La Revolución de los Pestillos: una rebelión a la inversa para Cuba

- 29/01/11
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El castrismo reparte un lema a sus corderitos cada vez que los convierte en lobos para acosar a los disidentes que se manifiestan en las calles.

Es bien conocido el espantoso mantra: «¡Esta calle es de Fidel! ¡Esta calle es de Fidel!», chillan.

Hay un buen chiste apoyado en ese eslogan, cuya autoría, de estar firmada, desconozco. Es el de transeúnte que ve pasar a grupito de alborotadores castristas sobre el calamitoso pavimento de La Habana y sorteando los charcos pestilentes al grito de «¡Esta calle es de Fidel!» y pregunta con toda inocencia: «Chico, si la calle es de él, ¿por qué coño no la arregla?»

En estos días Túnez y ahora Egipto muestran que tomar las calles, las de Ben Alí o Mubarak, basta para conmocionar un régimen dictatorial, empujarlo a la renuncia —Ben Alí— o a reformas que transformen de veras el paisaje social —eso si Mubarak consigue aguantar después de su promesa de reformas que escuché hace unos instantes, lo que dudo.

Salir a la calle es ganarla, pues. Lo fue en Dresden o en Timisoara ya antes. Y ahí paro para no hacer la historia muy larga.

Esta tarde conversaba sobre el asunto con colega catalán que ha viajado a Cuba un par de veces y de pronto me iluminó —dicho sea con alarde humorístico.

—Pero ¿qué van a tomar las calles los cubanos si se pasan el día en ellas? —me espetó—. Siempre los veo jugando dominó en las aceras, bebiendo ron en los muros, el del Malecón incluido, las jineteras por todos lados. ¡La calle ya ustedes la tienen, así que búsquense otra solución! —concluyó entre risas.

Me iluminó, dije.

Y sí, oigan, ¿no será mejor que los cubanos se encierren en sus casas, ya que la calle se la reparten con «Fidel»?

Por probar, digo. Una revolución por ocupación inversa. Se encierran, pasan el cerrojo y a aburrir a la policía. Como aquel efecto que se le presumía a la bomba de neutrones, ¿recuerdan? La ciudad intacta y desierta.

Va y Castro II acaba pidiéndoles de rodillas que lo derroquen. Va y matan al régimen de aburrimiento.

Que por probar no quede, oigan.

No ganaremos para esos modernos bautizos de rebeliones con nombres de flores o colores, pero no creo que le hagamos ascos, de tener éxito, a lo de «Revolución de los Pestillos».

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Es que si vas a hablar de Vietnam a los cubanos…

- 21/01/11
Categoría: Cambios en Cuba, Poscomunismo | Etiquetas:
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En la Cuba que dice Castro II que es Cuba, el redactor de Granma a quien se le ocurrió de repente «Vamos a colar hoy alguna bonita noticia de Vietnam, siempre esperadas con tanta avidez por nuestros lectores» habría elegido otra distinta. Porque había donde elegir…

Prefirió esta: «Intensa acogida a nueva edición de Obras Completas de Ho Chi Minh»

Aparece en la edición de Granma de este viernes.

¡Imagínense ustedes cuánto interesa al lector habanero la difusión de la obra del Tío Ho! Ya ni les digo lo que interesa a holguinero o mayabequense —si así se dice.

Y sin embargo, hoy la agencia de noticias de Vietnam traía otra noticia que de seguro habrían leído con menor indiferencia los lectores del Granma. Una deliciosa pincelada del «modelo vietnamita» que podría haberles puesto los dientes largos a unos cuantos. ¡Y encima anuncia que les van a arreglar un parque!

Esta:

Donativo vietnamita a Cuba

El director de la Compañía de Comercio e Inversión Golf Thanh Long, Le Van Kiem, entregó hoy en Ha Noi 50 mil dólares al embajador de Cuba en Viet Nam, Fredesman Turro Gonzalez, para el pueblo de esa nación caribeña.

De ese monto, 40 mil USD se destinaron a los centros de niños huérfanos y el resto para la reconstrucción del parque Nguyen Van Troi, en La Habana.

Le Van Kiem es el hombre más rico de Vietnam. Encaramado sobre la ola liberalizadora que promovió el gobierno de Hanoi a partir de 1986, hoy es dueño de un imperio del que el mencionado campo de golf no es más que una minucia.

Y es tipo agradecido y congraciado. Dijo hoy al embajador cubano mientras le pasaba el chequecito de $50.000:

“Like other Vietnamese people, my family will never forget the wholehearted support of Cuba ’s Party, Government and people – especially of former Cuban President Fidel Castro – for Vietnam during the struggle for national reunification as well as the national construction cause”.

Estos poscomunistas son más listos que los zorros, chico.

Fíjense, por ejemplo, en que no tienen reparos en colar al susodicho Ho Chi Minh en la caja registradora. Así, a los turistas que acuden a jugar al golf en Vietnam, el avispado Le Van Kiem les ofrece circuito para ir de hoyo en hoyo: The Ho Chi Minh Golf Trail. ¡Eso es «memoria histórica», nene!

Y allá va ese Granma con que si se vendieron tantos poemas del Tío Ho…

¿Acaso no es evidente que a los lectores de ese periódico les interesaría mucho más conocer los éxitos de alguien que se hizo multimillonario bajo un régimen totalitarito que entretenerse con las hazañas editoriales de comunista pasado a retiro en el Valle de los Muertos?

Conocer los éxitos y sobre todo, ¡sobre todo!, emular la astucia…

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Túnez, Cuba: el “Game Over” y el “vaya usted a saber”

- 15/01/11
Categoría: Cambios en Cuba, Castro & Family, Democracia, Islam | Etiquetas:
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Una tasa de desempleo en torno al 20%, tal vez encaramada hasta el 35% entre los jóvenes. Elevadas tasas de inflación que afectaban a productos primarios. Una juventud formada e informada que no encontraba salida profesional en el país y estaba harta de la falta de libertades. La sensación de que la casta familiar que gobernaba el país durante un cuarto de siglo concentraba el poder económico, además del político. Especialmente, los sectores más redituables; significativamente, el turismo. La corrupción de la clase dirigente…

En esencia, esa era la situación de Túnez, relativamente próspero país del Magreb presidido por un Ben Alí que ganaba las periódicas elecciones con escrutinios que lo favorecían en torno al 85 y al 90%.

En menos de un mes, y espoleados por la inmolación de un vendedor callejero, Mohamed Bouazizi, que se hartó de tanta injusticia, tanta burocracia y tanta corrupción, los jóvenes de Túnez salieron a la calle y se enfrentaron a fuerzas represivas que masacraron a unas cuantas decenas de manifestantes. Ya ahí no hubo quién los sujetara. Hoy ganaron.

Ben Alí tomó un avión esta tarde y abandonó precipitadamente el país. (Cuando escribo esta nota gozo con la información de que Francia e Italia se niegan a acogerlo, por cínica que sea la postura de ambos.)

Game Over, como dice el cartel que mostraron en algunas manifestaciones recurriendo a jerga propia de videojuegos, la jerga de su generación.

El Magreb, tan denostado tantas veces, acaba de ofrecer al mundo una muestra ejemplar de lo que puede el anhelo de hombres y mujeres que quieren ser más libres, vivir en una sociedad más abierta, disponer de sus destinos, rechazar a gobernantes eternizados en el poder, repudiar la repugnante dupla que conforman la tiranía y la corrupción.

(En país que yo me sé, atiéndase a las semejanzas, parece que no, que no pueden. Pero solo lo parece.)

De contra:

También se puede abordar esa última cuestión apoyándose en la info que sirven por estos días aquí.

Es una u otra. O una tercera. ¡Vaya usted a saber!

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