Mientras se dice de Los Aldeanos en Miami…

- 11/11/10
Categoría: e-cuba, Exilio, Freaks, Poscomunismo | Etiquetas:
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Mientras proliferan los comentarios acerca de la presentación de Las Aldeanos en Miami; mientras se pelean dos canales de televisión más malos que pegarle a un padre con que si cuál les dio más y a quién retribuyeron ellos mejor; mientras los devaluados performers de Vigilia Mambisa les llaman «existencialistas», entre otras perlas de filosofía menor; mientras los empresarios que se lucran con el llamado «intercambio cultural» los pelotean con su verborrea reconciliadora; mientras se discute si lucieron bien o mal con Alexis Valdés anoche; mientras una ex funcionaria del ICAIC los apoda «Los Ardeanos», sabrá ella por qué, buscando ridiculizarlos; mientras los reporteros se afanan por acercarles a Aldo y El B los ojos de mosca de sus micrófonos ansiosos de escucharlos responder exactamente lo que se espera responda cubiche radicado en Cuba que pisa por vez primera el Aeropuerto Internacional de Miami; mientras me disgusta, que mucho, escuchar la inautenticidad manifiesta de sus declaraciones en discurso programado (amor, familia, puah); mientras tanto televidente ocioso u opinador malicioso, cuando no simplemente imbécil, se escandaliza de que las respuestas no se ajusten a la plantilla; mientras La Habana monitorea con celo los movimientos de unos y otros para devaluarlos a todos —a Los Aldeanos y a los exiliados cubanos—; mientras todos esos que no tienen ni puñetera idea de qué es el hip-hop, qué los movimientos de la cultura underground en los barrios periféricos de todas las urbes de este mundo o cuáles los tortuosos caminos de la inserción en el mercado de lo etiquetado como «marginal» les exigen pronunciamientos dóciles a otro discurso dominante, uno que les es también ajeno; mientras tanto falso pacato dice que si tatuados y malhablados; mientras advierto cuánta gente carece de la idea más remota de lo que significa hacer arte contestatario no elitista en la Cuba castrista, es decir, arte que llegue efectivamente a toda una generación, y lo que eso vale; mientras me sorprende, hasta donde me pueden sorprender estas cosas, la ignorancia, acaso deliberada, que tantos ostentan cuando se trata de evaluar la relación entre artistas y poder político bajo una dictadura totalitaria; mientras asisto con estupor a tanto embaraje con que si me gusta más o menos su música para enseguida tomar el camino de la descalificación más ramplona; mientras me asusta por un instante que el divorcio entre la Cuba (digamos para ir rápido) real y los emigrados padezca hiato pareciera que insalvable; mientras sonrío pensando en la artificialidad de esa fisura alimentada a una por los Castro y sus correlatos exiliados, a sabiendas o no; mientras me solaza ver a tantos que no tiraron en Cuba ni un chícharo al presidente del CDR, not to mention al «delegado», que cantaba Gorki, arrancándose los pelos porque dizque el discurso de estos dos tipos participa de una idea de Cuba que difiere de «la nuestra», de haberla; mientras lamento la insobornable capacidad de los cubanos para vivir en el subterfugio o el exabrupto, pero pocas veces en el apartamento que los separa; mientras me divierte saber que escribir sobre Los Aldeanos, impredecibles como son y expuestos a tantas fuerzas como están, además de las propias, me coloca en la poco graciosa situación del que pueda ser desmentido por ellos mismos mañana; y, por fin, mientras lamento no poder estar en ese concierto en el Dade County Auditorium el próximo domingo, escucho, otra vez, por ejemplo, La naranja se picó.

http://www.youtube.com/watch?v=TRlAePTmb4Y
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Cuba anuncia congreso del partido comunista

- 10/11/10
Categoría: Cambios en Cuba, Poscomunismo, Transición | Etiquetas:
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Un 9 de noviembre, hace hoy veintiún años, los alemanes echaron abajo el Muro de Berlín. (Que no se cayó, ojo, como repiten una y otra vez: lo echaron abajo). Con ello, aparte de unas cuantas cosas, se puso fin al dominio de las «democracias populares» —aka dictaduras de corte comunista— en el Este de Europa. ¡Día bendito!

Y en otro 9 de noviembre, este de hoy, el de 2010, nos desayunamos con que cierto tiranuelo tropical apellidado Castro anuncia congreso de «Partido comunista» y proclama con voz aguardentosa que se dispone a perfeccionar el socialismo. (Lo que llaman «socialismo» ese pobre sujeto, su hermano mayor y los hijos del primero, estrellitas llamadas a sucederlos.)

Ah, las palabras y las cosas… Ah, los rostros que (no) se desdibujan en la arena de playas distantes…

Definitivamente, como escribió Claude Lévi-Strauss, acucioso y eficaz hermeneuta de discursos tribales, «los trópicos no son tanto exóticos, cuanto pasados de moda» (Tristes trópicos, p. 89).

UPDATE:

Documento presentado por el Partido Comunista de Cuba (PCC) para su VI Congreso: Proyecto de lineamientos de la política económica y social.

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Un aviso para ministros y banqueros

- 09/11/10
Categoría: Urbanas | Etiquetas:
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Cada vez con mayor frecuencia encuentro jóvenes rebuscando a medianoche en los contenedores de basura algo que vender para pagarse renta y comida en esta ciudad de plástico. Yo bajo cada medianoche a la calle sin saltarme una, de manera que la observación tendría cierto valor estadístico, aunque acientífico.

Ahora mismo era una pareja, cruzamos unas palabras, juguetearon con Bruno. Jóvenes educados y enamorados a los que no les ha quedado otra que convertirse en marginales de noche para continuar viviendo «como todos» de día.

Pero a lo que iba, al «Aviso» del título. Últimamente, cada vez que me encuentro gente como esa rebuscando entre la basura siento un deseo mayúsculo de meterle un tiro en la jeta a un banquero o a un ministro. Ambas figuras unificadas en mi súbita, aunque cotidiana, explosión de rabia en el muñequito aquel del Monopoly. El del bastón y la chistera.

Oh, sí. Ya sé que se trata de tentación primitiva e injusta. Pero tampoco es que tratemos de asunto sofisticado ni mucho menos justo.

Confié mi tentación a la pareja. «¡Imagínate nosotros!», exclamó ella.

Nada, que avisados quedan.

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