Jorge Ferrer - 14/09/10
Categoría: Cambios en Cuba, Crisis, Transición | Etiquetas: Agua corriente
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Concreta un documento que se acabó el pan de piquitos. Y que la sociedad cubana va a experimentar uno de los vuelcos más grandes de su historia reciente. Es documento de la Central de Trabajadores de Cuba, un sindicato tan curioso que su secretario general es un antiguo Ministro de Trabajo. Y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba. No es texto de hoja parroquial, vamos.
He leído con enorme interés el «Pronunciamiento», que vaya manera de llamarlo, y les recomiendo lo hagan. Se trata de documento mucho más importante que lo que nos deja adivinar a primera, y rápida y prejuiciada y cansada de esperar, vista.
No contiene novedades sonoras. Simplemente sanciona lo que ya se había dicho por aquí o por allá. Pero lo reúne en negro sobre blanco (si blanco fuera el papel en que se imprime Granma) con claridad prístina. Es la primera mayor plasmación ejecutiva de que el sistema cubano ya no funciona ni para ellos, que dijo Castro I. Y lo saben de sobras.
En país cuya población en edad laboral era de 6.721.100 personas en 2006 y cuya población laboral activa ronda los 4.700.000, se va a despedir a 500.000 trabajadores ―¡quinientos mil!― del millón ―¡millón!― sobrante. Cientos de miles de ellos, según se propone el gobierno, pasarán a estar ocupados en el sector no-estatal. Es decir, tendrán patrón distinto al Estado cubano.
Se trata de una reforma laboral y económica de una envergadura mayúscula, si se atiende a las relaciones porcentuales. En cualquier país del mundo una reforma de esta índole, aplicada en apenas un semestre, generaría una convulsión social espectacular. Habrá qué ver cuán atadas tienen las cosas en La Habana.
Tratándose de Cuba, mi recomendación de lectura pasa por sugerirles prestar menos, o ninguna, atención a la retórica revolucionaria. Centrarse en lo que de veras sucederá a esa economía e imaginar la evolución que seguirá esa reforma.
Para perezosos, entresaco algunos momentos del texto. Para los muy perezosos resalto algunas frases.
¡Qué aproveche!
Pronunciamiento de la Central de Trabajadores de Cuba (fragmentos)
…La dirección del Gobierno ha venido trabajando en la elaboración de un conjunto de medidas que garantizan e instrumentan los cambios que resulta necesario e impostergable introducir en la economía y la sociedad, para transformar y hacer más eficiente el actual proceso productivo y laboral.
…se prevé en los Lineamientos para el año próximo la reducción de más de 500 000 trabajadores en el sector estatal y paralelamente su incremento en el sector no estatal. El calendario para su ejecución está concebido por los organismos y empresas, hasta el primer trimestre del 2011.
…Es conocido que el exceso de plazas sobrepasa el millón de personas en los sectores presupuestado y empresarial.
Nuestro Estado no puede ni debe continuar manteniendo empresas, entidades productivas, de servicios y presupuestadas con plantillas infladas, y pérdidas que lastran la economía, resultan contraproducentes, generan malos hábitos y deforman la conducta de los trabajadores. Es necesario elevar la producción y la calidad de los servicios, reducir los abultados gastos sociales y eliminar gratuidades indebidas, subsidios excesivos, el estudio como fuente de empleo y la jubilación anticipada.
El éxito del proceso que ahora se inicia dependerá del aseguramiento político que desde el movimiento sindical y bajo la dirección del Partido los dirigentes sindicales demos previamente a las acciones que se deben emprender, y del consenso social que alcancemos sobre la pertinencia económica y política de este paso….
Para el tratamiento laboral de los trabajadores que en una entidad o puesto de trabajo resulten disponibles, se amplia y se diversifica el actual horizonte de opciones con nuevas formas de relación laboral no estatal como alternativa de empleo: entre ellas están el arrendamiento, el usufructo, las cooperativas y el trabajo por cuenta propia, hacia donde se moverán cientos de miles de trabajadores en los próximos años.
…Estos cambios en la política de empleo se aplicarán de forma gradual y progresiva, se iniciarán de inmediato y por su magnitud e incidencia abarcarán a todos los sectores.
Todo este proceso se efectuará sobre bases y normas nuevas y se modificará el actual tratamiento laboral y salarial para los disponibles e interruptos, pues ya no será posible aplicar la fórmula de proteger o subsidiar salarialmente de forma indefinida a los trabajadores. En la identificación, traslado y ubicación hacia otras labores tendrá un papel muy importante la gestión y disposición personal del interesado.
Un asunto de singular importancia lo constituye el salario. Hay que revitalizar el principio de distribución socialista, de pagar a cada cual según la cantidad y calidad del trabajo aportado. Los sistemas de pago por resultado, aplicados en centros con plantillas mejor ajustadas, continuarán siendo la vía para elevar la productividad y como consecuencia de ello, el ingreso de los trabajadores.
…La unidad de los trabajadores cubanos y de nuestro pueblo ha sido clave para materializar la gigantesca obra edificada por la Revolución y en las transformaciones que ahora emprendemos ella continuará siendo nuestra más importante arma estratégica…
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Jorge Ferrer - 10/09/10
Categoría: e-cuba, Exilio, Transición | Etiquetas: Agua corriente
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Dice hoy Fidel Castro de la tan meneada «confesión» a Jeffrey Goldberg:
«Le respondo “El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros.” (…) Pero lo real es que mi respuesta significaba exactamente lo contrario…»
«Exactamente lo contrario», pues…
Retomemos la vocación de servicio público que tanto descuida ETDLV y veamos qué puede ser lo contrario de lo que le dijo al bueno de Goldberg. Volvamos la frase al revés:
1) »˙soɹʇosou ɐɹɐd ɐɹǝınbıs ıu ɐuoıɔunɟ ou ɐʎ ouɐqnɔ oןǝpoɯ ןǝ«
2) «Sortoson arap areiuqis in anoicnuf on ay onabuc oledom le.»
Ahí está.
Y ahora, ¡a trabajar!: quiero ver a todos los listos que dedicaron dos días enteros a elaborar sesudas teorías sobre lo que quiso o no quiso decir Castro I explicándome qué vía exegética seguir con esos dos ejemplos del «exactamente lo contrario».
¡Qué hable el oráculo de FIU! ¡Qué nos iluminen las redacciones! ¡Al combate corred, cubanólogos! ¡Transitólogos del mundo, uníos!
Todos los que proclamaron que estábamos ante espaldarazo a las «reformas de Raúl», ¡qué hablen ahora con las letras dibujadas sobre azogue!
Y, miren, como me levanté hoy generoso, les echaré una mano. Visto que en los anteriores ejemplos 1 y 2 los caracteres aparecen invertidos, podrían rizar aún más el rizo y proclamar que la declaración de hoy implica un doble apoyo a Raúl, porque significa que lo respalda tanto, pero tanto, que no le importaría que fuera «invertido». «Mariconsón», vaya, pa’ respetarle la jerga homófoba y cuartelaria.
Eso sí, cuídense de volver la declaración al revés y en serio. Ello arrojaría que «El modelo cubano todavía funciona y sobre todo para nosotros».
Y ahí, la verdad, no hay mucho dónde arar para beneficio de optimistas.

UPDATE:
Hoy es 11 de septiembre.
Y no olvido, no olvidemos, el horror

La imagen es de Richard Drew para Reuters
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Jorge Ferrer - 04/09/10
Categoría: Excepcionalidad, Transición | Etiquetas: Agua corriente, Mimbres de la Voz
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A mí me cuadra el retorno de Castro I, fíjense. ¿Quién ha visto que país que blasona de excepcional padezca transicioncita de nada? Lo nuestro, cubiches, a lo grande. ¡Qué caray!
La vuelta del infeliz protagonista de nuestro último medio siglo ofrece posibilidades inmensas a los cultores de la literatura fantástica.
Así, por ejemplo, para trilogía ligera con su algo de Tolkien y su buchito de Shakespeare. Cosa que leer en vuelos transoceánicos, digamos. Digo yo que vendería como churros.
Aquí ofrezco rápido esbozo para autores ociosos.
Un longevo hechicero dominó una isla por cincuenta años. Astuto y cruel, se iba deshaciendo de todos sus enemigos sin dificultad. ¡Magia negra de la buena! Y la guerra, fría. Ambicioso, sus apetencias de gloria lo llevaron a asociarse a un imperio, a enfrentarse a otro y a alentar levantamientos en tierras ―altas o bajas― vecinas o distantes. El tiempo o la espada se llevaban a otros emperadores, pero él permanecía a cargo de su aislado feudo, adorado por sus vasallos y odiado por unos pocos que huían despavoridos o marchaban desesperanzados a una lengua de tierra vecina.
Una sola idea animaba a los descontentos: algún día la Parca se llevaría al ya anciano dictador y con ello se abrirían los cielos y se derramarían frutos y mieles en irrefrenable cornucopia. No era idea infusa; era rumor emanado de oráculo del que nadie, sin embargo, tenía plena certeza.
Entretanto, la siniestra sombra de su hermano, un hombre a quien los vasallos tenían por corto de luces y disoluto, planea desde el principio sobre el destino del feudo, porque en él recaerá el gobierno omnímodo cuando la muerte haga su trabajo llevándose al mayor.
Y hete aquí que un venturoso día la profecía parece cumplirse: llega la Parca y aparta al anciano sacerdote. Su hermano, el pobre y afásico gañán, se hace con las riendas del feudo en un movimiento que los vasallos descontentos estiman destinado a pronto fracaso. Avizoran la policromía de la cornucopia. La saliva se derrama abundante por sus belfos.
Pero, ay, Parca y Difunto entablan una encendida lucha. El tenebroso sacerdote se pelea a codazos en el Averno, conjuro va y conjuro viene. No hay quien lo arrastre al inframundo. Por fin, ofrece apuesta a la Parca: que jamás un Nubio se alzará con el título de emperador de los Rubios. Ríe la Parca y apuesta. Pierde. Y al perder, son dos sus opciones: o arrambla con todo y se lleva el mundo entero al Reino de las Tinieblas o devuelve al no menos tenebroso anciano a las palmas y cañas de su feudo.
Ganada la partida, el Difunto resucita y acude ante los delfines de su Acuario, los verdaderos depositarios del enigma de la Eternidad. A los pocos días reaparece por fin ante sus vasallos más jóvenes. Lo hace con las primeras luces del alba para anunciarles el pronto fin del mundo; ellos lo vitorean.

De contra:
Para la segunda entrega de la trilogía se podría contemplar el siguiente arranque:
Años más tarde el Resucitado oficiará el funeral de su disoluto hermano. «No era yo el Elegido», proclamará descubriendo por fin el arcano misterio guardado por los delfines.
«El Elegido era él», revelará señalando al achinado cadáver. Entonces una columna de fuego se alzará sobre el Mausoleo del Ka-ka-Hual. Será el inicio del fin del mundo.
Ya para entonces será un Rubio escapado del feudo del avieso sacerdote quien gobernará el Imperio vecino (apunte: inspirarse en Marco Rubio para este personaje…)
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