Jorge Ferrer - 10/01/12
Categoría: Agua corriente, Cambios en Cuba, Castro & Family
Imprimir
Leo azorado que Fidel Castro dice que un robot sería un perfecto porque redentor presidente de los Estados Unidos.
Azorado, porque recordé de repente el infausto día en que los japoneses crearon a robot que parece clon de Mariela Castro vestida de sirvienta de su tío.
Si al final, va y la vieja pregunta por la jama se traducirá al inglés en pregunta que se hagan los cubanos por los portales: Do Androids Dream of Electric Sheep?
http://www.youtube.com/watch?v=I2UJxpXRiII
© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 07/01/12
Categoría: Uncategorized
Imprimir
Ha sido Día de Reyes.. Les enlazo algunos de los posts más leídos en 2011.
Marco Rubio y el “levantamiento popular en Cuba”: transferencia y traslación
(…) Marco Rubio no quiere que los cubanos residentes en los Estados Unidos viajen a Cuba. No ha pisado ese país en su vida el bueno de Marco y busca que lo imiten. Y yo me alegro no saben cuánto por tantos cubanos que… huyeron del castrismo en busca de libertad, pero Marco Rubio, que de esa isla sabe lo que yo de Kazajastán —esto es ser generoso, ¡tengo mis días!: yo sé más de Kazajastán que Marco de Cuba diez veces— no quiere que viajen. Odio prestado el de Rubio (…) Sigue leyendo…
El infiltrado Carlos Serpa despierta mi mayor interés
(…) Pues porque toda relación con los empleados de la maquinaria represiva de los hermanos Castro requiere mimemos con el mayor interés el tamaño del desprecio que nos despierta esa gente. Que dediquemos el mayor interés a alimentar el asco que sentimos por esos hijos de puta. Y muy especialmente, cuando se trata, como en el caso de este pobre Serpa, de un mero chivato. Un chivato que burla a mujeres que sufren el presidio de sus esposos o hijos. (¡Y es a nosotros a quienes llaman gusanos, oigan!) Sigue leyendo…
LOST: un policía cubano se pierde en Nueva York

De Rómulo Sans, fotógrafo barcelonés que ha residido largas temporadas en La Habana y Nueva York, y ha trabajado en medio mundo, Miami incluido… hoy les muestro unas pocas imágenes de la serie LOST. Yo prefiero llamarla PNR @ NYC, pero el artista nombra.
LOST muestra a un policía cubano deslocalizado en Nueva York. Uniformado aún y desarraigado ya. Un desdichado OOPArt. El resto de las fotografías…
Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y Bruno, Rodríguez también
—Todo iba tan bien, compadre —ladró apenas con las orejas gachas. Cuando se pone melancólico, a Bruno se le pone cara de Schopenhauer—. Teníamos a esos dos trovadores bien encaminaditos. Silvio con sus críticas sosas pero eficaces en La Habana; Pablo con las suyas en el extranjero, más subiditas de tono. Y todo en los periódicos cada vez que piaban o pitaban. ¿No viste el editorial que publicó la revista Pelo, pico y pata de julio pasado? Era un ocaso perfecto y bien administrado. Singáo Edmundo.
—Tómatelo por el lado bueno, Bruno. Cada vez que los revolucionarios polemizan habrá más revolucionarios que adopten la posición del díscolo. Es una win-win situation. ¡No falla!
Saltó del butacón y se extendió sobre la alfombra.
—¡No falla! —ladró—. A ustedes lo único que nunca les falla es el gusto por hacer el ridículo. Sigue leyendo…
De cómo Orlando Zapata Tamayo venció a los gansos de La Habana
En el campo de exterminio de Sobibor los alemanes implementaron un peculiar sistema para esconder sus crímenes. Los campesinos de las aldeas vecinas solían trabajar muy cerca de las alambradas y había que silenciar a los condenados que eran conducidos a las cámaras de gas cuando lloraban e imploraban clemencia, conscientes de repente de la suerte que les esperaba. Evitar que se supiera lo que ocurría dentro del perímetro cercado.
El método, como es sabido, consistió en la cría de unos trescientos gansos en improvisada granja estratégicamente ubicada junto a la cámara de gas. Cada vez que los condenados avanzaban hacia la muerte, unos chiquillos —también prisioneros— asustaban a los gansos y estos armaban crispado revuelo que silenciaba a golpe de graznidos los lloros de las víctimas.
Hoy se cumple el primer aniversario de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, una muerte en prisión que quiso ser silenciada y minimizada mancillando su nombre. A ello se aplicaron con celo los gansos de La Habana. ¡Cómo graznaron, madre mía! Sigue leyendo…
Absorto en la contemplación del personal…
—Oye, Jorge, pero ¿de verdad no vas a decir ni una palabra de esto?
—Yo es que, cuarenta y ocho horas después, todavía estoy absorto en la contemplación del personal expatriado… Sigue leyendo…
© www.eltonodelavoz.com
Jorge Ferrer - 04/01/12
Categoría: Excepcionalidad, Memoria, Rusia
Imprimir

El fotógrafo y blogger Rustem Adagamov avisa de un episodio que cuela a Cuba de rondón en la historia de las protestas callejeras en la URSS. La historia de esas contestaciones es breve, como es sabido. Aun con «deshielo» el régimen posestalinista ejerció un control totalitario sobre los espacios públicos y apenas en cinco ocasiones se vio salir a ciudadanos a las calles en acciones que no habrían sido autorizadas por el gobierno. De ellas, tres fueron protagonizadas por disidentes, la más conocida la Protesta de los Siete, cuando otros tantos valientes protestaron en la Plaza Roja contra la intervención en Checoslovaquia.
Según Adagamov, el 18 de abril de 1961 se produjo el primero de esos salpafueras en la URSS postbélica. Y la pizpireta Cuba estaba en medio. Fue una protesta masiva frente a la embajada de los Estados Unidos en contra del desembarco de la Brigada 2506 en las arenas de Playa Girón. Las simpatías que despertaba la Cuba protocomunista eran notables entonces. Lo eran en Occidente y también, figúrense, en la URSS.

Adagamov, uno de los más influyentes bloggers de Rusia y activo valedor de las protestas contra el gobierno de Putin que se están viviendo en Moscú, se ha ocupado de rastrear las manifestaciones de protesta en tiempos soviéticos y sostiene que esta fue absolutamente espontánea. Y aun cuando me cuesta concebir que lo fuera de veras -véase el pathos “partidista” de la primera imagen-, es posible que lleve razón a la vista del despliegue policial que los jefes del KGB se vieron obligados a montar para enfrentarla.

Con todo, lo cierto es que en la historia de las relaciones entre la URSS y Cuba, esa isla que tanto se ufana de su excepcionalidad estuvo implicada en la primera ocasión en que se vio sacar a la caballería a las calles del Moscú postbélico para poner freno a multitud armada de carteles y gritos de protesta.
¡Fíjate tú, amigo de la excepcionalidad cubana!
(Las fotografías que incluyo aquí, todas cortesía de Drugoi, el blog de Adagamov, son obra de James Whitmore para LIFE, las dos segundas, y de una agencia soviética, la primera.)
© www.eltonodelavoz.com