiten viajar a su país.

La noticia la esperaba en el aeropuerto de Miami cuando viajaba al encuentro de su madre, una anciana de 82 años que se encuentra en calamitoso estado de salud. Aquí y aquí, los dramáticos partes médicos sobre la salud de su madre.

En el aeropuerto fue apartada de la cola por la agente de viajes. Le informaron de que no podía subir al avión. Sucedió el pasado 15 de abril a las seis de la mañana.

Bustamante es autora del libro Raúl Castro, a la sombra de Fidel (2008).

Lissette Bustamante ha escrito esta carta a Raúl Castro. A ver si se la hacen llegar los lectores de ETDLV en La Habana:

A Raúl Castro Ruz

Presidente de la República de Cuba

Le escribe Lissette Bustamente, cubana y residente en EEUU, me atrevo a tomar parte de su tiempo porque me encuentro literalmente desesperada.

El pasado 12 de abril, mi madre sufrió un ataque isquémico y está en estado grave. En este momento se encuentra internada en terapia intensiva en el hospital Joaquín Albarrán de La Habana y a pesar de que todos mis documentos están en orden y que he viajado cuatro veces con anterioridad sin ninguna dificultad, en esta ocasión no me dejaron abordar el avión. Esto sucedió el domingo a las seis de la mañana en el aeropuerto de Miami.

Imagine Usted por un momento, la situación en la que me encuentro, una madre de 82 años sola en Cuba internada por un ataque isquémico y yo con la creciente necesidad de abrazar a mi madre, atenderla y darle mucho amor porque no sé si tendré otra oportunidad. Sin ninguna explicación, (porque le reitero, todos mis documentos migratorios y permisos de entrada a Cuba están vigentes) me impidieron abordar el vuelo. Mi caso lo conoce perfectamente la Sección de Intereses de Cuba en Washington.

Le ruego desde lo profundo de mi corazón interceda Usted para que yo pueda ver a mi madre, no tengo acá ningún vínculo familiar, soy una mujer sola, enferma, que ya no tengo como pedir por favor que me dejen ver a mi madre. Confío que hará lo que esté a su alcance para ayudarme.

Le agradezco todo lo que pueda hacer, en medio de mi desesperación Usted es ahora una luz que se enciende y que quizás me ayude para llegar al lado de mi madre.

Lissette Bustamante


La fotografía es de su último viaje a La Habana.

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El Consulado de Cuba en Barcelona me mima y me lo manda a decir con JYCTEL

- 13/03/12
Categoría: Exilio
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Esta tarde me interrumpe el trabajo una llamada. Ring, ring. No suelo responder al teléfono a esas horas y hoy lo habría hecho menos por haberme visto apartado un buen rato de la mesa de trabajo por una comida con los autores de Barcepundit y Obamaworld —bendita rutina—, pero lo hice.

Una encantadora voz femenina cubana me saluda y pasa a venderme una oferta «irresistible» para llamar a Cuba. «A ver, espera», la interrumpo incapaz de comprender por qué recibía esa llamada: «¿Qué compañía es esa?» «Bueno, somos no-sé-qué-tel y ofrecemos servicios de telefonía con los mejores precios del mercado a Cuba. Contamos con oficinas en los Consulados de Cuba en Madrid y Barcelona y…», me informa muy cortésmente la muchacha. «¿En los Consulados de Cuba?», quiero asegurarme. «Sí, sí, al lado de los Consulados», me asegura. (Contrasté ese extremo más tarde y es rotundamente cierto: las oficinas de la compañía coinciden con los edificios donde tienen sede los Consulados cubanos en Madrid y Barcelona como puede verificarse fácilmente en su website.)

«Pero, ¿esa compañía a quién pertenece?», pregunto. «Es mixta», responde. Sonreí. «Mixta, ¡vaya! ¿Mixta, porque cubana y española?» «Sí» «A ver, deletréame el nombre otra vez que no lo entendí», ruego. Ella, solícita: «Jota de Jaén; I griega de Yaguajay; Cé de Cuba; y TEL, como en teléfono: JYCTEL». Mi perplejidad iba en aumento, pero la muchacha, cariñosa como una prima del campo, me obliga a recuperarme a golpe de preguntas: «Cuando llama a Cuba, ¿cómo lo hace? ¿Desde la casa o va a un locutorio? ¿Cuánto suele gastar? ¿Qué tarifas está pagando ahora?» Respondí puntualmente, que yo a muchacha cubana siempre le respondo sin rechistar. «Pues, mire, nosotros le ofrecemos XX céntimos de euro x minuto y, además, tenemos un competitivo servicio de envío de dinero a Cuba y un programa para mensajes de texto, Acercados…» «¿Cercados, como de cerco?», pregunto, porque de veras fue lo que entendí. ¡Ay, esas prístinas risas de Yaguajay que me interrumpieron!: «No, no. Acercados, de acercar a la gente. Este programa le permite por 9 euros al mes…»

Ahí ya me pareció que era hora de formular la pregunta que me rondaba desde el primer instante: «¿De dónde han sacado ustedes mi número de teléfono?» «Bueno, tenemos una base de datos que se incrementa y…», comenzó a explicarse la amable vendedora. «¿Cómo pueden conocer mi número de teléfono y saber que soy cubano, cuando eso no consta en ningún registro de las compañías telefónicas españolas? Y sí, y únicamente, en el Consulado de Cuba en Barcelona», la interrumpí suavemente, bucólico e inocente yo también. No tenía respuesta y nos despedimos amablemente. (Cabe anotar que me nacionalicé español hace doce años, de manera que mi identidad extranjera, cubana, apenas figura ya en ningún documento, salvo los del Registro civil.)

Resumamos, oigan. Aquí parece que tenemos, por una parte, la circunstancia de que el Consulado de Cuba cede a una empresa de telefonía, JYCTEL, su base de datos de residentes cubanos para que hagan negocio con ellos. La idea es magnífica, porque consiste en mandar a tus comerciales a pescar en una poceta de piscifactoría. ¡Bingo! ¡A cada llamada responde un cubano! Se trataría, por cierto, de una evidente violación de la Ley de protección de datos vigente en España, porque ni el Consulado podría pretextar extraterritorialidad ni mucho menos JYCTEL, una empresa inscrita en el Registro mercantil español.

Pero hay más, ay, cuando llaman a un servidor. Y ahí es donde me parece que estos funcionarios cubanos estarían rizando el rizo. Hace unos años, lo saben mis lectores, recibí una llamada del Consulado de Cuba en Barcelona para notificarme la prohibición de entrada a Cuba que pesa sobre mí por razón tan, digamos, pueril, como que al gobierno de mi país no le gusta lo que escribo. Ahora¸ ese mismo Consulado estaría cediendo mis datos personales a una empresa de telefonía participada por el gobierno cubano para que me contacte en mi propia casa y me ofrezca tarifas convenientes para llamar a los míos, enviarles dinero y «acercarlos», según el brand del programa de 9 € que me describió la encantadora muchacha que me llamó.

Supongo que a estas alturas ustedes estarán preguntándose lo que yo: ¿ofrecen los Consulados de Cuba en Barcelona y Madrid y la compañía «mixta» JYCTEL descuentos adicionales a quienes el gobierno de Cuba nos tiene prohibido viajar a la isla? ¡¿A que sería todo un detalle a proclamar entre fanfarrias en la próxima cita entre lo que llaman nación y lo que llaman emigración?!

Por lo pronto, y muy a tono con los tiempos, JYCTEL sortea entre sus clientes una casa en Cuba valorada en 20.000 CUC. CUC. CUC. Y yo, bueno, yo creo que me divierto.

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